15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939


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martes, 1 de julio de 2014

“Los nietos del franquismo ‘heredan’ inconscientemente el sufrimiento de sus padres y de sus abuelos”

Homenaje en el Fuerte de San Cristóbal (Pamplona), prisión por la que pasaron cerca de 5.000 presos republicanos, en mayo de 2014 / Foto: Óscar Rodríguez
 
Elena Cabrera  - El Diario.es - 29/06/2014
  • Clara Valverde le saca los colores al sistema de salud, a los gobiernos y a la sociedad en general por ignorar los problemas psicológicos de los nietos de la Guerra Civil Española
  • Afirma que años de silencio y de esconder las emociones pueden generar en las siguientes generaciones inseguridad, miedo, rabia no canalizada, anorexia o toxicomanía
  • Clara Valverde le saca los colores al sistema de salud, a los gobiernos y a la sociedad en general por ignorar los problemas psicológicos de los nietos de la Guerra Civil Española
Un mes después del golpe de Estado de Pinochet, en Chile ya había organizaciones que prestaban ayuda psicológica a las víctimas de la dictadura y a sus familias. En España, la medicina recetada en altas dosis es la del silencio, para prevenir la inquietud de los hijos de aquellos que fueron atravesados por la Guerra Civil, especialmente en los vencidos pero también en los vencedores.
 
¿Y los nietos, los que nacieron en el tardofranquismo y la democracia y vivieron ajenos, como si nada hubiera pasado? Son los herederos de penas y dificultades no resueltas, adiestrados en el no preguntar para no remover, programados para no hurgar. Esquistados psicológicamente, bloqueados emocionalmente. Ataques de ansiedad, inseguridad, miedo, rabia no canalizada, anorexia o toxicomanía pueden leerse en clave de transmisión generacional del trauma. De hecho, se lleva haciendo así desde los años 60 en otras sociedades dañadas por violencias políticas. Salvo en España.
 
Clara Valverde, escritora sobre biopolítica y resistencia, presidenta de la Liga Síndrome de Fatiga Crónica, profesora de enfermería y colaboradora de eldiario.es, ha abordado en Desenterrar las palabras (Icaria, 2014) con claridad y precisión qué nos pasa, porqué nos pasa y qué deberíamos hacer para afrontarlo.
 
¿Cuál es el cuadro de síntomas de una persona traumatizada por las vivencias de sus abuelos durante la Guerra Civil y la Represión franquista?
Los nietos de la violencia política ‘heredan’ o ‘absorben’, a través de la comunicación no verbal, que tiene más fuerza que la verbal, la carga inconsciente del sufrimiento de sus padres y de sus abuelos. La situación se complica para esta generación porque la conexión con la situación original se ha perdido. Esto hace que la generación de los nietos lleve una carga en el inconsciente a la que es más difícil acceder, porque los años de silencio y de comportamientos que han servido para esconder las emociones dificultan la comprensión de las manifestaciones del trauma.
 
Estas manifestaciones son variadas: miedo a hablar directamente a los que están en el poder (jefes o cualquier otra figura de poder), la queja sin acción, la polarización (blanco/negro) y necesitar un enemigo común, confusión, repetición, autoritarismo, fobias, obsesiones, etc.
 
¿Cuál es la diferencia con la generación anterior?
Los hijos aprendieron a callar y a no saber qué hacer con las emociones de sus padres traumatizados. Pero ellos aún tenían alguna conexión a los eventos traumatizantes.
 
¿Cuál sería tu principal crítica al sistema de salud público respecto al tratamiento de los traumas transgeneracionales de la Guerra Civil?
Que no saben que existe la transmisión generacional. ¡Es que ni lo han mirado en Google! No se han formado a los profesionales de la salud mental en este país sobre este tema que es central a todas nuestras vidas y a nuestra salud. ¿Cómo pueden pensar que hemos pasado por un siglo XX tan violento y que no nos ha dejado secuelas?
 
