15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939


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domingo, 15 de marzo de 2015

Delmer Berg, el último brigadista del Batallón Lincoln

Berg vive hoy junto a su mujer en la casa que él mismo construyó cerca de Columbia,
en Sierra Nevada. / Abraham Lincoln Brigade Archives (ALBA)

  • Estadounidense de 99 años, cruzó los Pirineos a pie en 1938 para unirse al frente republicano de la Guerra Civil
  • Había crecido en una "familia de granjeros pobres" y la reforma agraria republicana había despertado su simpatía: "Me gustaba la idea de ayudar a España"
  • Unas 40.000 mujeres y hombres de más de 50 países se unieron a las Brigadas Internacionales para combatir el fascismo en Europa


"Había un amplio movimiento en el país y en todo el mundo para ayudar a gente española a combatir el fascismo en España. Poco a poco me convertí en parte de él y se convirtió en parte de mi vida", explica Berg a la Abraham Lincoln Brigade Archives, asociación fundada por los brigadistas a su regreso a EEUU.
 
Berg había crecido en una "familia de granjeros pobres" y la reforma agraria republicana había despertado simpatías en él. "Era un sentimiento muy humano: la idea de que se estaba quitando tierra a los grandes propietarios para dársela a pequeños granjeros. Me dije: ¡Yo quiero ayudar a hacer eso!".
 
Mientras transcurría la guerra, Berg trabajaba fregando platos en un hotel de Hollywood. Cuando vio un cartel de la asociación de los amigos de la Brigada Abraham Lincoln, decidió saltarse la restricción de viajar a España que el Gobierno norteamericano había establecido.
 
Delmer Berg (de pie, segundo por la derecha) junto a otros compañeros del Batallón Lincoln. / Abraham Lincoln Brigade Archives (ALBA)
Delmer Berg (de pie, quinto por la izquierda) junto a otros compañeros del Batallón Lincoln.
 / Abraham Lincoln Brigade Archives (ALBA)
  
Su unidad estuvo destinada en una batería antiaérea en Barcelona, en la defensa de Teruel y en la batalla del Ebro, donde colaboró en la voladura de uno de los puentes (Berg bromea diciendo que Hemingway no tenía ni idea de lo que estaba hablando cuando describió la explosión de Por quién doblan las campanas). Más tarde fue enviado a Valencia, donde fue herido en un bombardeo de la aviación italiana.
 
El 4 de febrero de 1939, dos meses antes de la derrota republicana y el final de la guerra, regresó a Estados Unidos. Entre 1936 y 1939, unas 40.000 mujeres y hombres de más de 50 países abandonaron sus hogares para formar parte de las Brigadas Internacionales y luchar en una guerra extranjera. La mayor parte lo hizo por motivos ideológicos: defender el gobierno democrático de la Segunda República y frenar la expansión fascista en Europa. Alrededor de 2.800 eran estadounidenses. Un tercio de ellos perdió la vida en la contienda.
 
"Para mí es el ejemplo máximo de responsabilidad y libertad", dice Marina Garde, actual directora de ALBA, cuya misión es preservar el legado ideológico del Batallón Lincoln. "Son unos individuos que voluntariamente decidieron viajar a otro continente y poner sus vidas en riesgo por sus ideales".
 
Precisamente a causa de esas convicciones la vida de los supervivientes no fue sencilla en Estados Unidos. En la década de los 50, la filiación comunista de muchos brigadistas les valió el envite de la caza de brujas macartista. "Para ellos éramos una panda de bastardos", dice Berg. "Fueron de un lado para el otro hablando con todo el mundo a quien conocía y con quien trabajaba: estaban buscando a ese "hijo de puta", esa "rata", "traidor"... y toda esa mierda, ya sabes, el macartismo." "Estaban en la lista negra, perseguidos por el FBI y muchos no pudieron ejercer sus profesiones", añade Garde.
Pero desde su California natal Berg siguió compaginando su trabajo en la agricultura con la militancia en diversas causas: fue miembro de la Unión de Campesinos, se hizo amigo de la activista agraria Dolores Huerta, se opuso a la Guerra de Vietnam y se convirtió en el único miembro blanco de la delegación local de la la primera asociación en defensa de los derechos civiles de los negros en América, la NAACP.
 
Berg vive hoy junto a su mujer en la casa que él mismo construyó cerca de Columbia, en Sierra Nevada. Su compromiso político sigue intacto y su estado de salud es estable, aunque tiene dificultades para oír. Tras la muerte el pasado invierno del brigadista John Hovan en Rhode Island, se convirtió en el último veterano americano vivo de la Guerra Civil española (quedan otros cinco brigadistas internacionales, dos combatientes republicanos y tres franquistas)
 
Garde sabe lo que es despedir a un brigadista desde su comienzo en ALBA, que coincidió con la muerte de Matti Mattson, uno de los miembros más longevos del batallón. Era su primer día y la noticia le sirvió para identificar la que sigue siendo la parte más dolorosa de su trabajo: esperar el goteo de llamadas que informan de la desaparición de los supervivientes. Cuando llegue el turno de Berg, será la última vez que suceda.
 
"Yo lo llevo muy mal", dice Garde. "Pero también me doy cuenta de que tengo una gran responsabilidad: preservar y mantener vivo este legado que nos han dejado. Las personas se van, los cuerpos ya no están, pero su legado sí nos queda".
 
Nota: entrevista a Delmer Berg por Maria Opett y Nelson G. Navarrete
 

jueves, 12 de marzo de 2015

Los más fuertes nos van dejando, fallecidos dos Brigadistas Internacionales

AABI
César Covo
Acabamos de recibir esta triste noticia enviada por la Secretaría de ACER, nuestros amigos franceses que, junto con la AABI y otras organizaciones hermanas, trabajan por mantener viva la memoria de los Voluntarios de la Libertad.
 
La carta resume los datos esenciales de César. Nosotros podríamos añadir muchas cosas, pero no es el momento. Tan solo recordar algunos detalles: Isabel Pinar fue a visitarle en nuestro nombre el día en que cumplió 100 años, lo que agradeció de corazón. Luego le ayudamos a conseguir el pasaporte español, proceso que había quedado atascado por imponderables burocráticos. Finalmente, estábamos comprometidos en publicar en español sus memorias de la guerra de España. Desgraciadamente César no ha podido verlas traducidas. Pero ahí queda nuestro deber.
 
Y seguiremos trabajando, como él hizo, para seguir dando testimonio del compromiso suyo y de sus miles de compañeros que trajeron la alegría y la esperanza al pueblo español en aquellos años de lucha contra el fascismo. Hagamos que su ejemplo no sea en vano.
Queridos amigos,
Con tristeza os informamos que César Covo, ex brigadista, ha muerto a la edad de 102 años. Nacido en Bulgaria pero de nacionalidad francesa, se instaló en Francia en 1930. Fue un joven activista comunista y marchó á España entre los primeros voluntarios. Tomó parte en la lucha por la defensa de Madrid, en la Casa de Campo y, a continuación, en el Jarama y Guadalajara. Herido en las rodillas, se convirtió en el intérprete personal del Campesino gracias a su dominio del español, el idioma de sus antepasados sefardíes. 
De regreso a Francia, fue movilizado en 1939 y continuó su lucha contra el fascismo en la Resistencia, en FTP-MOI (partisanos franco-tiradores – mano de obra inmigrante). Aseguró la estampación de documentos falsos para la Resistencia y estuvo en las barricadas durante los combates por la Liberación de París. Prefirió quedarse en Francia en vez de comenzar una nueva vida en Bulgaria. 
Al igual que muchos de los miembros de las Brigadas Internacionales, siguió luchando durante toda su vida por la libertad, la paz y el progreso social. Hasta el final de su vida intentó transmitir a las nuevas generaciones su testimonio así como los valores y el compromiso de sus compañeros en España y Francia. 
Su libro "¡La guerra, camarada!" es un testimonio valioso de su lucha al servicio de la República Española. 
Era nuestro amigo y camarada.
La Secretaría General de la ACER

Foro por la Memoria de Guadalajara
Trifón Cañamares
Afiliado al Partido Comunista ininterrumpidamente desde hace 79 años, Trifón Cañamares, hubiera cumplido 104 años el próximo 3 de julio.

