15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939


Mostrando entradas con la etiqueta Cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuba. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de noviembre de 2014

España se abstiene en una condena de la apología del nazismo

 
Resolución de la ONU
 
El Gobierno del PP se alinea con la UE y otros países aliados de EE UU para sabotear una resolución contra la apología del nazismo y la xenofobia
 
Diagonal 27/11/14
Tres votos negativos: Canadá, Ucrania y Estados Unidos. 115 votos positivos. Y 55 abstenciones. Entre ellas la del Gobierno español y la mayoría de los países de la UE. La votación en la Tercera Comisión de la Asamblea General sobre una resolución que pretendía condenar la glorificación del nazismo, la ideología neonazi y otras formas de intolerancia racial y xenofobia ha dejado en evidencia a muchos gobiernos occidentales.
 
No es la primera vez que el Gobierno del Partido Popular actúa en esa dirección. Además de su constante negativa a condenar el franquismo, en octubre de 2013 el PP utilizó su mayoría absoluta para rechazar una propuesta de CIU para acabar con la simbología totalitaria y nazi que "incita a la violencia y al odio".
 
En esta ocasión, la propuesta provenía de Rusia y un largo número de países entre los que destacan Brasil, Venezuela, India, Nigeria, Pakistán, Vietnam o Cuba. En el texto se justifica la oportunidad de la resolución, votada el pasado 17 de noviembre, por la “proliferación en muchas partes del mundo de diversos partidos políticos, movimientos y grupos, entre ellos neonazis y skinheads, y los movimientos racistas e ideologías extremistas”.
 
Sin embargo, aunque no se menciona en todo el texto de la resolución, ha sido el tema de Ucrania y las acusaciones de albergar en su gobierno a grupos neonazis, el telón de fondo de esta votación, convertida en un enfrentamiento de bloques.

domingo, 20 de julio de 2014

Deseo solo hacer constar mi solidaridad con el heroico pueblo que defiende el último jirón de lo que fue su patria durante miles de años. Fidel Castro

Hasta la Victoria final 19/7/14
"... Cuba, que fue siempre solidaria con el pueblo de Ucrania, y en los días difíciles de la tragedia de Chernobil atendió la salud de muchos niños afectados por las nocivas radiaciones del accidente y siempre estará dispuesta a seguir haciéndolo, no puede dejar de expresar su repudio por la acción de semejante gobierno antirruso, antiucraniano y proimperialista..."

Hoy por la mañana las informaciones cablegráficas estaban saturadas con la insólita noticia de que un avión de la línea Malaysia Airlines había sido impactado a 10 100 metros de altura mientras volaba sobre el territorio de Ucrania, por la ruta bajo el control del gobierno belicista del rey del chocolate, Petro Poroshenko.
 
Cuba, que fue siempre solidaria con el pueblo de Ucrania, y en los días difíciles de la tragedia de Chernobil atendió la salud de muchos niños afectados por las nocivas radiaciones del accidente y siempre estará dispuesta a seguir haciéndolo, no puede dejar de expresar su repudio por la acción de semejante gobierno antirruso, antiucraniano y proimperialista.
 
A su vez, coincidiendo con el crimen del avión de Malasia, el primer ministro de Israel Benjamín Netanyahu, jefe de un estado nuclear, ordenaba a su ejército invadir la Franja de Gaza, donde habían muerto ya en pocos días cientos de palestinos, muchos de ellos niños. El Presidente de Estados Unidos apoyó la acción, calificando el repugnante crimen como acto de legítima defensa. Obama no apoya a David contra Goliat, sino a Goliat contra David.

Como se conoce, hombres y mujeres jóvenes del pueblo de Israel, bien preparados para el trabajo productivo, serán expuestos a morir sin honor ni gloria. Ignoro cuál será la doctrina militar de los palestinos, pero conozco que un combatiente dispuesto a morir puede defender hasta las ruinas de un edificio mientras tenga su fusil, como demostraron los heroicos defensores de Stalingrado.
 
Deseo solo hacer constar mi solidaridad con el heroico pueblo que defiende el último jirón de lo que fue su patria durante miles de años.

Fidel Castro Ruz
Julio 17 de 2014
11 y 14 p.m.

sábado, 1 de febrero de 2014

La desconocida historia de la esclavitud en España


mrdomingo.com 10/4/13
En el Puerto de Barcelona se levanta un monumento en honor a Antonio López y López, primer marqués de Comillas, destacado prohombre de la ciudad que hizo fortuna con la trata de esclavos en las Antillas. Su hija se casó con Eusebi Güell, mecenas de Antoni Gaudí e inspirador del espectacular parque Güell, que a la vez había recibido una considerable fortuna de parte de su padre, Joan Güell i Ferrer (también con un monumento en plena Gran Vía), que se había enriquecido también con la trata de esclavos. Josep Xifré, primer presidente de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Barcelona (el embrión de La Caixa), también se lucró con el negocio de los esclavos. La familia Vidal-Quadras (los antepasados del eurodiputado del PP, Alejo Vidal-Quadras) participaron del mercado esclavista en el siglo XIX. Alicia y Esther Koplowitz, dos de las empresarias más conocidas de España, son hijas de Esther Romeu de Juseu y Armenteros, aristócrata cubana y como ellas marquesa de Casa Peñalver, de Campoflorido, del Real Socorro y de Bellavista, pomposos títulos unidos a las grandes plantaciones familiares en Cuba con cientos de esclavos. Pablo Epalza, futuro fundador del Banco de Bilbao (BBV) amasó también gran parte de su fortuna con la trata.