Respecto a la recuperación de la memoria histórica, ¿crees que hay una ausencia de testimonios?, ¿crees que se ha escuchado más a los muertos que a los vivos?
Sí, no hemos oído las historias. Todos tenemos historias de nuestras familias en relación a la violencia política del siglo XX pero, la mayoría de la gente, ni saben las historias de sus propias familias ni las de los otros. Todas esas historias necesitan ser contadas. Los muertos no puede hablar, pero sus hijos y sus nietos, sí.
 
Y los vivos también tenemos que hablar de cómo todos estos años de silencio y miedo nos han afectado, sobre todo a nuestra generación, la de los nietos de la Guerra Civil.
 
El movimiento memorialista trabaja por la recuperación y la reparación. En tu libro nos hablas de la elaboración, que debería ser la base de la reparación. ¿Crees que se viene haciendo la reparación, digamos, sin base?
No se está haciendo nada de reparación. La reparación es cuando los gobiernos piden perdón por lo hecho, reparan con compensación económica, cuando se ocupan de los desaparecidos, cuando dan importancia a toda la historia y al sufrimiento que se ha vivido. Y esto no lo están haciendo los gobiernos.
 
El movimiento memorialista está haciendo lo que puede: intentando que se sepa sobre la historia, intentando que se abran las fosas. Pero no tienen los recursos ni el apoyo ni de los gobiernos ni de la sociedad. Es una vergüenza. Lo poco que se ha hecho en este país ha sido por el trabajo del movimiento memorialista. Los gobiernos han abandonado al pueblo y han intentado e intentan que se olvide la historia.
 
¿Cuáles serían las diferencias entre elaborar y reparar?
Reparar es, como decía antes, el acto de los gobiernos de ocuparse de que se haga justicia. Da igual cuántos años hayan pasado. Elaboración es el proceso de hacer consciente lo inconsciente que hemos heredado de nuestros padres y abuelos, del trauma transgeneracional de la violencia política del siglo XX. En el último capítulo del libro, mi coautora, Elena Álvarez Girón, y yo damos ideas de cómo hacerlo individualmente y grupalmente.
 
¿Políticas desde arriba habrían servido?
Sí, tendrían que haber empezado políticas de verdad y reparación desde 1978 o antes. Se deberían haber empezado comisiones de verdad y reparación y sobre todo dejar de repetir el mito de que las heridas hay que cerrarlas sin limpiar. Las heridas que no se limpian, se pudren y causan la muerte.
 
¿Cómo afecta la reprivatización de la memoria histórica a la gestión del trauma?
Pues echa más tierra sobre las palabras, sobre los sentimientos, sobre las historias. Nos aleja más de lo que necesitamos hacer y cronifica nuestros síntomas y daños.
 
Contamos aquí el rechazo de la industria turística a la memorialización de los lugares de represión. En tu libro recuerdas las placas en las calles de Colonia delante de las casas de los judíos que se llevaron a campos de concentración. En España tenemos que convivir, en cambio, con otro tipo de placas. ¿Crees que una memorialización sistemática ayudaría a paliar la transmisión generacional del trauma?
Bueno, la memorialización sistemática en sí no paliaría los aspectos nocivos del trauma transgeneracional. Pero es necesario hacerlo. El esconder y negar la historia es peligroso, es injusto y nos lleva a un estado de locura como el que vivimos.
 
En los colegios la Guerra Civil Española se estudia como un conflicto cerrado y luego muchos se dan cuenta de que está muy lejos de cerrarse. ¿Crees que seguirá abierto mientras haya trauma heredado?
Claro. Hay que hablar de cómo somos, de por qué somos así, de lo que aprendimos de nuestros padres y abuelos. Todo lo que callaron y transmitieron por lo no verbal nuestros padres y abuelos nos frena. Necesitamos hablar. Vivimos en un país en el que todo el mundo habla todo el rato pero no se habla de lo que pasó, de todo el sufrimiento y todas las pérdidas que causaron la violencia política. No se habla de lo importante. Se habla por hablar. Se hace ruido. Vivimos con un silencio enfermizo, mortífero.
 