Natural de Cendejas de Enmedio, era vecino del barrio madrileño de El Pozo del Tío Raimundo, del que fue uno de sus mayores defensores, junto al padre Llanos, con quien compartió lucha y militancia.
 
En 2011, Trifón recibió el merecido homenaje de sus vecinos y compañeros de lucha, al cumplir los 100 años. “Os deseo que me paséis en años y en salud, pero con las ideas claras”, fueron las palabras que este guadalajareño, puño en alto, quiso dedicar a los asistentes al acto.

Nacido en una familia de campesinos, labor que su padre compaginaba además con una carnicería, desde pequeño sufrió la injusticia, por lo que decidió hacer todo lo que estuviese en su mano para acabar con ella. Trifón se afilió al Partido Comunista en Jadraque, como muchos antifascistas de la zona, poco tiempo después de que comenzase la Guerra Civil. Muy pronto fue nombrado Comisario Delegado en la 49º Brigada Mixta del Ejército republicano, creada en Guadalajara. Condenado a pena de muerte en 1939 que fue conmutada a 30 años de cárcel, pasó por varias prisiones, principalmente Guadalajara y Burgos. Su hermano Ciriaco, y otros familiares y amigos de Cendejas también sufrieron prisión. Sin embargo, el franquismo no pudo con este hombre de fuertes ideales y durante ese periodo Trifón siguió trabajando activamente en la clandestinidad,
 
Ya llegada la transición se esforzó por la reconstrucción del Partido Comunista en Guadalajara. Toda una vida de lucha, con dos heridas de combate y varias condenas en cárceles y campos de concentración, no conseguieron que este guadalajareño perdiera el entusiasmo y las ganas de seguir peleando por sus ideales hasta el último día de su vida. En 2013 el Foro por la Memoria de Guadalajara entregó una placa a Trifón en reconocimiento de toda una vida de lucha y tambien vivió con mucha emoción un acto de homenaje al brigadista Guido Picelli, en un pueblo próximo al suyo, Mirabueno. En 2014, la agrupación provincial de UJCE de Guadalajara, pasó a denominarse “Agrupación Trifón Cañamares”:
 
Trifón Cañamares Garcia nació el 3 de julio de 1911 y ha fallecido el 11 de marzo de 2015. La capilla ardiente será instalada esta tarde en el Tanatorio de la M-40 de Madrid en el barrio de San Fermin, Avda de los Rosales, sala 11.

lunes, 23 de febrero de 2015

Centenares de personas rinden homenaje a las Brigadas Internacionales en el 78 aniversario de la Batalla del Jarama

Álvaro Minguito / DISO Press
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Disopress.com - Madrid, 21 de febrero de 2015
A las 9.30 de la mañana comenzaba la marcha, a la que han acudido cientos de personas  en homenaje a la lucha de las Brigadas Internacionales y el ejército republicano en la defensa de Madrid durante la Guerra Civil.
 
Entre el 6 y el 27 de febrero de 1937, combatientes del  bando republicano encuadrados en distintas Brigadas Mixtas, así como brigadistas internacionales de la  XI, XII y XV Brigadas consiguieron frenar la ofensiva del bando sublevado en su intento de avance para cortar las comunicaciones de  Madrid.
 
El campo de batalla alcanzaba  Rivas-Vaciamadrid, Morata de Tajuña, San Martín de la Vega y Ciempozuelos, asi como numerosos cerros entre ellos el del Pingarrón y La Marañosa; valles como los del Manzanares, el Jarama y el Tajuña; y puentes como los de Pindoque y Arganda,  fueron escenario durante las tres semanas de febrero de 1937 de feroces combates.
 
Se estiman en 10.000 las bajas republicanas, de las que 2.500 fueron brigadistas. 7.000 lo fueron del bando fascista, siendo esta batalla considerada como una de las más cruentas de la guerra civil.
 
La marcha, que se ha iniciado con una densa niebla y lluvia, ha trascurrido entre olivares por caminos embarrados para recordar la memoria de lugares como "la Colina del Suicidio", donde el Batallón Británico de las Brigadas Internacionales resistió el 12 de febrero durante 8 horas soportando fuego directo de la artillería y las ametralladoras. Se dice que de los 400 defensores británicos de la Colina del suicidio, solo sobrevivieron 125.
 
Hoy algunos de sus familiares llegados de Inglaterra, Escocia o Irlanda les han rendido un emotivo homenaje, junto a otros llegados de EEUU, Alemania o Francia.La marcha ha concluido junto al pequeño memorial a Charlie Donnelly, poeta irlandés del batallón Lincoln que pereció en la batalla.

miércoles, 25 de junio de 2014

Me cago en Pérez Reverte ¡Vivan las Brigadas Internacionales!

*José Eduardo Almudéver
RAFAEL NARBONA 24-06-14
Siempre he considerado a Arturo Pérez-Reverte un macarra envalentonado por el éxito de su mediocre literatura. En una época que impide permanecer al margen de la historia, sin convertirse en cómplice de la ofensiva neoliberal contra los derechos y libertades de los ciudadanos, no está de más recordar su deleznable artículo “La guerra que todos perdimos” (19-04-11), donde mete en el mismo saco al “mono azul de miliciano, la boina de requeté o la camisa azul de Falange”. Pérez-Reverte tampoco establece distinciones entre los voluntarios de las Brigadas Internacionales y los voluntarios de la Italia fascista o la Alemania nazi. Todos eran “hijos de puta que ni siquiera sabían hablar en castellano y vinieron aquí a mojar en la sangre y en la muerte que solo era de nuestra incumbencia, sin que a ellos les hubiera dado nadie maldita vela en nuestro entierro”. Al releer esta miserable frase, he recordado el homenaje de Luis Cernuda a los brigadistas en su hermoso poema “1936”: “Gracias, compañero, gracias / por el ejemplo. Gracias por que me dices / que el hombre es noble. / Nada importa que tan pocos lo sean: / uno, uno tan solo basta / como testigo irrefutable / de toda la nobleza humana”.
 
BRIGADAS 1
 
59.380 brigadistas de 54 países diferentes lucharon en la guerra civil española (sería más correcto decir “guerra de clases”). No eran soldados profesionales, sino trabajadores, intelectuales o ex combatientes de la Gran Guerra reclutados por la Internacional Comunista. 15.000 perdieron la vida en el campo de batalla, muchas veces con edades que apenas rozaban los veinte años. Los primeros brigadistas llegaron a Albacete el 14 de octubre de 1936. Entre ellos había escritores de notable talento como Ralph Winston Fox y John Conrford. De nacionalidad británica, ambos murieron en la batalla de Lopera, una estrepitosa derrota que no obstante frenó el avance franquista hacia Andújar y Jaén. En la batalla del Jarama, cayó el poeta irlandés Charles Donnelly, que se refugió en unas olivas, huyendo del fuego de las ametralladoras franquistas instaladas en el cerro Pingarrón. Poco antes de morir, susurró: “Incluso las olivas sangran”. El poeta inglés Christopher Caudwell también falleció en el frente del Jarama. La presencia de numerosos escritores, poetas, médicos, artistas y científicos en las Brigadas Internacionales explica que algunos historiadores hayan descrito a los voluntarios como “la unidad militar más intelectual de la historia”.
 