No son los únicos, en la actualidad nuestras calles están repletas de reconocimientos en forma estatuaria o en placas nominales a grandes nombres asociados a la trata de esclavos en los siglos precedentes. La reina María Cristina de Borbón, con monumento frente al Casón del Buen Retiro y célebre parada de metro en Barcelona, en compañía de su segundo esposo,  Agustín Fernando Muñoz y Sánchez, I Duque de Riánsares, practicó y promovió la trata de esclavos en las islas caribeñas y tuvo participaciones en diversos ingenios azucareros en el siglo XIX.

Leer artículo completo

domingo, 11 de noviembre de 2012

Expedientes cubanos de gloria en Guerra Civil Española

Jóvenes Cubanos. Foto: Juventud Rebelde
 
Puede abrirse un Fondo de Jóvenes Cubanos que combatieron contra el fascismo en España de 1936 a 1939, a juzgar por los resultados de las investigaciones realizadas por un matrimonio de intelectuales del Archipiélago
juventud rebelde - Luis Hernández Serrano- 30 de Abril del 2011
Habían viajado a España para participar en las celebraciones por el aniversario 70 del inicio de la llamada Guerra Civil Española. Allí su actividad fue pobre. Consistió en escuchar lo que se debatió en algunas de las sesiones, a cargo de numerosos especialistas de fama internacional.
Estuvieron también recopilando libros especializados, y visitaron lugares históricos vinculados a la guerra en Madrid: El Puente de los Franceses, el entorno de la Casa de Campo, El Escorial, la carretera de Segovia, La Granja, y otros sitios que se hicieron famosos durante la contienda.
El gran dolor de toda esa experiencia fue conocer que entre las decenas de libros y artículos que se publicaban cada año sobre el tema, los historiadores y estudiosos de España y otros países nunca hablaban de Cuba. Nunca se producía una mención a los cubanos, ni a los latinoamericanos. Era como si estos no hubieran participado en esa guerra antifascista.
Incluso en los anales de la XV Brigada Internacional Abraham Lincoln, en la cual existió un fuerte contingente de cubanos, estos aparecían conformados con el nombre genérico del Club Julio Antonio Mella de New York y la Centuria Guiteras, de cubanos en el exilio radicados también en Nueva York, pero cuando se referían a esa XV Brigada siempre se decía que la componían estadounidenses, ingleses y canadienses.
Así comienza la apasionante descripción del escritor y periodista Enrique Cirules y su esposa, la licenciada en Historia María Mercedes Sánchez Dotres, sobre su fascinante viaje a las profundidades heroicas de la participación de los cubanos en esa contienda, que ellos prefieren denominar más justamente: la guerra en España contra el fascismo, y no como tradicionalmente la trata la historiografía.
«Nosotros sabíamos que Cuba había enviado hacia España un importante destacamento internacionalista. En este sentido, utilizando el material desclasificado en Rusia sobre el tema, hemos confirmado documentalmente la presencia de 240 cubanos que combatieron heroicamente en la XV Brigada Lincoln, así como el resto de la numerosa agrupación cubana que peleó en casi todos los colectivos o unidades militares de la República, incluyendo el V Regimiento de los comunistas, la División del Campesino, y la División de Lister, entre otras muchas agrupaciones».
Argumentan que en todos los combates principales hubo cubanos, y que muchos de ellos integraron las filas del Partido Comunista de España y combatieron en ciudades, montañas y llanuras en defensa del pueblo de España y contra el fascismo.
Del proyecto de reconstrucción de las actividades combativas en las que participaron los cubanos en la denominada Guerra Civil Española, de 1936 a 1939, acometido pacientemente por el matrimonio, se habla en esta entrevista, que amplía la información publicada por nuestro diario.
—¿Ustedes tenían ya algún antecedente sobre estos asuntos?
—Conocíamos la existencia de dos libros publicados en Cuba, de Ramón Nicolau: Cuba y la defensa de la República Española, de la Editora Política, La Habana, 1981; y Cuba en España, de los periodistas Alberto Alonso Bello y Juan Pérez Díaz, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1990. Estos dos libros contienen una valiosa información, en entrevistas, memorias, testimonios, y un listado de 734 cubanos que combatieron en España entre 1936 y 1939.
También el Centro Pablo de la Torriente Brau ha realizado un encomiable trabajo para mantener presente la participación cubana en la Guerra Civil Española. Conocíamos además las crónicas de Juan Marinello y Nicolás Guillén.
—¿Cuál fue la chispa que hizo que ustedes comenzaran tan minuciosa investigación?
—En octubre de 2007 viajé a Moscú y visité el Archivo Estatal Ruso de Historia Política y Social —cuenta María Mercedes—, donde se guarda toda la documentación sobre el movimiento comunista internacional (Komintern), y a mi regreso le comenté a mi querido y respetado jefe, el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, la existencia de los documentos sobre los cubanos que pelearon en la Guerra Civil Española, que ya habían sido desclasificados.
«El Comandante Almeida, que era un hombre de vasta cultura histórica, decidió enviarnos para estudiar y compilar en el archivo de Moscú los documentos sobre los cubanos que participaron en la guerra antifascista de España».
—Fue algo enteramente nuevo enfrentarse a un asunto histórico de tal magnitud…
—En cierta medida sí, pero nosotros habíamos estado estudiando el tema desde 1980. Solo estábamos esperando por la desclasificación de los documentos, que nos permitieron verificar que Cuba aportó realmente 1 225 combatientes. En verdad, de acuerdo a la población cubana existente en 1937, fue el país que mayor cantidad de internacionalistas aportó a la lucha antifascista.
—¿Qué aspectos de la investigación les han impresionado más?
—La hazaña realizada por un pequeño país y un aguerrido Partido, desde la clandestinidad, muy perseguido, que organizó el envío desde La Habana de un destacamento de unos 850 cubanos a España. Prevaleció el sentimiento antifascista en la unidad revolucionaria.
—¿Cuáles han sido las mayores dificultades para la investigación?