En un momento del libro pones en relación la drogadicción, en especial el uso de heroína inyectada (tan presente en la generación de los hijos y, aunque en menor medida, en la de los nietos) con la transmisión generacional de la violencia del siglo XX en España. ¿Eres la primera que ha establecido esta relación?
Esta relación está en las investigaciones en otros países. En Francia se ha hecho mucha investigación sobre este tema. Y de ahí podemos extrapolar. No hay, en el Estado español, ningún estudio sobre la relación entre la drogadicción y la transmisión generacional del trauma de la violencia política. Ni sobre la drogadicción ni sobre ningún otro síntoma.
 
¿Cómo debería empezar a estudiarse?
Los profesionales de la salud mental en el Estado español primero necesitan saber que existe la transmisión generacional del trauma de la violencia política. Luego necesitan hacer su propia elaboración y formarse sobre este tema. Y luego deberían investigar sobre cómo nos afecta. Esto urge.
 
¿Sabes si existe extrañeza fuera de España ante la falta de estudio del trauma heredado por la Guerra Civil?, ¿hay interés internacional en este aspecto de nuestra historia?
Sí, en casi todos los países del mundo, si no todos, se habla del trauma transgeneracional de la violencia política. Menos en el Estado español. Hay mucho interés sobre lo que no se está haciendo en España y por qué. En congresos internacionales sobre este tema se habla de cómo no se habla en España de esto. El problema es que en España no hay interés. Y eso explica mucho de cómo somos ahora y cómo aguantamos tanto maltrato y abuso de nuestros gobiernos.
 
En otros países se habla de que en el Estado español han pasado 75 años desde el fin de la Guerra Civil y casi 40 desde la muerte de Franco y que aún la gente no sabe que están afectados por la transmisión generacional.
 
Necesita nuestra sociedad que se promuevan terapias para el diálogo como las del psicólogo e investigador Dan Bar-On. ¿Habría alguien dispuesto a hacerlo?, ¿quién debería hacerlo?
Yo ya lo he hecho en talleres. Creo que hay gente dispuesta. Todos y todas deberíamos hacerlo. Tú y yo y los que lean esto. Sobre todo no esperar a que venga alguien a organizárnoslo, como se tiende a hacer en este país. Esperar a que otro lo haga. No, tenemos que hacerlo. Nuestra vida depende de esto.
 
¿Y qué pasa con los hijos de los nietos? ¿El trauma generacional puede pasar también a bisnietos?
Si los nietos, que son la generación más dañada mentalmente en la transmisión generacional del trauma de la violencia política, siguen negando sus historias, sus manifestaciones y sus síntomas, pues sí, pasarán el trauma a sus hijos.

domingo, 2 de marzo de 2014

Vallejo-Nágera, el Mengele de Franco, y la estirpe desigual de Rajoy

La placa de la ignominia
 
Antonio Maestre - La Marea- 2/3/14
El informe preliminar del Consejo General del Poder Judicial presentado esta semana decía que la ley del aborto de Gallardón convertía a la mujer en un “mero instrumento al servicio de la maternidad, necesitada de información y asesoramiento para decidir sobre su propia vida e intimidad, y su integridad personal, sin tener en cuenta sus derechos fundamentales”. Justo esta misma semana se cumplieron 44 años de la muerte de uno de los ideólogos seudocientíficos del franquismo, el psiquiatra Antonio Vallejo Nágera, que entre otras consideraciones definía a la mujer como un ser inferior al servicio de la maternidad.
“A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella”.
Lamentablemente muchas de las medidas que se están tomando hoy en día tienen una base ideológica que lleva muchos años instaurada en la derecha más reaccionaria española y que se ha ido conformando con las ideas de personajes como el psiquiatra franquista Antonio Vallejo Nágera.
La eugenesia hispana y Vallejo Nágera
 