CORNFORD
 
Las Brigadas Internacionales desempeñaron un papel esencial en la Batalla de Madrid. 1.550 hombres y 78 mujeres establecieron su cuartel general en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Complutense. Gracias a su enorme despliegue y a sus abundantes bajas, pudieron frenar a los golpistas en la Casa de Campo, la carretera de Valencia y la sierra de Guadarrama. Las Brigadas Internacionales no resultaron menos cruciales en la Batalla del Jarama y en la Batalla de Guadalajara. No tuvieron tanto éxito en la Batalla de Belchite y en la Batalla de Teruel sufrieron muchas bajas, intentando evitar que las tropas franquistas reconquistaran la plaza. Su sacrificio no fue menor en la Batalla de Caspe y en la Batalla del Ebro, donde intervinieron como tropas de choque. Su actividad como guerrilla fue particularmente meritoria, pues se infiltraron en pequeños grupos en las líneas enemigas para sabotear su red de comunicaciones. En 1938, el número de voluntarios se había reducido a un tercio. El 21 de septiembre, Juan Negrín, Presidente del Gobierno, anunció la retirada inmediata e incondicional de los combatientes extranjeros del bando republicano, con la ingenua esperanza de que el bando sublevado respondiera con un gesto semejante. El 28 de octubre de 1938 se organizó un homenaje de despedida en Barcelona. Las Brigadas Internacionales desfilaron por última vez. Manuel Azaña, Negrín, Companys y Vicente Rojo encabezaron un acto que reunió a 250.000 personas bajo el lema: “Caballeros de la libertad del mundo: ¡buen camino!”. Dolores Ibarruri, Pasionaria, pronunció un discurso emotivo y vibrante: “¡Podéis marcharos orgullosos! Sois la historia, sois la leyenda, sois el ejemplo heroico de la solidaridad y de la universalidad de la democracia!”. No suele mencionarse que el 15% de los voluntarios eran de origen judío. La mayoría eran comunistas o anarquistas sin convicciones religiosas. Muchos de los brigadistas no pudieron volver a sus países de origen, pues les esperaban dictaduras fascistas (Alemania, Austria, Italia, Bulgaria). Otros, se enfrentaron a gobiernos que perseguían al comunismo o les exigían cuentas por haber combatido en las filas de un ejército extranjero (Canadá, Suiza). Algunos acabaron en campos de concentración franceses. Otros se incorporaron a la resistencia. Cuatro brigadistas yugoslavos organizaron el Ejército Partisano de Liberación: Peko Dapcevic, Koca Popovic, Kosta Nad y Petar Drapsin. Todos son considerados grandes héroes nacionales. Entre los brigadistas ilustres, puede mencionarse a Willy Brandt, el pintor mexicano David Alfaro Siqueiros o el mariscal Tito. Los voluntarios de la Brigada Abraham Lincoln regresaron a Estados Unidos sin problemas, pero durante los años del macartismo sufrieron el hostigamiento del gobierno, que les consideraba simpatizantes de la Unión Soviética. El 26 de enero de 1996 el Congreso de los Diputados les concedió la nacionalidad española, a cambio de renunciar a su propia nacionalidad. La Ley de Memoria Histórica eliminó este ofensivo requisito en 2006 y en junio de 2009 la embajada española en Londres entregó varios pasaportes. La derecha española nunca ha ocultado su odio hacia las Brigadas Internacionales y ha boicoteado sistemáticamente cualquier clase de homenaje o reconocimiento.
 
BRIGADAS 3
 
José Eduardo Almudéver nació en Marsella durante una gira del circo donde trabajaba su madre, natural de Valencia. Falsificó su edad para alistarse en las Brigadas Internacionales y no obedeció la orden de retirarse al extranjero, lo cual le costó ser capturado y recluido en los durísimos campos de concentración de Los Almendros y Albatera. Al ser liberado, se enroló en el maquis hasta 1947. Hace poco, con 94 años, evocó su primera experiencia en el frente: “Íbamos doscientos con fusiles, pero sin balas. Había que tener corazón para ir a la primera línea a luchar sin una bala”. No puedo evitar pensar en mi madre, que solo era una niña de doce años cuando le cayó una bomba de la aviación nazi en la calle de la Palma en el Madrid de 1937. Milagrosamente, el artefacto no explotó, pero una lluvia de cristales cayó sobre su cuerpo desnutrido. Mi abuelo era contable del Ministerio de Hacienda y ese mismo año fue trasladado a Barcelona, gracias a lo cual mi madre pudo contemplar la despedida de las Brigadas Internacionales y escuchar a la Pasionaria. No ha olvidado que los voluntarios se marcharon entre abrazos y flores arrojadas por una multitud conmovida por su valor y altruismo. Tampoco ha olvidado el miedo que estremeció a Barcelona cuando la Legión y los Tabores de Regulares pisaron la Avenida del Catorce de Abril, más tarde Avenida del Generalísimo y, en la actualidad, Avinguda Diagonal.
 
BRIGADAS 4
 
Con su estilo de rufián familiarizado con las reyertas y las puñaladas traperas, Pérez-Reverte finaliza su detestable artículo con un exabrupto: “No es cierto que nos ayudaran; déjenme de milongas pamperas, de camelos retóricos, de demagogia. El arriba firmante se cisca en la solidaridad internacional de las derechas y las izquierdas, en los discursos y en la mandanga”. No establecer diferencias entre un nazi de la Legión Cóndor y un brigadista como José Eduardo Almudéver constituye una infamia. Sin embargo, Pérez-Reverte considera que no es suficiente y cita su experiencia como corresponsal para vomitar más insidias: “Yo he pasado veintiún años yendo a guerras que no eran mías, y sé de qué iba Hemingway. Por eso me cago en Hemingway y en la madre que lo parió”. No esperaba menos de un meapilas que ha adquirido una fama abocada a disiparse tan deprisa como la de José María Gironella, autor del lamentable best-seller Los cipreses creen en Dios (1953), uno de los grandes éxitos de la literatura franquista. Hemingway nunca me ha inspirado demasiada simpatía. De hecho, creo que se parece bastante a Pérez-Reverte: fanfarrón, pendenciero, bocazas. Pienso en la infancia de mi madre, rota por la sublevación de Franco, y reparo en que Almudéver y otros jóvenes como él combatieron a los fascistas con mucho corazón y pocas balas. Arrojar porquería sobre su memoria me parece una inexcusable indignidad. Por eso, me cago en Pérez-Reverte y en los gilipollas que le han encumbrado. ¡Vivan las Brigadas Internacionales!
 
RAFAEL NARBONA
24-06-14

 
*José Eduardo Almudéver nació en Marsella durante una gira del circo donde trabajaba su madre, natural de Valencia. Falsificó su edad para alistarse en las Brigadas Internacionales y no obedeció la orden de retirarse al extranjero, lo cual le costó ser capturado y recluido en los durísimos campos de concentración de Los Almendros y Albatera. Al ser liberado, se enroló en el maquis hasta 1947. Hace poco, con 94 años, evocó su primera experiencia en el frente: “Íbamos doscientos con fusiles, pero sin balas. Había que tener corazón para ir a la primera línea a luchar sin una bala”

sábado, 1 de marzo de 2014

Permiso concedido para el memorial a los brigadistas de Limerick en Irlanda

Mike McNamara, president of the Limerick Council of Trade Unions, Cllr Joe Leddin,
Jack Bourke, chairman LIBMT and Ger McCloskey
 
 
LIBMT - Ger McCloskey
Traducción MJBarreiroLG
El Ayuntamiento de Limerick ha concedido la aprobación para la construcción del monumento en la ciudad y se mantienen conversaciones con los funcionarios sobre la ubicación precisa y los elementos de diseño final . La intención es que sea una escultura artística, lo que aumentará el atractivo visual de nuestra ciudad y complementar la propuesta de arte público del programa de la ciudad.
 
LIBMT está buscando apoyo financiero para sufragar los gastos del memorial. Nos estamos acercando al público en general para la financiación sobre la base de que este monumento será un reflejo del papel desempeñado por los trabajadores en la lucha contra el fascismo y será parte de su legado y patrimonio.
 
Entendemos que estamos viviendo en tiempos de precariedad económica y que hay muchas peticiones de inversión. Sin embargo, creemos que nuestra solicitud de apoyo es apropiada . La creación de este monumento será un reconocimiento público del papel desempeñado por la gente de Limerick en uno de los acontecimientos políticos más importantes del siglo XX .
 
Les pedimos aportar lo que puedan.
 