—La falta de archivos en nuestra patria, ya que el de la comisión de reclutamiento desapareció por la feroz persecución que se desató contra el movimiento revolucionario y comunista en Cuba. La documentación se encuentra en el Archivo Estatal Ruso de Historia Política y Social, y en varios archivos españoles, siendo los más importantes los de Ávila y Salamanca.
—¿Qué harán con todo ese valioso archivo rescatado?
—El material rescatado es tan rico, que podemos hablar de los jóvenes cubanos que fueron a España, de sus luchas contra la dictadura de Machado y de su apoyo a la gran huelga de 1934. También de la historia del sindicalismo en Cuba.
«En uno de esos expedientes se habla de un joven santiaguero detenido y condenado en 19 ocasiones por sus ideas políticas. Conocía todos los presidios cubanos: Boniato, el Vivac de Santiago, las cárceles de Camagüey y Santa Clara, el Castillo de San Severino en Matanzas, la Cabaña y el Castillo del Príncipe, y las circulares de Isla de Pinos. Hay expedientes incluso de condenados a muerte por los tribunales militares de excepción.
«Vamos a publicar un conjunto de documentos, de valoraciones, de listados de combatientes, de historias personales, y también la historia militar, revolucionaria y política de decenas de combatientes, así como las conclusiones históricas a las que hemos arribado, con documentos que también abordan espacios históricos de Chile, Venezuela, Argentina, Bolivia y México, entre otros.
«La investigación rescatada servirá para abrir un Fondo sobre los jóvenes cubanos que marcharon a España, dejando padres, novias, esposas, hijos, hermanas, de manera clandestina, en ocasiones con pasaportes falsos, para pelear en España por sus ideas, en la defensa de Madrid, en Belchite, en Teruel, en sierras y llanos, en la ofensiva del Ebro.
«¡En España pelearon revolucionarios y comunistas de todas las provincias cubanas! Allá no se produjo un combate o batalla importante en el que no estuvieran los cubanos. Decenas de ellos, procedentes de las organizaciones y sindicatos antifascistas del país, integraron las filas del Partido Comunista de España. El reto de esa nación sirvió de elemento de unidad de todas las fuerzas antifascistas.
«Nuestra investigación en el archivo de Moscú también sirvió para rescatar muchos nombres de combatientes españoles que permanecían en el anonimato. Estos listados de españoles han sido entregados a la memoria histórica de la Guerra Civil Española en Madrid, en acto presidido por miembros del Comité Federal del Partido Comunista de aquel país. Pero lo más importante es evidenciar una vez más que hay Revolución hoy porque tenemos historia que los jóvenes cubanos escribieron con su sangre».
Rescate de un valioso informe
María Mercedes y Enrique Cirules rescataron el Informe político y militar de la XV Brigada Internacional Abraham Lincoln, que tiene casi 760 páginas, escrito en ruso, en inglés y en español.
Consultaron el texto en español, donde sobre los cubanos se dice: «La Sección Antonio Guiteras se componía de unos 60 cubanos —al inicio—; Rodolfo de Armas, jefe de los estudiantes cubanos, quien escapó cuando Gerardo Machado establecía su reino de terror en Cuba, era el jefe natural y comandante de los cubanos, amado y respetado por todos.
«El ataque —continúa el Informe— había empezado con bombardeo de las trincheras fascistas con morteros. La primera sección de la 1ra. Compañía guiaba el ataque. Los irlandeses y los cubanos lo seguían y finalmente la segunda compañía avanzaba a la derecha.
«Rodolfo de Armas —sigue el informe—, jefe de la sección cubana, fue el primero que cayó muerto. Después de salvar a un camarada, se volvió y conminó a los otros a seguirle. En este momento le hirió una bala en una pierna, y al pararse para apretársela con las manos, dos balas más le dieron: una en la cabeza y la otra en la barbilla. Los cubanos sufrieron grandes pérdidas.
«Al principio de esta carga, uno de nuestros tanques, a unos 40 metros enfrente de la trinchera, desde la cual el batallón empezó su ataque, fue tocado por una bala antitanque enemiga que explotó y lo hizo arder. Las llamas brotaron hacia arriba de tal manera que en el cielo parecía que había una gran hoguera.
«Cuando los camaradas salieron del olivar, y avanzaron en un campo abierto, no tenían más que cepas en un espacio de 200 metros, cargaron rápidamente sobre el blando terreno, buscando otro abrigo.
«A unos 150 metros de las trincheras de los fascistas, un mortífero fuego cruzado de las ametralladoras cogía a los hombres en campo abierto. Los camaradas trabajaron desesperadamente con sus cascos y bayonetas, cavando tanto como podían.
«Algunos empleaban balas para excavar la tierra y amontonarla delante de sus cabezas. Otros cavaban con las manos simplemente, rompiéndose la piel y las uñas. Un nutrido y cruzado fuego continuó durante algunas horas. Era humanamente imposible avanzar más».
Este texto, aclara María Mercedes, da la medida de lo encarnizado de los combates.
Estampas milicianas
La historiadora escoge al vuelo algunos ejemplos documentales de los expedientes, como el caso de uno del fondo 545, serie 6, legajo 103. En las páginas 5, 6 y 7 aparece información sobre el combatiente cubano Carlos Valdés Bravo. Es un informe del Comisariado de Guerra de las Brigadas Internacionales, donde se dice que Carlos es un cubano de 25 años, pertenece al Partido Comunista y es delineante, dibujante y cartógrafo. Que llegó a España en julio de 1937 y que ingresó en la XIV brigada internacional, en el batallón «Henri Barbusse», en la compañía de ametralladoras, que también perteneció al 448 batallón y a la plana mayor de la 105 brigada mixta y que alcanzó los grados de teniente. La última unidad donde estuvo peleando fue en el Estado Mayor de la 203 brigada mixta. Que ha ocupado distintas responsabilidades en el proceso de la guerra. Inicialmente fue cabo-jefe de máquina automática de la XIV Brigada Internacional. También fue sargento-jefe del servicio de observación e información de la plana mayor del 418 batallón de la 105 brigada. Y fue después teniente-jefe de la cartografía e información en el Estado Mayor de la 203 brigada mixta.