Antonio Vallejo Nágera fue un psiquiatra reputado durante el régimen franquista, nació en Palencia en 1889 y, en 1917, fue enviado como agregado a la Embajada de España en Berlín donde aprendió el idioma que posteriormente le permitió acercarse a las teorías eugénicas nazis y hacerse un ferviente admirador del nazismo. A su llegada a España, en 1930, dirigió una serie de clínicas psiquiátricas y durante la Guerra Civil se convirtió en el máximo dirigente de los Servicios Psiquiátricos del franquismo, donde desarrollaría sus teorías supremacistas y eugénicas. Vallejo–Nágera creó en España el Gabinete de Investigaciones Psicológicas del Ejército, que pasaba por ser una copia del Instituto Alemán que difundió las ideas eugénicas nazis.
 
Desde estas instituciones Antonio Vallejo Nágera desarrolló unas teorías que consideraban a los marxistas y los individuos de los estratos sociales más bajos entes a erradicar para mejorar la raza hispánica y elevarla a sus cánones medievales. En su libro Eugenesia de la hispanidad y regeneración de la raza, expresaba su canon de raza hispana.
“El fenotipo amojamado, anguloso, sobrio, austero, se transformaba en otro redondeado, ventrudo, sensual, venal y arribista, hoy predominante. Tiene tan estrecha relación la figura corporal con la psicología del individuo que hemos de entristecernos de la pululación de Sanchos y penuria de Quijotes”
Antonio Vallejo Nágera tenía la idea de crear una raza social que tuviera como máxima en sus valores la aristocracia, el militarismo y el catolicismo. Para ello debía identificar el “gen rojo” o marxista, que envenenaba el ideal de raza que Vallejo Nágera quería para España. El psiquiatra entendía este gen como el entorno que rodeaba al individuo, sin tener en cuenta a su carácter genético. Las ideas de Vallejo Nágera se centraban en la sociedad y la cultura, no tenían un carácter biológico. Vallejo Nágera consideraba que la perversión de la raza hispana nacía de haber olvidado la triada nacional-católica “Dios, Patria y Familia” y haberla sustituido por la lucha de clases y el sentimiento de pertenencia obrera.
“Las epidemias de San Vito se han visto sustituidas por otras epidemias que causan numerosas víctimas, por haberse traducida en lucha de clases. Han desaparecido de la conciencia colectiva las constelaciones. Dios, patria y familia que tanto influyen en la sensibilidad del pueblo”
Es por ello que Vallejo Nágera consideraba a los rojos y marxistas los culpables de toda la degeneración de la raza hispana. El psiquiatra atribuía unas características negativas a las “hordas marxistas” y una características afectivas positivas a los miembros del bando nacional. Los nacionales eran una raza en la que predominaban la religiosidad, el patriotismo, la responsabilidad moral, e inclinación a los valores éticos y estéticos. En contraposición estaban los marxistas, que poseerían unas características que él denominó complejos psicoafectivos, que eran el resentimiento, rencor, envidia, arribismo, ambición y venganza. Características que se veían ampliadas por su origen de clase, tal y como expresó en un artículo de la revista Acción Española del año 1936.
“En las clases bajas populares predominan los deficientes mentales y los incultos más que en otros estratos sociales superiores”
Una de las ideas que Vallejo Nágera proponía para poder instaurar su ideal de raza era la recuperación de la inquisición, según cuenta Enrique González Duro en su obra “Los psiquiatras de Franco, los rojos no estaban locos”. Para Vallejo Nágera el ideal del español tenía sangre inquisitorial y era preciso recuperar esa santa institución.
“Corre sangre de inquisidores por nuestras venas y en nuestros genes paternos y maternos están incrustados cromosomas inquisitoriales”
En palabras de González Duro, Vallejo Nágera quería el resurgimiento de la Santa Inquisición. Una institución modernizada pero rígida y austera, sabia y prudente, buena contra el envenenamiento de masas, contra la difusión de ideas antipatrióticas, extranjeras y corruptoras de los valores universales hispánicos. Militarismo social, uniformismo, inquisición ideológica y justicia.
 