En paypal cliklear en el botón de las donaciones

Todas las donaciones por pequeñas que sean, serán grabadas para la posteridad.
 
Por favor comparta este post
 
LIBMT - Ger McCloskey

domingo, 22 de diciembre de 2013

La terrible historia del brigadista Nicola Jolic, 'El croata'

Campo de concentración de Nanclares

Llegó a España para defender la República y acabó de prisionero en Nanclares e ingresado en Las Nieves. En más de 60 años en Álava jamás pronunció una sola palabra

El Correo.com  - Francisco Góngora 09.12.13
Las enfermedades mentales pueden llegar a producir situaciones inimaginables para cualquier ser humano. La biografía de Nicola Jolic, un croata nacido en Triluka, en la actual Bosnia-Herzegovina, en 1912, es una de esas historias que dan vértigo a los propios profesionales de la salud mental alavesa. Llegó a España como voluntario de las Brigadas Internacionales durante la Guerra Civil. Fue hecho prisionero por los nacionales y en ese momento comenzaron sus desgracias. Debió pasar algunos años en los campos de concentración españoles antes de recalar finalmente en el de Nanclares de la Oca.

Nicola Jolic se sumergió en el silencio desde entonces. De vez en cuando aparecían algunos supuestos familiares que se preocupaban de su situación. Pero no había respuesta por parte del croata. En 1959 se recibió la carta de un fraile yugoslavo afincado en Madrid, que aseguraba que su esposa se interesaba por su estado. Tres años después era la Cruz Roja la que intermedió con la presunta familia de Jolic en Yugoslavia, al tiempo que le informaban de la existencia de una hermana suya en Toronto, Canadá. Los escritos de la Cruz Roja se repitieron. Pero las respuestas a estas cartas se realizaban a través de la asistente social ya que el hombre no abandonaba su mutismo. En 1971 era el arzobispo de Banja Luka, población de Bosnia, el que volvía a interesarse por su compatriota sin obtener respuesta. También el año 1975 la asistente social recibe una misiva de la sobrina en la que le agradece haber sabido algo sobre Nicola que según los datos que obran en los archivos de Las Nieves reflejan “una alegría manifiesta por estas circunstancias”.

Durante 10 años no ocurrió nada nuevo hasta que apareció otro nuevo sobrino, éste en Alemania, que coincide con un escrito de la embajada yugoslava, a la que se le propone una repatriación de Jolic a un psiquiátrico local. Pero no se termina el asunto y la antigua Yugoslavia comienza una guerra civil que impide la solución apropiada.

A comienzos de los años 90, la reforma del código civil español cambia la situación de todos los internos de Las Nieves y se regulariza su estatus. Se pretendía comprobar si existían personas ingresadas en contra de su voluntad, además de conseguir la tutela por parte de las familias y la desinstitucionalización de los pacientes. Pero Nicola ya se hallaba imposibilitado para vivir fuera del centro.

Murió nonagenario
Con el transcurso de los años, tal y como sucede en las fases más tardías de la enfermedad que padecía Nicola se fue tranquilizando. Pasó décadas de pie, callado –nunca llegó a pronunciar una frase en castellano- pero al envejecer se sentó, permaneció igual de silencioso, y perdió la vista sin que nadie lo notara hasta que necesitó ayuda para deambular. Pasó sus últimos años encamado, silencioso, como siempre y murió tranquilo, ya nonagenario, después de que sus tutores acordaran con el médico internista evitar maniobras intervencionistas dejando que las cosas discurrieran por el camino más natural posible.

Jolic pertenecía, según la bibliografía psicogeriátrica británica, a la categoría de los ‘graduados’, pacientes resistentes y excéntricos que necesitan muy poca asistencia hasta que enferman físicamente con el paso de los años y que se caracterizan por una excelente adaptación a la vida hospitalaria. Pacientes a los que ha sido imposible externalizar adecuadamente en las sucesivas oleadas de programas de desinstitucionalización. A ellos se debe en parte el avance de las terapias y rehabilitaciones de la psiquiatría, porque con ellos se ha experimentado de todo. Un pequeño texto del psiquiatra Juan Medrano y del médico y presidente de la Fundación Tutelar para Personas con Enfermedad Mental de Álava , Ramón Díaz de Otazu, titulado ‘confieso que han vivido’ trata de dignificar la vida de personas como Jolic. A eso contribuye la fundación Beroa que tutela a estas personas y las acompaña a lo largo de su vida.

Medrano y Díaz de Otazu reflejan y llaman la atención sobre la soledad y el aislamiento de las vidas de personas como Jolic o C., otro enfermo esquizofrénico que había estado en Las Nieves más tiempo aún que Nicola. “Fueron muy pocas personas a los funerales de Nicola Jolic y C. Casi todas eran feligreses habituales de la parroquia a esa hora de la tarde, y nunca habían oído hablar de ellos. Sin deudos que los echen en falta y sin más historia que su institucionalización en realidad fallecieron por segunda vez. La enfermedad y el internamiento les llevaron a su primera muerte, la del olvido de los olvidados por la sociedad. Hoy sus cuerpos descansan en dos tumbas contiguas. Pronto unas lápidas reivindicarán su recuerdo y confesarán que existieron dos personas con su nombre”.

domingo, 27 de octubre de 2013

Homenaje a los Brigadistas Internacionales de los amigos de los republicanos españoles en Región Parisina


Esta tarde, en la avenida Mathurin Moreau de París nos reunimos,  como hace dos años y como el año pasado,  delante de la magnífica placa en honor de los Brigadistas Internacionales  inaugurada por la ACER (Amical de los Combatientes en España Republicana) y varias autoridades y con la presencia de la Asociación Foro por la Memoria en octubre del 2011.

Eramos pocos en comparación con el gentío del 2011, pero nuestro entusiasmo y admiración  por los Brigadistas y su valentía, por su generosidad, la mayor hasta ahora conocida en la Historia de la Humanidad, eran tantos y tan sinceros como  en aquel octubre.

Yéndose el lunes para el Ebro, la asociación ACER aplazó a finales de noviembre que viene el homenaje de finales de octubre.

Al no poder ir al Ebro y tal vez no pudiendo estar todos nosotros en noviembre decidimos florecer la espléndida placa por primera vez este año.

De todos modos para nosotros esa placa que nombra la epopeya de aquellos héroes de la fraternidad debería ser constantemente florecida.

Por eso a su modo, participaron amigos republicanos españoles que no pudieron estar físicamente pero sí representados por su ayuda.

Tras leer "les souvenirs d'un Brigadiste"  (los recuerdos de un Brigadista) de Juan Miguel  de Mora, sacados del libro Ma bataille de l'Ebre (Mi batalla del Ebro) , que adquirí en una exposición que hizo la ACER en la casa de la Metalurgia de París al inaugurarse alli una placa hace unos años, leimos poemas sacados del libro que nos regaló en Madrid,  en abril del 2011,  la AABI, Voluntarios de la libertad : 

A las Brigadas Internacionales de Rafael Alberti, el Voluntario de Cecil Day-Lewis, al soldado internacional caído en España de Miguel Hernández. 

Aplaudimos a los amigos oradores y los amigos de más edad que estaban con nosotros, Jean, de tan solo nueve  añitos en octubre del 36, que vio allí las barracas en que organizaban la marcha a España de los Brigadistas, Victorina, de tío republicano deportado, pusieron las flores tricolores mientras Daniel, amigo de Paris (no pudo venir el de Bobigny) enarbolaba la Tricolor y todos sonreían orgullosos de recordar a los "Hermanos Brigadistas", con cuyo "nombre Madrid se agranda  y se ilumina". 

Por fin sin cantar ya que arreciaba ya la lluvia, pero con alegría por lo logrado juntos, nos fuimos a charlar al café vecino, donde evocamos,  además de algunas dificultades (al no ser la región parisina un gran foco republicano español como lo son algunas ciudades del Sur de Francia),  las esperanzas por la Tercera en España, que todos compartimos.