En julio de 1937 lo ascendieron a cabo, en septiembre a sargento y en julio de 1938 a teniente. Además, se desempeñó como teniente del ejército de Levante en la 203 brigada, y en España permaneció todo el tiempo en el frente de combate.
Argumenta María Mercedes que ahí puede verse toda la información que ofrecen los expedientes sobre la actividad militar y política de los combatientes cubanos en España.
En otro expediente, del propio fondo 545, serie 6, legajo 603, páginas 13 y 14, se habla del internacionalista cubano Pablo Valdés Pérez, nacido en Güines, La Habana. Es hijo de campesinos antifascistas, casado, telegrafista y tiene conocimientos de panadería, dulcería y de ferrocarriles. Se encontraba sin trabajo en Cuba en 1928 y se había dedicado a la lucha contra la tiranía de Machado. Fue miembro de la Hermandad Ferroviaria de Cuba (…) En el Partido había realizado trabajos de organización y de propaganda; y participó en todas las huelgas contra la dictadura machadista. Detenido en 1933, preso cinco meses sin juicio y puesto en libertad en 1934. En 1935 estuvo encarcelado 32 días sin que lo juzgaran. Y en 1936 ocho días preso, igual, sin juicio. Además, el 8 de diciembre de 1935 fue llevado al Tribunal de Urgencia de La Habana y en octubre de 1936 tuvo que comparecer en el de Matanzas. En 1935 lo acusaron de conspiración y al año siguiente de hacer propaganda. En el primer juicio estaban acusados también cuatro compañeros de apellido Valdés, Fontanés y otros, todos del Cerro. Estuvo preso cinco meses en el Castillo de San Severino, en tierra matancera y en la Fortaleza de La Cabaña. En Cuba realizó trabajos del Partido en la ilegalidad. Para su expediente declaró: «En Cuba la situación no ha ofrecido garantía en ninguna época». Expuso que conoce toda la república y que salió de Cuba hacia tierra española en 1937. «En mi país, dijo, todo el mundo sabe que soy comunista y que mantengo relaciones de lucha dentro del movimiento revolucionario con Ramón Nicolau».
Un músico relevante
La historiadora pone otro ejemplo muy ilustrativo del fondo 545, serie 6, legajo 98, expediente 588 del Archivo Estatal Ruso. Es una declaración jurada de un famoso músico, donde se afirma: «Yo, Julio Cuevas, natural de Trinidad, provincia de Santa Clara, Cuba, de 43 años, casado, con domicilio en Fernando de los Ríos 47, en Madrid, de profesión músico, director y compositor (…) nada más estallar la guerra, me puse inmediatamente a disposición de mi Partido, el que me encomendó diversas tareas que señalo a continuación: Realicé toda la campaña que en 1936 desplegó la Radio Oeste del Partido Comunista, para recabar dinero y ropa para los milicianos del Frente. Seguidamente el camarada Valentín González (El Campesino) me habló para que le formara una banda de música en su brigada. La hice y fui yo al frente como director, con 60 profesores, y en el cerco de Teruel me quedé solo con 14 por haber caído los restantes en poder del enemigo, y la organicé de nuevo en Cataluña (…)».
La juventud armada
Según los estudiosos, un aspecto realmente sorprendente es que en el estudio de los expedientes se les revela que los combatientes cubanos eran muchachos de 20, 22 y 23 años, muy pocos de más de 25. Hay solo dos o tres de 37 y 38.
«Esto demuestra que la inmensa mayoría de los cubanos eran muy jóvenes y que la juventud cubana se comportó de manera muy valerosa para enfrentar al fascismo en España, como después ocurriera con los jóvenes en la lucha contra Batista y más tarde en la lucha internacionalista en tierras africanas», resalta María Mercedes.
Un condenado a muerte
«Otro aspecto importante de esta investigación —acota María Mercedes— es que podemos conocer que los cubanos procedían de los sitios más apartados de Cuba, de las pequeñas ciudades, del campo, de los llanos y montañas, de los bateyes y centrales azucareros, de las fábricas de tabaco y de los centros estudiantiles. Y se ven los luchadores que combatieron con entereza el Machadato, con poca edad ya eran del Partido y fueron perseguidos, encarcelados, torturados de modo reiterado y en algunas ocasiones condenados a muerte por los Tribunales Militares de Excepción de la época.
«En el expediente de Pedro Yaniz Oliva se dice: “Ha participado en muchas huelgas, que en Cuba son frecuentes, pero dignas de mencionarse. Las huelgas ferroviarias de 1923, las azucareras de 1931 y la Huelga General de 1933 que dio fin al gobierno dictatorial de Machado”.
«Dice que participó en la huelga de agosto de 1923 y fue sancionado a tres meses de cárcel; que sufrió otras detenciones y que en 1934, en febrero, fue condenado a la pena de muerte. Que pasó por los tribunales tres veces por participar en noviembre en actividades contra el dictador y lo juzgaron los Tribunales Militares por estar en el Partido junto al camarada Tomás de Armas.
«Muchos de los cubanos salieron clandestinamente con pasaporte falso, con ayuda del Partido Comunista. Estos expedientes que acopiamos contribuyen a dar una visión de lo heroica que fue la juventud cubana en la lucha contra Machado; las persecuciones durante 1934, 1935 y 1936 y cómo ese heroísmo llegó al clímax.
«Detrás de cada combatiente que fue a España a pelear contra el fascismo —aclara María Mercedes finalmente— había diez o 15 en Cuba recaudando fondos, recursos, zapatos, cigarros, tabacos, medicinas, azúcar y otras cosas. En definitiva, casi toda la población cubana, por no decir toda, se movió en esta noble y urgente tarea».
El primer contingente de voluntarios
En el primer contingente de voluntarios de Estados Unidos que partió de Nueva York hacia España, había un gran número de internacionalistas cubanos, refiere María Mercedes Sánchez Dotres.
«La partida —agrega— se produjo en enero de 1937, en el buque París. El 5 de febrero partió también el barco Shaplain; y en marzo salió un nuevo destacamento de cubanos compuesto por 38 combatientes. El 16 de julio zarpó un grupo de 138 hombres que arribaron al puerto francés de Cherburgo. Otro grupo de cubanos salió, igualmente de Nueva York, el 26 de noviembre de 1937, y un último envío el 23 de mayo de 1938, otra vez en el vapor Shaplain.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La Leyenda Roja. Los voluntarios cubanos en la guerra civil española. Denise Urcelay-Maragnès