En 1938, se le encargó a Antonio Vallejo Nágera el estudio definitivo para dotar de un carácter científico la represión que se ejercía sobre los rojos. Para ello se creó el Gabinete de Investigaciones Psicológicas, un organismo que estaba bajo la jerarquía de la dirección de campos de concentración de prisioneros.
 
El trabajo consistía en un estudio sobre los soldados y las mujeres republicanas retenidas en prisiones y campos de concentración para identificar y destruir el mal marxista. El estudio se realizó en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña, en Burgos, ubicado en el monasterio del mismo nombre. En el campo estaban retenidos 3.000 soldados republicanos y más de 600 brigadistas internacionales.
 
De sus investigaciones en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña salieron varios postulados recogidos en el trabajo Psiquismo del fanatismo marxista. Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos delincuentes. En opinión del psiquiatra, estos postulados mostraban la inferioridad del pensamiento marxista. Uno de los puntos continúa vigente hoy en día en el ideario de miembros ilustres del actual gobierno y no es otro que la inferioridad intelectual de la doctrina marxista. En palabras de Antonio Vallejo Nágera:
“El simplismo del ideario marxista y la igualdad social que propugna favorece su asimilación por inferiores mentales y deficientes culturales, incapaces de ideales espirituales, que hallan en los bienes materiales que ofrecen el comunismo y la democracia la satisfacción de sus apetencias animales. El inferior mental y el inculto encontraban en la política marxista medios de facilitarse la lucha por la vida, al contrario que en cualquier otro régimen político social, especialmente los aristocráticos que fomentan el encumbramiento de los mejores”
Resulta llamativo que las bases ideológicas segregadoras y de estirpe dominante de Vallejo Nágera se encontraran muy presentes en un artículo que Mariano Rajoy escribió en El Faro de Vigo, en 1983, y volvió a saltar a la actualidad tras ser mencionado por Rubalcaba en el pasado Debate sobre el estado de la Nación. En el artículo Rajoy hace una elegía de la desigualdad con argumentos eugenésicos del mismo porte que los que Vallejo-Nágera expresó a lo largo de su vida. Rajoy explicaba que “En textos del siglo VI –Antes de Jesucristo– Se afirmaba como verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre, tanto en los físico como en lo psíquico. Y estos conocimientos que el hombre tenía intuitivamente –era un hecho objetivo que los hijos de buena estirpe superaban a los demás– han sido confirmados posteriormente por la ciencia, desde que Mendel formulara sus famosas leyes ya nadie pone en tela de juicio que el hombre es desigual”.
 
En el artículo Rajoy expresa las mismas dudas sobre la inferioridad del pensamiento comunista y socialista que Vallejo Nágera al intentar igualar lo que nace desigual y así evitar el progreso y ascenso de los más preparados. “Por eso, todos los modelos, desde el comunismo radical al socialismo atenuado, que predican la igualdad de riquezas…y establecen para ello normas como las arriba indicadas, cuya filosofía última aunque se las quiera dar otro revestimiento es la imposición de la igualdad son radicalmente contrarias a la esencia misma del hombre”.
 
El final del artículo de Rajoy expresa en misma forma y fondo el ideario de Vallejo Nágera sobre la inferioridad del pensamiento que defiende la igualdad. Al considerar que defender los principios igualitarios impide a los mejores, a los más hábiles, a los más capaces, a los de buena estirpe conseguir progresar y traer bienestar a su sociedad. 

lunes, 27 de enero de 2014

“El nuevo Código Penal acerca al enfermo mental a la Ley de Peligrosidad que llenó manicomios franquistas”