Para nosotros, Amigos de los Republicanos Españoles en Región Parisina, la memoria de los Brigadistas es tan importante como la de los Republicanos Españoles, a los que fueron a respaldar en Madrid y después en todos los frentes, como el del Ebro. 

Con Leo Kennedy (en 1938)  en Recuerdo a los defensores,  pensamos en los Brigadistas y deseamos para ellos "guirnaldas en torno a vuestros nombres..Cuando unos hombres levanten , como monumento a vuestros miembros dispersos y bravos corazones, la España del Pueblo con la libertad sobre sus torres !"

La España de la Tercera República honrará a los Brigadistas, les pondrá plazas y avenidas, monumentos y edificios como lo hará por los republicanos víctimas del fascismo-franquismo y sus presidentes.

Así lo esperamos también aquí en Paris.

¡Vivan las Brigadas Internacionales, vivan los Brigadistas! ¡Viva la Tercera!
Rose-Marie Serrano (Amigos de los Republicanos Españoles en Region Parisina)
Paris, 25 de octubre de 2013

lunes, 26 de agosto de 2013

Franco, en busca del 'gen rojo' de la inferioridad


Reclusos en el campo de San Pedro de Cardeña. Como jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares del régimen franquista, le fue encargado un estudio que demostrase la inferioridad mental de las personas de ideología marxista.Según Eduard Pons Prades en su obra “Los niños republicanos” Antonio Vallejo-Nájera “dirigió, en 1938, un estudio sobre los prisioneros de guerra republicanos, para determinar qué malformación llevaba al marxismo. O sea: iba en busca del gen rojo.” Para llevar a cabo el estudio, se utilizaron dos grupos: uno de prisioneros miembros de las Brigadas Internacionales y otro compuesto por 50 presas malagueñas. Algunas de las conclusiones del estudio realizado por Vallejo-Nájera, que dieron soporte ideológico-“científico” al robo de niños a las prisioneras republicanas para su “regeneración” texto: madrimasd

El psiquiatra franquista Antonio Vallejo Nágera dirigió en 1938 un estudio sobre prisioneros de guerra para determinar qué malformación lleva al marxismo. ¿Conclusión? El marxismo español se nutre de las personas menos inteligentes


Público - Alejandro Torrús - Madrid 25/08/2013
El marxismo se nutre de las personas menos inteligentes de la sociedad. Esta fue la principal conclusión de Antonio Vallejo Nágera, jefe de los Servicios Psiquiátricos del Ejército de Franco, quien durante la Guerra Civil y los primeros años de posguerra realizó una investigación con presos de guerra, especialmente brigadistas internacionales, para determinar "las relaciones que puedan existir entre las cualidades biopsíquicas del sujeto y el fanatismo político-democrático-comunista". Es decir, responder a los interrogantes de si el rojo nace o se hace y determinar qué malformación lleva a un individuo a adherirse al marxismo.

"La perversidad de los regímenes democráticos favorecedores del resentimiento promociona a los fracasados sociales con políticas públicas, a diferencia de lo que sucede con los regímenes aristocráticos donde sólo triunfan socialmente los mejores", explica Vallejo Nágera en los informes publicados en la Revista Española de Medicina y Cirugía de Guerra con el título de "Biopsiquismo del Fanatismo Marxista".

Vascos y catalanes fueron especialmente interesantes en el estudio del "Biopsiquismo del Fanatismo Marxista" Para llegar a estas conclusiones, Vallejo Nágera, primer catedrático de la psiquiatría española, estudió mediante test psicológicos y mediciones antropomórficas a prisioneros de guerra durante diciembre de 1938 y octubre de 1939. Aunque el principal grupo de estudio fueron los miembros de las Brigadas Internacionales capturados, el doctor también estudió a presos españoles procesados por su participación en la República, a activistas catalanes independentistas y a vascos. Los catalanes eran especialmente interesantes porque unían el fanatismo marxista y el antiespañolismo y los vascos porque unían el catolicismo al elemento revolucionario.

Entre sus conclusiones también se encuentra la definición de la raza o espíritu español, que para Vallejo Najera se trata del "militarismo social, que quiere decir orden, disciplina, sacrificio personal, puntualidad en el servicio, porque la redoma militar encierra esencias puras de virtudes sociales, fortaleza corporal y espiritual". Por tanto, para mejorar la raza española, el régimen franquista debía -según las conclusiones de su psiquiatra- buscar "la militarización de la escuela, de la Universidad, del taller, del café, del teatro, de todos los ámbitos sociales".

La "debilidad" del equilibrio mental de la mujer 

Pero si la razón que lleva al hombre al marxismo es su escasa inteligencia, peor parada sale la mujer. Para buscar una explicación a "la activísima participación del sexo femenino en la revolución marxista", el psiquiatra realizó un estudio sobre 50 mujeres prisioneras de guerra bajo el título de Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos.


Para el psiquiatra franquista, la mujer participa en política para "satisfacer sus apetencias sexuales"  La razón de este alto grado de participación femenino, según Vallejo Nágera, hay que buscarla en "la característica debilidad del equilibrio mental" de la mujer, "la menor resistencia a las influencias ambientales y la inseguridad del control sobre la personalidad". Por ello, es fundamental que la religión católica imponga a la mujer sus estrictas normas a modo de "freno" a su tendencia animal.

"Cuando desaparecen los frenos que contienen socialmente a la mujer […] se despiertan en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas, precisamente por faltarle las inhibiciones inteligentes y lógicas, característica de la crueldad femenina que no queda satisfecha con la ejecución del crimen, sino que aumenta durante su comisión", escribe Vallejo Nágera, que justifica la participación de las mujeres en las revueltas políticas porque en ellas tienen la ocasión de "satisfacer sus apetencias sexuales latentes".

Reeducación de los vencidos y segregación hijos

Los estudios de Vallejo Nágera fueron utilizados también para fundamentar la reeducación de los vencidos, así como la segregación de los niños en las prisiones de sus madres. "Los hombres debían ser reeducados en las prisiones donde debían asistir a misa y practicar los cánticos y saludos adoptados por el estado fascista”, explica a Público Pura Sánchez, autora del libro Mujeres de dudosa moral.

La teoría del 'gen rojo' de Nágera justificaba el robo de bebés
Las mujeres, además de ser sometidas al mismo sistema de "reeducación" que los hombres, intentaban ser captadas por la red de Auxilio Social y de la Sección Femenina de Falange ya que su adhesión al régimen era fundamental,teniendo en cuenta que su única funcional social era la de educar a sus hijos.

Las teorías del psiquiatra franquista también fundamentaron el robo de niños en los primeros años de la dictadura. Su teoría del gen rojo abogaba por separar a los niños y niñas de sus madres rojas para evitar que se contaminaran del mal de sus madres como medida preventiva, así como recibir una educación "curativa" de los vencedores y auténticos portadores de la raza española.

domingo, 16 de junio de 2013

Carta al Embajador español en Dublín

Traducción ABF, texto original en inglés enviado por Ger McCloskey
De Limerick International Brigades Memorial Trust al Embajador español en Dublín

Muy Señor Mío:
Como persona que tengo una afinidad particular por España y el pueblo español.
Con esto en mente, estoy totalmente desilusionado por la decisión del Tribunal para exigir la retirada del monumento a las Brigadas Internacionales en Madrid. No tengo ninguna duda, como una gran cantidad de personas en todo el mundo, entiendo que esto es "complaciendo" a los mismos elementos políticos que derrocaron a un "Gobierno legítimo" durante la guerra civil. Está volando en el rostro de la democracia, de la que ahora disfruta, no conservar el memorial de los hombres que dieron su vida luchando contra los mismos elementos,  que deniegan usted y su indomable
democracia bajo 40 años de dictadura bajo estos mismos apologistas de Hitler y Mussolini. Pero permita recordar la memoria de los defensores de la democracia, como lo son en todo el mundo con dignidad y orgullo



miércoles, 5 de junio de 2013

El monumento a los brigadistas y el Arco de la Victoria

Público.es 5/6/13 Félix Población
Escritor y periodista
Al tiempo que la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales (AABI) ha dado a conocer en un comunicado su más enérgica protesta contra el despropósito contencioso-administrativo de eliminar el monumento erigido en la Ciudad Universitaria de Madrid a los brigadistas que lucharon contra el fascismo durante la Guerra de España, me gustaría aprovechar esta circunstancia para sugerirle a mi estimado Juan Carlos Monedero que tratase de eludir en lo sucesivo su comparecencia en programas de debate como los de Intereconomía TV.