Dudo que los centenares de cubanos que vinieron a luchar por la República española tuvieran en cuenta las palabras de Cyrano de Bergerac: “J´ai decidé d´être admirable, en tout et pour tout”. Pero, lo cierto es que la decisión de centenares de cubanos de incorporarse a una lucha lejana geográficamente pero cercana en muchos otros sentidos, convierte a estos combatientes en esos frutos hermosos de nuestra especie que existen, han existido y existirán para dar fe de la nobleza de la raza humana.

Denise Urcelay-Maragnès ha elegido a aquellos cubanos que deciden acudir a la España sangrante del 36, para realizar una investigación exhaustiva de sus hombres y mujeres que puede ascender, según lo aquí desarrollado, a unos mil voluntarios. Esta galería de hombres realmente ilustres tiene su contrapunto en personajes como Rolando Masferrer, que tras haber sido brigadista, se incorpora entre los esbirros de las sucesivas dictaduras cubanas.

Desde su residencia en la caribeña isla de Guadalupe, la profesora Urcelay-Maragnès ha saltado de isla en isla, del continente americano al europeo, para seguir a estos combatientes en su viaje colectivo de ida y vuelta que no todos pudieron culminar. Pablo de la Torriente Brau y otros, dejaron su vida en tierra española, donde participaron en su defensa al tiempo que auscultaban el latido dificultoso de un país ahogado por las múltiples formas de la traición.

Denise que sabe de solidaridades internacionales por su propio padre, un vasco que vibraba por la causa republicana, atiende a una historia de Cuba que no siempre pasa a las líneas impresas. En rico entramado de organizaciones sociales, políticas y culturales donde hervía el puchero de la lucha contra la dictadura, la labor de “joven Cuba” destacará por delante del propio Partido Comunista Cubano y servirá de punto de partida para el núcleo más importante de voluntarios.

