15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939

domingo, 28 de diciembre de 2008

“Mientras no haya verdad y siga habiendo olvido, las heridas de la Guerra Civil y el Franquismo seguirán abiertas”

Enrique Gómez preside la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (Armha). Ha vivido unos meses intensos con la llegada a los tribunales de las causas pendientes de la Guerra Civil y el Franquismo. Garzón ha renunciado al caso pero el colectivo sigue trabajando para restituir y cerrar las heridas de las víctimas.

Zaragoza 27/12/2008.- Aunque la Guerra Civil terminó hace 70 años y España recuperó la democracia hace 30, las heridas producidas durante esa época siguen sangrando para algunas de sus víctimas. Al menos ésta es la tesis que defiende la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (Armha). Para ellos, los últimos meses han sido intensos con la llegada a los tribunales de una sentencia que podía restituir el daño que la Ley de Memoria Histórica no cerró. Su presidente, Enrique Gómez, considera que la democracia española seguirá contando con un importante déficit mientras no asuma aquellos hechos.

Pregunta.- En las últimas semanas, la Recuperación de la Memoria Histórica ha vuelto a convertirse en un tema de actualidad.
Respuesta.- Más que un tema de actualidad es una deuda desde hace más de 70 años porque cuando empezamos con este asunto era un clamor. De hecho, existían grupos que incluso en tiempos de Franco, de manera subverticia, habían sacado de los campos algún muerto para enterrarlo en una caja. Fue el inicio de lo que luego se convirtió en este movimiento. Hay un imperativo moral de la conciencia colectiva y, sobre todo, una necesidad de que un capítulo de la historia de España muy reciente y muy doloroso para mucha gente se cierre. Toda esta gente, y las heridas las tiene quien las tiene, son quienes tienen que decidir si esa heridas están cerradas o no. Aparte, la sociedad tiene también sus heridas porque para cerrarlas se necesita verdad, reconocimiento y dignidad, y no se dan completamente ninguna de las tres.

P.- ¿Es un éxito que este tema haya recuperado un espacio en la esfera pública?
R.- No lo hicimos por eso sino porque percibimos que una sociedad democrática, ante un agravio el Estado, no nos hacía caso así que decidimos acudir a la Judicatura. Allí hay unos crímenes de lesa humanidad, lo que ha quedado claro en la sentencia, y esos crímenes, por definición, no prescriben nunca. No pretendemos que se busque a falangistas que queden vivos para meterlos en la cárcel sino que la Judicatura obligue al Estado español, como heredero de las acciones del anterior régimen ya que no hubo ruptura, a dar respuesta a esas necesidades. Es necesario que la gente sepa que en España se hizo un auténtico genocidio, sólo comparable a la limpieza ideológica que hizo Stalin con su pueblo.

La vía judicial

P.- ¿Cómo vivieron que el juez Garzón primero aceptara la causa y luego se inhibiera en el caso?
R.- Que la aceptara era lo mínimo que podía hacer después de dos años de tenerla encima de la mesa. Pero que luego renunciara a ella ha sido una jugada judicial que no acabamos de entender muy bien. Para nosotros fue, en definitiva, un palo porque no entendemos que podamos juzgar a los chilenos o a los argentinos pero que ni siquiera reconocemos estos crímenes. Yo creo que demuestra que tenemos un déficit porque a cualquier crimen que no ha prescrito, en una sociedad que tenga todos los elementos bien formados, se le debe dar respuesta.

P.- En estos momentos, ¿en qué situación se encuentra esa demanda judicial?
R.- Ahora mismo está abierta porque, aunque el juez se inhibe, deja que siga su curso porque delega en los juzgados de cada zona. Va en contra de lo que pretendíamos porque como los crímenes se cometieron en todo el Estado queríamos que fuera juzgado por una instancia estatal. Lo que sí está claro es que no vamos a cejar en el empeño. Si finalmente no se puede juzgar en España, lo que sería una pena, tendremos que acudir a los Tribunales Internacionales, no por afán revanchista, sino para saldar la deuda que hay con las víctimas....

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