-"En el proceso de reparación y dignificación que supone la Memoria histórica hay que incluir a los olvidados entre los olvidados: los locos".
-"Entre los 12.000 internos de los manicomios franquistas había una proporción de no enfermos, republicanos represaliados, que en el Miraflores de Sevilla rondaba el 5-10%"
 


lunes, 26 de agosto de 2013

Franco, en busca del 'gen rojo' de la inferioridad


Reclusos en el campo de San Pedro de Cardeña. Como jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares del régimen franquista, le fue encargado un estudio que demostrase la inferioridad mental de las personas de ideología marxista.Según Eduard Pons Prades en su obra “Los niños republicanos” Antonio Vallejo-Nájera “dirigió, en 1938, un estudio sobre los prisioneros de guerra republicanos, para determinar qué malformación llevaba al marxismo. O sea: iba en busca del gen rojo.” Para llevar a cabo el estudio, se utilizaron dos grupos: uno de prisioneros miembros de las Brigadas Internacionales y otro compuesto por 50 presas malagueñas. Algunas de las conclusiones del estudio realizado por Vallejo-Nájera, que dieron soporte ideológico-“científico” al robo de niños a las prisioneras republicanas para su “regeneración” texto: madrimasd

El psiquiatra franquista Antonio Vallejo Nágera dirigió en 1938 un estudio sobre prisioneros de guerra para determinar qué malformación lleva al marxismo. ¿Conclusión? El marxismo español se nutre de las personas menos inteligentes


Público - Alejandro Torrús - Madrid 25/08/2013
El marxismo se nutre de las personas menos inteligentes de la sociedad. Esta fue la principal conclusión de Antonio Vallejo Nágera, jefe de los Servicios Psiquiátricos del Ejército de Franco, quien durante la Guerra Civil y los primeros años de posguerra realizó una investigación con presos de guerra, especialmente brigadistas internacionales, para determinar "las relaciones que puedan existir entre las cualidades biopsíquicas del sujeto y el fanatismo político-democrático-comunista". Es decir, responder a los interrogantes de si el rojo nace o se hace y determinar qué malformación lleva a un individuo a adherirse al marxismo.

"La perversidad de los regímenes democráticos favorecedores del resentimiento promociona a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos donde sólo triunfan socialmente los mejores", explica Vallejo Nágera en los informes publicados en la Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra con el título de "Biopsiquismo del Fanatismo Marxista".

Vascos y catalanes fueron especialmente interesantes en el estudio del "Biopsiquismo del Fanatismo Marxista" Para llegar a estas conclusiones, Vallejo Nágera, primer catedrático de la psiquiatría española, estudió mediante test psicológicos y mediciones antropomórficas a prisioneros de guerra durante diciembre de 1938 y octubre de 1939. Aunque el principal grupo de estudio fueron los miembros de las Brigadas Internacionales capturados, el doctor también estudió a presos españoles procesados por su participación en la República, a activistas catalanes independentistas y a vascos. Los catalanes eran especialmente interesantes porque unían el fanatismo marxista y el antiespañolismo y los vascos porque unían el catolicismo al elemento revolucionario.

Entre sus conclusiones también se encuentra la definición de la raza o espíritu español, que para Vallejo Najera se trata del "militarismo social, que quiere decir orden, disciplina, sacrificio personal, puntualidad en el servicio, porque la redoma militar encierra esencias puras de virtudes sociales, fortaleza corporal y espiritual". Por tanto, para mejorar la raza española, el régimen franquista debía -según las conclusiones de su psiquiatra- buscar "la militarización de la escuela, de la Universidad, del taller, del café, del teatro, de todos los ámbitos sociales".

La "debilidad" del equilibrio mental de la mujer 

Pero si la razón que lleva al hombre al marxismo es su escasa inteligencia, peor parada sale la mujer. Para buscar una explicación a "la activísima participación del sexo femenino en la revolución marxista", el psiquiatra realizó un estudio sobre 50 mujeres prisioneras de guerra bajo el título de Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos.