La Cuba que dejaban atrás los voluntarios no estaba exenta de conflictos. De hecho, muchos de ellos combatían en España lo que previamente habían peleado en Cuba a través de organizaciones de izquierda. Esto hace preguntar a la autora si “el combate de España no era un combate de sustitución?” La lucha por la liberación nacional, social y antimperialista que había sido asumida por muchos jóvenes cubanos organizados actúa de brasa para otros combates.

El mundo palpitaba aceleradamente en los años treinta pero fue en una España que había estrenado, por primera vez en el siglo XX, la democracia real, donde sale el corazón por la boca de la lucha popular. Entre ellos, Denise descubre la incorporación de más de veinticinco militares cubanos que habían sido expulsados del ejército entre los años 1933 y 1935, por la lucha antimachadista, Gerardo Machado, conocido popularmente como “el asno con garras”, fue una de las primeras movilizaciones políticas de la izquierda cubana, moralizadora contra la corrupción imperante que germinaría entre los voluntarios de primera hornada, lanzados a una lucha transoceánica por la libertad de los pueblos hermanos.

Las vibrantes palabras de Pablo de la Torriente Brau, periodista y voluntario en el frente de Madrid, muerto en su inmediata cercanía con las armas en la mano, lo explica así: “yo me voy a España ahora, a la revolución española, donde palpitan hoy las angustias del mundo entero de los oprimidos”.

Urcelay describe los lazos afectivos con España que explican la presencia de un contingente más numeroso de cubanos frente al de otros hispanoamericanos. Cuba, la perla entre las colonias, la última pérdida del imperio colonial, conservaba muchos eslabones sentimentales, culturales y de todo tipo con España. Estos enlaces se ataron aún más corto tras la llegada a España de la República. Ya no se trataba de “los hijos de Weyler”, ni del emigrante que sólo busca fortuna al margen de la vida y la gente del país. Emilio Laurent que fue uno de los protagonistas cubanos de la recluta de voluntarios, afirmaba: “fue mi viaje a España en 1934 lo que cambia definitivamente y completamente mi antiespañolismo en una gran ternura y estima por la España republicana”.

La nueva España se distanciaba de la historia de rapiña y dominación que dominaba el imaginario cubano de la lucha por la independencia nacional. Todo ello hace posible el tránsito entre unidades internacionales y unidades estrictamente españolas donde resulta casi imposible distinguirlos por sus patronímicos comunes.

El voluntario cubano, aún siendo minoritario, es un componente popular allí donde esté. La musicalidad de su acento se suma a su inclinación cuasi genética hacia la música. En plena guerra, un director de orquesta cubano le pone música al himno de la 46 división. En la difícil supervivencia del campo de concentración francés de Argelés, Julio Cuevas escribe una guaracha para atemperar las frialdades de la reclusión impuesta.

Otro núcleo de exiliados cubanos ha huido de la represión de la huelga general de 1935, gente forjada en la lucha militante contra la dictadura de Gerardo Machado y luego contra Batista. La combatividad estudiantil iniciada en las calles cubanas, se traslada a España a través de organizaciones, que proporcionarían importantes cuadros al nuevo ejército, a través de la FUHA y del CARC.

El mundo cultural cubano envía un plantel de escritores muy reconocidos. Nicolás Guillén, Alejo Carpentier o Juan Marinello, entre otros, que se incorporarán al llamamiento que había hecho la Asociación de Escritores por la Defensa de la Cultura que había decidido celebrar su congreso en el Madrid del esplendor republicano. La realidad de una guerra donde los bombardeos nazis rompían las ciudades leales no arredraron a los integrantes del II Congreso para trasladarse de Madrid a Valencia, de allí a Barcelona para denunciar ante el realpolitik de la época, la soledad del pueblo español.

Las unidades con presencia cubana también van a desempeñar el papel de baluartes antirracistas. Cubanos blancos, negros o mulatos se entremezclan causando asombro a los norteamericanos, aún sometidos a una rígida segregación. Este ejemplo serviría, sin duda, para que se constituyese en la XV Brigada Internacional, donde se encontraba la presencia cubana más relevante, en la primera unidad integrada de la historia norteamericana, con un capitán negro, Oliver Law, que dejaría su vida en España.

Ya hay cubanos como Mª Luisa Lafita en las milicias de primera hora, interviniendo en el Cuartel de la Montaña o las hermanas Conde, en el frente de Somosierra en agosto de 1936. Sin embargo, habría que esperar hasta el primer trimestre de 1937 para un traslado sistemático y colectivo de los voluntarios.

Si tempranas fueron algunas presencias, hay muy tardías del infierno español tras la victoria franquista. Casos como el de Josefina Díaz Puerto muestran que aún está encarcelada en 1944 y en plena guerra, más de dieciséis cubanos esperan un canje con prisioneros partidarios de los insurrectos para salir fuera del país. La lucha popular en Cuba logra traerles de vuelta desde la Europa devastada por la guerra. Más de 650 cubanos fueron trasladados desde Francia a Cuba, otros a través de México o de Estados Unidos, tras su experiencia en España. Ciento diez muertos descansarán para siempre allí donde acudieron al llamado de las ideas y de la solidaridad.