Esos cara a cara entre dos antagonistas invitados para debatir sobre un tema que ya de por sí tiene un planteamiento manifiestamente tendencioso -si se es o no partidario de la eliminación de monumentos tanto al franquismo como a quienes se enfrentaron a él-, solo tienen el propósito por parte de los gestores de ese canal de levantar en lo posible sus depauperados índices de audiencia, aunque para ello sea preciso dejar en evidencia -tal como se comprobó en El gato al agua con la presencia del Monedero- la incapacidad del invitado afín a la casa para escuchar a sus oponente, o hacerlo a base de risitas y visajes varios de suficiencia y necedad propios de quien suple la falta de rigor histórico o el exceso de fobia hacia los argumentos del contrincante con una falta elemental y democrática de educación.

Asuntos tan serios como el de la memoria histórica -con miles de víctimas del fascismo todavía sin recuperar en fosas y cunetas de todo el país- no merecen debatirse con quienes sólo entienden esa realidad lacerante en un país democrático como una fuente de resentimiento y tratan de obviar esa general masacre en toda la nación -continuada por el dictador una vez finalizado el conflicto armado con cientos de miles de fusilamientos, encarcelados, exiliados y desterrados-, o equipararla con la que se produjo en la localidad de Paracuellos del Jarama en los primeros meses de la Guerra Civil. Sin que ésta pueda justificarse en ningún caso, es de constatar que la capital de la República sufría esos meses un crudelísimo acoso por parte ejercito golpista, con prolongados bombardeos de la aviación nazi que causaron centenares de víctimas entre la población civil, entre ellas 60 niños en la localidad de Getafe el 30 de octubre de 1936, a los que el poeta y Premio Nobel de Literatura Vicente Aleixandre dedicó un estremecedor poema que cuesta mucho encontrar en las antologías.

Destruiré Madrid antes que dejárselo a los marxistas, había dicho el general Franco. Los brigadistas internacionales entraron en combate precisamente para evitarlo, en defensa de la capital republicana, en cuyos frentes centenares de ellos perdieron la vida cuya memoria y homenaje también se pretende hacer desaparecer en la Ciudad Universitaria por razones supuestamente administrativas. Esa simbólica y  sobria recordación, erigida muy tardíamente, se halla no muy lejos del ostentoso e imperial Arco de la Victoria, en la plaza de La Moncloa, en uno de cuyos frontones se puede leer una inscripción en latín que reza tal que así: Fundada por la magnificencia regia y restaurada por el caudillo de los españoles, la sede de los saberes de Madrid florece ante la mirada de Dios.

El Arco de la Victoria fue erigido en 1956 y celebra en 2013, después de casi cuatro decenios de fallecido el dictador y casi otros tantos de régimen democrático, el vigésimo aniversario del levantamiento franquista contra el gobierno democrático de la segunda República, que con sus luces y sus sombras fue el primer periodo democrático de la historia de España.

Paremos la retirada del Monumento a las Brigadas Internacionales de la UCM.

Petición creada por Enrique Lister
La diligencia  remitida por el TSJM al Juzgado nº 22 de lo contencioso-administrativo de Madrid ratifica la sentencia inicial de éste -que declaraba nula la instalación del monumento a las Brigadas Internacionales- y da a la UCM un plazo de diez días para confirmar la recepción de dicha sentencia. Una vez remitido el acuse de recibo, el Rectorado de la Complutense tendrá dos meses para retirar el monumento colocado frente al edificio de Alumnos del Campus de la Complutense.

El  monumento fue promovido por la Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales, que allegó los medios para su financiación (la Universidad Complutense, pese a los infundios propalados por la prensa de derechas, no ha puesto ningún fondo). Su diseño fue el resultado de la generosa aportación por parte de una comisión de profesores de la Facultad de Bellas Artes. El recién elegido Rector de la Complutense, José Carrillo, lo inauguró el 22 de octubre de 2011, en el 75º aniversario de las brigadas. Ese mismo día llegó la noticia de que un abogado particular, Miguel García Jiménez, había interpuesto un recurso contencioso-administrativo contra dicha inauguración.

El Juzgado nº 22 decidió en aquel momento denegar la medida cautelar que pedía dicho abogado consistente en paralizar la instalación, y por tanto la inauguración, de dicho monumento. Pero tramitó el recurso por la vía ordinaria y emitió su primera sentencia en abril de 2012, declarando "nula" su colocación en abril de 2012 por carecer de licencia y por haber asumido el Rector  "una potestad que no le corresponde" al no comunicar a los órganos de la universidad la instalación del mismo.

La sentencia fue inmediatamente recurrida por la UCM ante el TSJM. Mientras tanto, llegó el informe favorable de la Comunidad de Madrid respecto a la protección del patrimonio arqueológico  y la UCM solicitó al Ayuntamiento la licencia de obras, petición que, pese a los plazos transcurridos, no ha sido aún contestada.

En enero de 2013 fue comunicada a la parte denunciante la sentencia del TSJM, sentencia que no ha llegado a la UCM hasta mediados de mayo de 2013, notificando que tenía el plazo de 10 días para dar el acuse de recibo. Esta sentencia ratifica la inicial del Juzgado nº 22 de lo contencioso-administrativo de declarar nula la instalación del monumento, argumentando que en la actuación de la UCM “no se trata de un simple error de procedimiento al tramitar la licencia o de una deficiencia en el proyecto o en la autorización obtenida, cuestiones todas ellas de revisión de legalidad, sino de una omisión total y absoluta de dicho procedimiento". La Universidad Complutense "ha procedido a realizar una conducta de hecho, la instalación de un monumento en suelo de dominio público universitario, prescindiendo por completo de cualquier procedimiento urbanístico que amparase dicha instalación, que tendiera a controlar sus condiciones".

Desconocemos hasta el momento cuál vaya a ser la decisión del Rectorado de la UCM, aunque algunas informaciones (ver el diario El Mundo, 3 de junio) adelantan que José Carrillo no va a retirar el monumento puesto que ya se pidió la licencia para el mismo, recordando que algunos otros monumentos, como el del 11-M en Madrid, se inauguraron sin la licencia previa y no tuvieron ningún problema.

La AABI emitirá pronto un comunicado al respecto, pero desde ya mismo pedimos a todo el mundo amante de la democracia y de la justicia que exprese su apoyo escribiendo a nuestras direcciones en la web, en facebook o en twiter.

martes, 15 de enero de 2013

6ª Marcha Memorial del Jarama 2013. 76º aniversario de la batalla del Jarama

AABI
Este año haremos la marcha el sábado 16 de febrero. Estará dedicada a los voluntarios franceses, o de habla francesa, que combatieron en esta batalla. Muchos dieron sus vidas y sus restos descansan en los cementerios de Morata y Arganda o perdidos en el campo de batalla. La ruta la iniciaremos por la zona donde combatió la XIV BI y la terminaremos en el monumento de Morata a las BI. Nuestro guía será de nuevo el experto David Loriente. Como siempre, vendrá una numerosa representación de amigos británicos, irlandeses y franceses

El programa de actos comienza el jueves 14 de febrero y termina el domingo 17. Si quieres detalles sobre todos ellos, puedes seguir leyendo. Y si quieres participar, sigue las instrucciones que damos al final. Salud.

PROGRAMA

Jueves 14 febrero. Salón de Actos del Instituto Internacional Americano, C/ Miguel Ángel, 8

19:00 Presentación del libro de Laurie Levinger ‘Amor y Saludos Revolucionarios: un joven de Ohio en la Guerra Civil española’ y de la versión inglesa del libro-guía ‘Lugares de las Brigadas Internacionales en Madrid’ de Ken O’Keefe.