Para el psiquiatra franquista, la mujer participa en política para "satisfacer sus apetencias sexuales"  La razón de este alto grado de participación femenino, según Vallejo Nágera, hay que buscarla en "la característica debilidad del equilibrio mental" de la mujer, "la menor resistencia a las influencias ambientales y la inseguridad del control sobre la personalidad". Por ello, es fundamental que la religión católica imponga a la mujer sus estrictas normas a modo de "freno" a su tendencia animal.

"Cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer […] se despiertan en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas, característica de la crueldad femenina que no queda satisfecha con la ejecución del crimen, sino que aumenta durante su comisión", escribe Vallejo Nágera, que justifica la participación de las mujeres en las revueltas políticas porque en ellas tienen la ocasión de "satisfacer sus apetencias sexuales latentes".

Reeducación de los vencidos y segregación hijos

Los estudios de Vallejo Nágera fueron utilizados también para fundamentar la reeducación de los vencidos, así como la segregación de los niños en las prisiones de sus madres. "Los hombres debían ser reeducados en las prisiones donde debían asistir a misa y practicar los cánticos y saludos adoptados por el estado fascista”, explica a Público Pura Sánchez, autora del libro Mujeres de dudosa moral.

La teoría del 'gen rojo' de Nágera justificaba el robo de bebés
Las mujeres, además de ser sometidas al mismo sistema de "reeducación" que los hombres, intentaban ser captadas por la red de Auxilio Social y de la Sección Femenina de Falange ya que su adhesión al régimen era fundamental,teniendo en cuenta que su única funcional social era la de educar a sus hijos.

Las teorías del psiquiatra franquista también fundamentaron el robo de niños en los primeros años de la dictadura. Su teoría del gen rojo abogaba por separar a los niños y niñas de sus madres rojas para evitar que se contaminaran del mal de sus madres como medida preventiva, así como recibir una educación "curativa" de los vencedores y auténticos portadores de la raza española.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Tensión en los juzgados por el caso de los niños robados



Texto cedido por la autora
S.L.-19/9/12
El caso de María Luisa Torres y de su hija Pilar. Un caso de robo donde está implicada Sor María, la única imputada en este país por la trama de tráfico de bebés. Hoy han ido a declarar, en calidad de testigos, dos ginecólogos que estaban en el lugar y momento precisos en que se cometieron los hechos relacionados con este caso. Aprovechando la declaración de hoy, se han reunido muchas víctimas que buscan a sus hijos y hermanos en la Plaza de Castilla, frente a los Juzgados, para "recibirlos". A la salida se han producido ciertos incidentes que podéis ver en este vídeo.
Lo que no sale en el vídeo y sí ha salido en las noticias de las tres es cómo uno de estos médicos amenaza a una de las madres que estaban allí protestando diciéndole: "señora no me toque, cállese que le doy una torta". Este ginecólogo tan valiente es Ignacio Villa Elízaga. Para más señas es el padre de Nacho Villa, antigua figura en los informativos de la COPE y que actualmente es el Director de RTV de Castilla La Mancha, Comunidad Autónoma presidida por Dolores de Cospedal.
Este ginecólogo es el que firmó la supuesta muerte de mi hermano gemelo en la incubadora. Verle hoy por televisión (no he podido ir a los Juzgados), diciendo eso a esta madre, ha sido como si la torta me la diera realmente a mí. Esa imagen que he recibido tanprepotente, segura y altiva ha sido un eficaz y repugnante vomitivo. La mezcla de rabia, dolor, impotencia e infinita tristeza ha sido demasiado para mí.
Sé que podría considerarse un gran paso que estas personas hoy hayan entrado en el Juzgado a testificar pero también tengo muchas dudas sobre la actuación de nuestra Justicia, esta Justicia española, que difícilmente pondrá en la cárcel a los culpables del tráfico de bebés si es que algún día se descubren.
Y me he acordado de vosotros, de la RED, de Carlos, de Ana, de Servini y de algo que tenemos en los labios cada día desde hace meses, Justicia Universal. Y entonces, todo ha vuelto, aunque sea por un momento, a ser medianamente soportable.

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