La difícil reinserción de los veteranos en las nuevas luchas que se enlazaron en la reciente historia cubana, destaca a hombres como Ramón Nicolau o Manuel del Peso Ceballos, vidas prolongadas que les permiten enlazar la lucha de los años 30 con la de los años 50 contra la dictadura de Fulgencio Batista.

Figuras como las de Pablo de la Torriente, Mª Luisa Lafita, Rodolfo de Armas, Alberto Bayo, Emilio Laurent, el médico Eduardo Odio Pérez merecen formar parte de la humanidad excelsa que tomó cuerpo en las Brigadas Internacionales pero también en unidades milicianas y militares del ejército republicano o en el entramado de ayuda civil, durante la guerra civil española.

Tras leer estas páginas, siento una sana envidia de la autora por su contacto humano a algunos de ellos como Mª Luisa Lafita, una personalidad que frente a la tradicional subordinación de la mujer. Las entrevistas con Mario Morales Mesa, y Víctor Pina o con tantos otros supervivientes, que abrieron a la autora el corazón de sus recuerdos que nos ha permitido situarles donde merecen.

Mirta Nuñez Díaz-Balart

LA LIBRERÍA DE CAZARABET
c/ Plana Sancho, 17
44564 - Mas de las Matas (Teruel)
libreria@cazarabet.com

viernes, 2 de julio de 2010

Cubanos en la República española: La lista aumenta

1 Julio 2010 Cubadebate.cu

Acerca del brigadista desconocido que luchó por la España de Cervantes y Miguel Hernández

Nos los daban todo: su juventud o su madurez; su ciencia o su experiencia; su sangre y su vida; sus esperanzas y sus anhelos…Y nada nos pedían. Es decir, sí: querían un puesto en la lucha, anhelaban el honor de morir por nosotros.

¡Banderas de España!…! Saludad a tantos héroes, inclinaos ante tantos mártires…!

Dolores Ibárruri, Pasionaria, en la despedida a las Brigadas Internacionales que pelearon a favor de la República.

Parto de esa cita para expresar que lo más importante no es encontrar quién es este internacionalista cubano: sea quien sea es símbolo de la solidaridad de Cuba con la República en una conflagración que fue, en verdad, la guerra del pueblo español contra el fascismo. Zapatero le adjudicó la ciudadanía estadounidense para entregarle la foto de aquél a Obama, equivocación que viene bien para recordar a tantos seres de infinidad de países que demostraron ser dos veces patriotas y cumplieron, conocieran o no la frase,con lo que Martí expresó: “Patria es humanidad”. Les vibraba el concepto en el alma.

Han pasado tantos años, quedan poquísimo sobrevivientes de la gesta, la confusión ataca. Lo trascendente es no olvidar aquellas batallas por lo más preciado del hombre y la mujer: la libertad. Sin chovinismo alguno, con sano orgullo, Cuba, en proporción, fue el país que más combatientes y comandantes (13) aportó. “Nuestro pueblo envió casi mil combatientes a luchar en España contra el fascismo… Esta es, a nuestro juicio, una de las más nobles contribuciones al movimiento revolucionario mundial de nuestro primer Partido Comunista, inspirador de esta acción solidaria”, expresó Fidel. Pasión crecida, con las armas en la mano o por los caminos de la enseñanza o la medicina, cuando el pueblo de la mayor de las Antillas conquistó el poder y comenzó a edificar el socialismo.

Quiero cortar el paso a la injusticia de plantear, como alguien hizo, que pocos negros y mestizos pelearon al lado de lo mejor de España, dos o tres llegaron a decir. Otros llevaron el número a 23. Primero, lo importante no es el color de la piel y sí el del corazón. Ahondemos: esa parte de la población cubana significaba la más explotada, discriminada y la más pobre de aquella sociedad prostíbulo. Le era más difícil tener dinero para costearse el pasaje hacia el territorio hispano o abrazar el exilio o buscarse la vida en los Estados Unidos, cuando el racismo era muchísimo más terrible allí que ahora, sin que esté derrotado del todo. Todavía hiere: en Arizona abofetea el rostro del planeta. Negro o mulato y latinoamericano era demasiado pecado para Norteamérica.. También al negro y el mulato estadounidenses les era harto dificultoso por parecidas razones. Tampoco había gran incorporación de mujeres: las ansias no les faltaba pero para ellas los obstáculos de diversas índoles eran enormes.

¿Quién es el brigadista de la foto? No es Isidro Díaz Gener como se publicó al principio. Sus rasgos son distintos e Isidro residía por esa época en Barcelona, donde había fundado hogar y se ganaba la vida sobre el ring, bajo el nombre de Isidro Delgado; durante la contienda bélica se incorporó al Quinto Regimiento y obtuvo el apodo cariñoso de Fandanguillo. Por tanto, no había venido desde USA o Cuba como el hombre que en la segunda fotografía aparece abrazando la bandera de la Centuria Guiteras que llevaba al frente a Rodolfo de Armas Soto, hombre de confianza de Guiteras, exiliado en USA, descendiente de canarios y estudiante de primer año de Veterinaria, vicepresidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en dicha escuela y no de Medicina como se ha escrito. El rostro aindiado de Miguel Ángel Lauzirica (Malayo) no tiene nada que ver con el de su camarada de trinchera retratado; además, éste había sido chofer de Chocolate durante la estancia del as por España y se quedó allí como masajista de púgiles: se puso del lado de los de abajo en los combates; Tampoco el músico Aquilino Navarro Cornejo y el obrero Gaspar Melchor González Rodríguez (Manatí) se parecen a la instantánea. Observo las caras morenas de otros valientes integrantes de este ejército de pueblo: los descarto, ninguno de ellos es.