Viernes 15 febrero. Salón de Actos del Ateneo de Madrid, Calle del Prado, 21

18:00 Presentación de la 6ª Marcha del Jarama. Entrega del premio ganador del 1º concurso escolar irlandés sobre las Brigadas Internacionales y anuncio de la publicación del libro: ‘Antifascistas’, de la IBMT

20:00 Celebración del 76 aniversario del la victoria del Frente Popular

Sábado 16 febrero. Marcha del Jarama

9:00 Salida de los autobuses frente al Hotel Agumar, Paseo Reina Cristina, 7

10:00 Comienzo de la 6ª Marcha del Jarama sobre el recorrido de la XIV Brigada Internacional franco-belga. Punto de partida: aparcamiento del restaurante El Alto (Ctra. Chinchón M-313 km 8'4)

13:00 Homenaje a los republicanos españoles e internacionales que lucharon y cayeron en el Jarama. Lugar: Monumento a las Brigadas Internacionales de Morata de Tajuña.

14:00 Comida en el Mesón El Cid y visita al Museo de la Batalla del Jarama.

17:30 Visita al cementerio de Morata

18:30 Regreso al Hotel Agumar.

Domingo 17 febrero

10:30 Paseo desde la Casa de las Flores hasta el monumento de las BI de la Ciudad Universitaria. Punto de partida: calle Princesa, 72, frente al metro Argüelles salida Altamirano

12:30 Homenaje a las BI en el monumento de la Ciudad Universitaria

Para reservar:
La asistencia a la marcha es libre, pudiendo acercarse al punto de partida en coche o en el autobús que pondrá la organización. El coste del transporte en autobús será de 10 euros por persona. La comida en el Mesón El Cid tiene un precio de 25 euros. Un autobús podrá acercar a los conductores que quieran recuperar el vehículo que dejaron en el aparcamiento de El Alto.

Para reservar una plaza en el autobús o en la comida del sábado, pónganse en contacto con: jarama2013@gmail.com

La fecha tope de reservas será el 10 de febrero.

Presentación

Del 14 al 17 de febrero se celebrará el 76º aniversario de la batalla del Jarama; el acto central, como siempre, será la Marcha del Jarama que se realizará el sábado 16.

Este año se cumplen 10 años de la primera conmemoración de esta batalla, acto en que nos involucramos un puñado de amigos bajo el impulso de su promotor: Bob Doyle. Aquel 12 de febrero de 2003 levantamos, cerca de la Colina del Suicidio, un humilde túmulo de piedras a la memoria de Kit Conway (amigo de Bob) y de sus compañeros del batallón británico y de la XV BI. Luego se fueron levantando otros: el gran monumento a las BI de Morata (2006) y el monumento a Charlie Donnelly en Rivas (2010). Vamos sembrando así el campo del Jarama de hitos que recuerdan aquella heroica lucha de los antifascistas de España y del mundo entero.

La marcha de este año estará dedicada especialmente a recordar a los voluntarios de lengua francesa (franceses, belgas, argelinos, marroquíes y tunecinos) que lucharon en el Jarama. Fueron muchos, más de 3.000, integrados en los cuatro batallones de la XIV BI, La Marsellesa, y en los batallones Commune de Paris (XI BI), André Marty (XII BI) y Six Fevrier (XV BI).

Queremos rendir un recuerdo especial a François Mazou, que combatió en el batallón 6 Fevrier. En 1986 vino a Madrid para abrir una vía de recuerdo a sus compañeros, "los olvidados del Jarama", título del escrito que presentó en la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Gracias a sus esfuerzos comenzó a ser recuperada la memoria de aquellos combatientes, lo que se plasmó en un primer memorial colocado en 1989 junto a la fosa común donde descansan los restos de los caídos y en la gran placa que en 1994 se inauguró sobre la pared del fondo del cementerio de Morata.

Vamos a contar con la probable presencia del brigadista Joseph Almudéver; no, lamentablemente, con la del británico David Lomon, recientemente desaparecido. También vendrá una representación de amigos franceses de ACER (Amis et Combatants de l’Espagne Republicaine) y, como todos los años, un buen número de amigos de Irlanda y Reino Unido así como de otros países, lo que dará a la marcha un notable carácter internacionalista, como lo tuvo la batalla que en los campos del Jarama se libró ante las fuerzas fascistas.

No está de más recordar el contexto en que vamos a realizar esta marcha: el Capitalismo ha generado una profunda crisis de la que intentan salir acabando con el Estado del Bienestar y con las conquistas sociales de los trabajadores; su ansia de beneficios aumenta sus impulsos depredadores con los seres humanos y con la naturaleza. Los gobiernos “democráticos” colaboran con este Capitalismo salvaje aplicando las políticas neoliberales mediante la mentira ("no hay otras vías") y la estrategia del shock.

Falta un impulso popular que frene esta marea conservadora: una alternativa de lucha que aglutine a todos los grupos sociales golpeados por las políticas reaccionarias del PP y de la Unión Europea. Contamos con el ejemplo de los Frentes Populares formados en los años treinta y de los que este año conmemoramos el 77 aniversario de su triunfo en España y en Francia. También contamos con el ejemplo de solidaridad internacional que dieron los brigadistas. Antes de venir a España, la mayoría de ellos habían estado luchando en sus respectivos países contra los efectos de la gran crisis de los años 30. Su lucha en España, aunque temporalmente fracasada, permitió la derrota del fascismo en 1945.


sábado, 22 de diciembre de 2012

Muere el último brigadista británico: David Lomon (1918-2012)

Almudena Cros - ABBI – Madrid  21/12/2012

SEMBLANZA
David Lomon ha fallecido en la mañana del 21 de Diciembre de 2012, a los 94 años de edad. Era el último brigadista británico. En la última entrevista que concedió durante su estancia en Madrid, David afirmó que su participación en la Guerra Civil como voluntario de las Brigadas Internacionales era 'lo mejor que había hecho en su vida.'

David nació en el seno de una familia judía de clase trabajadora en Inglaterra. En los años 30 el fascismo inglés, liderado por Oswald Mosley, comenzó a impregnar sectores políticos importantes en Gran Bretaña. La preocupación de David por esto le llevó a participar en lo que pronto se conoció como la “batalla de Cable Street” (4 de octubre de 1936), en la que una marcha de los Camisas Negras por el Este de Londres (East End) fue desarticulada por numerosos grupos unidos ante la escalada del fascismo.

Después de aquella primera victoria local, David decidió extender su compromiso anti-fascista a España, y se alistó como voluntario en las Brigadas Internacionales. Llegó a España en diciembre de 1937 y en Tarazona de la Mancha (Albacete) recibió entrenamiento en el manejo de las ametralladoras. Combatió en la batalla de Teruel y en la ofensiva franquista de Aragón, siendo capturado por la división italiana de Flechas Azules el 31 de marzo de 1938.

Junto con varios centenares de prisioneros de la XV Brigadas internacional, fue internado en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña. Pronto fue trasladado a otro campo ubicado en Palencia donde, aparte de sufrir el despiadado trato de los capos, tuvo que afrontar las continuas visitas de miembros de la Gestapo que se iban llevando alemanes y judíos. Fue entonces cuando más agradeció el consejo que le dieron en Londres de acortar su apellido Solomon por Lomon. Finalmente fue repatriado a Inglaterra en octubre de 1938 como parte de un intercambio de prisioneros en el que intervino el ministro José Giral.

David Lomon dedicó el resto de su vida a trabajar en el ramo de la industria textil. En los últimos años asistió a numerosas ceremonias y homenajes en el Reino Unido. En octubre de 2011 vino a España para participar en el 75 aniversario de las Brigadas Internacionales organizado por la AABI. Él fue quien en nombre de los brigadistas pronunció un discurso en la inauguración del monumento a las Brigadas Internacionales de la Ciudad Universitaria de Madrid.

David Lomon en Madrid noviembre de 2012

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA LAS BRIGADAS INTERNACIONALES
Relato auto-biográfico - David Lomon
El fascismo y la opresión se extendieron por Italia, Austria y Alemania. La amenaza a Europa y Gran Bretaña iba creciendo día a día. En España Hitler y Mussolini ayudaron al general fascista Franco. Fue en 1936 y comenzaron apoyando el puente aéreo de los miles de soldados españoles y moros que pasaron de África a España para lanzar la guerra contra el gobierno elegido en España. Hitler siguió suministrando aviones de guerra con sus tripulaciones.

En Gran Bretaña, los “camisas negras” fascistas, seguidores de Hitler y Mussolini y dirigidos por Oswald Mosley, difundían sus ideas venenosas y estaban ganando apoyo en todo el país. En su intento por ganarse el favor de Hitler emulando sus mítines en Berlín, Mosley organizó una gran manifestación en Londres en la que los “camisas negras” y otros grupos de la derecha antisemita harían una marcha el 4 de octubre en East End, el barrio al este de Londres donde había más población judía.

Ante la noticia, muchos grupos antifascistas unieron para impedir la concentración. Y así, en la mañana del 4 de octubre de 1936 se citaron en Cable Street para gritar “¡No pasarán! ¡No pasarán!”. Así comenzó lo que desde entonces se conoció como la batalla de Cable Street. A lo largo de toda la marcha hubo sangrientos enfrentamientos. Al final la policía  intervino dispersando a los que marcha y llevándose escoltado a Mosley y sus partidarios fuera de Londres. La noticia de la batalla de Cable Street y de la humillación que supuso para Mosley se difundió por todo el país. Este fue el punto de inflexión y el comienzo de la caída del movimiento fascista en Gran Bretaña.

Para mí, como para tantos otros, la lucha contra el fascismo no había terminado, no había hecho más que empezar. Comencé a pensar en hacer algo más activo contra Hitler, Mussolini y Franco, así que decidí unirme a la Brigada Internacional recién formada y ayudar al pueblo español en su lucha contra las fuerzas del fascismo que amenazaban a su país y al mundo entero. Entré en contacto con la Liga de Jóvenes Comunistas, el grupo que estaba organizando los viajes a España y que me proporcionó un billete de tren para una escapada de fin de semana en París, que no requería pasaporte. Me aconsejaron  que cambiara mi apellido de David Solomon por otro menos aparentemente judío; al ir a luchar contra los fascistas, si tenía la mala suerte de ser apresado, podría ayudarme a sobrevivir (no imaginaba yo entonces cuánta razón tenían). Así que eliminé las dos primeras letras de mi nombre y me convertí en David Lomon, nombre por el que todavía hoy soy conocido.

Dejé una carta a mi madre y mis hermanas, en la que no les confesé mis intenciones, y me puse en camino hacia París. Pasé dos noches en un local  del Partido Comunista en París donde fui inscrito y me hicieron un examen médico. Me uní a grupos de hombres con parecidas ideas procedentes de muy diferentes países y a la mañana del tercer día nos llevaron en autobús a las estribaciones de la Pirineos. Llegamos por la noche y nos estaban esperando dos guías españoles con los que iniciamos la marcha. Había unos guardias fronterizos franceses que, increíblemente, nos dieron la espalda y miraron a otro lado. La subida nocturna por la montaña fue ardua y peligrosa, pero la expectativa de ver el final de nuestros esfuerzos hizo que nadie se quejara.

Al amanecer nos dijeron que habíamos llegado a España. Agotados, pero llenos de esperanza, nos acogieron soldados españoles que sin perder tiempo nos llevaron en camiones a Figueras donde nos alojaron en lo que nos pareció una antigua fortaleza árabe. En los días siguientes se nos unieron otros pequeños grupos de hombres y finalmente nos llevaron en un largo viaje por carretera hasta la base de entrenamiento de las Brigadas Internacionales.

Fue allí donde encontré a hombres y mujeres de toda Gran Bretaña. Venían de todas las clases sociales y creencias políticas: mineros, abogados, doctores, obreros, trabajadores portuarios… todos estaban allí,  incluso combatientes de la Primera Guerra Mundial; pero estábamos allí con una misma finalidad: luchar contra el fascismo y por la libertad del pueblo español. El entrenamiento fue largo y duro y tuvimos que conformarnos con armas antiguas, en su mayoría de antes de la guerra de 1914-18, y con las viejas ametralladoras rusas. La comida no era mucho mejor: carne de burro, sardinas y alubias era nuestra dieta básica. Sin embargo, estábamos tan determinados a superar todas las dificultades que acabamos por aceptar lo que nos daban y la instrucción que hacíamos. Después de todo no habíamos ido a España a  comer sino a pelear.  Me enseñaron a disparar la ametralladora rusa Maxim, un arma  vieja y pesada que se refrigeraba con agua y  requería mucho mantenimiento. Recuerdo que en una ocasión en que estábamos luchando en una zona alta de montaña, se congeló el agua y entonces descubrimos otro uso para el brandy español: sustituimos el agua por brandy y la ametralladora siguió disparando.

Los españoles eran fantásticos, con una actitud increíble hacia la vida. Su gobierno estaba haciendo lo mejor posible para mejorar su nivel de vida, teniendo en cuenta que la mayor parte de su vida tuvieron que aguantar la represión, la pobreza, la mala alimentación y los malos tratos. Tenían muy poco, pero compartían con nosotros lo poco que tenían.

La guerra, sin embargo, no iba bien. El bombardeo constante de los pueblos y aldeas estaba pasando factura. El ejército fascista español, bien equipado y reforzado con las tropas moras e italianas, seguía ganando terreno en todas partes. Málaga y Teruel habían caído y ahora se dirigían de nuevo a  Madrid. Las Brigadas Internacionales habían hecho lo posible para salvar Madrid, pero la presión era intensa. Estuvimos luchando a lo largo del río Ebro en la que iba a ser mi última batalla. Fui capturado por tropas italianas, aunque no sé exactamente cómo sucedió aquello, ya que me encontraron boca abajo e inconsciente. Lo último que recuerdo fue la defensa de un puente en algún lugar a lo largo del Ebro y mi despertar en la parte trasera de un camión custodiado por las tropas italianas.

Me llevaron, junto con otros presos, al antiguo monasterio de San Pedro de Cardeña. Estuvimos hacinados en el sótano, donde muchos murieron por falta de atención médica y  de alimentos. Pronto nos organizaron por grupos. El mío, compuesto principalmente por combatientes británicos, fue trasladado a un campo de prisioneros de guerra en Palencia. Allí pasé unos meses horrible. La Gestapo venía cada pocas semanas a llevarse ciudadanos alemanes y, en particular, a judíos. Fue entonces cuando agradecí el consejo que me dieron en Londres de cambiar mi nombre; eso me salvó la vida. Un día en que estábamos agrupados nos dijeron que uno de cada  cuatro de la lista iba a ser canjeado por cuatro de sus propias tropas capturadas. Para mi alivio, yo estaba en la lista de intercambio. Nos llevaron a un lugar de la frontera francesa, donde se procedió al intercambio. Luego nos llevaron en tren hasta la costa y nos embarcaron en un buque que nos devolvió a casa.

Durante la Guerra Civil española, los gobiernos de Francia y Gran Bretaña dieron la espalda a lo que estaba ocurriendo en España y al papel activo que Alemania e Italia estaban jugando allí. Un año después del final de la guerra española,  cuando Hitler y Mussolini desencadenaron la guerra tras ganar una  gran experiencia operativa a costa de los españoles, ambos pagaron el precio de su indiferencia.

 Me han dicho que soy uno de los tres únicos brigadistas que sobreviven  en Gran Bretaña y el último judío combatiente en España. Me resulta difícil creerlo. Si todavía hay algún otro como yo que no se haya dado a conocer por la razón que sea, por favor, hacédmelo saber por si pudiera ayudar algo con mi vieja memoria. Tengo 94 años y me gustaría llenar algunas lagunas.

Salud
David Lomon 4/11/12

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