Tres nombres con sus rostros me rodean: Basilio Cueria, Norberto Borges Aldama y Danilo Díaz Machado. El primero, por su atlético físico sobre todo, no puede ser.

Arriba lo bueno: estimo que la fotografía con la bandera se le tomó a Norberto, quien sí vino desde EE.UU., donde trabajaba en lo que podía, como miembro del grupo que llevaba el nombre del caído en El Morrillo, formando parte del batallón Abraham Lincoln organizado por el Partido Comunista de los Estados Unidos. La otra, con posterioridad a la fecha en que se dice, captó a Danilo Díaz Machado quien llegó con otro contingente en 1938. Esta es mi opinión. Y para respaldarla envió fotografías en la que están dichos héroes.

Aunque vuelvo a reflexionar sobre el asunto: lo esencial no es quién es el hombre de la foto sino el maravilloso impulso de ese ser inmortal por sus hechos, esté vivo o muerto, para adentrarnos en aquella epopeya tan de pueblo, tan humana, donde podemos encontrar raíces defensoras de la dignidad humana, magníficas para una etapa terrible en la que debemos ser, al menos, “…un tilín menos egoístas”, como canta nuestro Silvio.

No voy a quedarme en las líneas presentes: mandaré diversos escritos sobre aquellos protagonistas. Comienzo por Fandanguillo.

domingo, 21 de febrero de 2010

Los marinos supervivientes del exilio

Cientos de marinos republicanos gallegos abandonaron el país tras la Guerra Civil. Sus familiares relatan a LA OPINIÓN la huida y el regreso a su tierra tras décadas de destierro

21 de febrero de 2010
Es la otra cara del drama de la guerra: el exilio de los miles de marinos republicanos que huyeron rumbo a África para no caer en manos de Franco. "Huyeron hacia lo desconocido", relata el hijo de un ex combatiente coruñés. Sobrevivieron a los campos de concentración, la lucha contra los nazis o entre los comandos ingleses. Tras nueve años de guerra, muy pocos regresaron a España. De los que pusieron rumbo al exilio, la mayoría se reiventaron su vida alejados de su familia, pero décadas después regresaron a su tierra

R. PRIETO A CORUÑA Marzo de 1939. Días antes de que se declarase el triunfo de las tropas franquistas, más de 4.000 marinos levaron anclas desde Cartagena hacia Túnez. Habían sido leales a la República y antes de acabar con un tiro de gracia o entre rejas pusieron rumbo hacia un exilio que les apartó de sus raíces y de su porvenir. No les quedó otra que reiventarse su vida. Eso, o sufrir la represión del régimen. Pero los perdedores de la Guerra Civil sobrevivieron a los campos de concentración, la lucha contra los nazis junto a los aliados, en Rusia, entre los comandos ingleses, en el Ejército norteamericano, en la Marina aliada, en buques de guerra franceses, en campos de exterminio como Hadjerat M'Guil, Mauthausen, Sachsenhausen...

Después de nueve años de conflicto -primero la Guerra Civil y después la II Guerra Mundial- dispersos por varios continentes, los que habían sido desterrados no volvieron a ninguna parte porque no tenían a dónde. Lejos de su casa y de sus familias iniciaron una vida de apátridas. Cientos de marinos republicanos gallegos se integraron allí donde les tocó trabajando como mecánicos, electricistas, zapateros, artesanos... Unos en Túnez, otros en Argel, Marruecos, Francia, Chile, Argentina, Canadá, EEUU, Suiza, Cuba...

La tan esperada vuelta a su hogar no fue como la habían soñado durante décadas. Un segundo exilio les esperaba en su viaje de regreso a casa. Habían pasado más años fuera que en España y su país ya no era el que habían dejado durante la Guerra Civil.

La catedrática en la Escuela Oficial de Idiomas de Valencia Victoria Fernández Díaz, nacida en Francia hija de exiliados, reconstruye este episodio de la posguerra en El exilio de los marinos republicanos. "Contar esta historia, por su diversidad y su complejidad, es como un caleidoscopio del exilio de la República", comenta. En el libro aparecen recogidos los testimonios de 16 marinos republicanos y de familiares de casi 50 ex combatientes de la flota republicana, exiliados, represaliados o fusilados.

El destierro

Es el caso de María Luisa González Collado, hija del marino pontevedrés José González Gómez, exiliado en Túnez hasta el año 58. En 1928 empezó a trabajar en el Príncipe Alfonso como maestro zapatero. María Luisa recuerda los viajes en los que su padre coincidía con el rey Alfonso XIII. "Pero, ¿ sigue aquí el maestro zapatero?", preguntaba el Rey al marino gallego en las sucesivas revistas que pasaba a la tripulación del Príncipe Alfonso. "Los marinos cambiaban de un buque a otro, pero siempre se encontraba con una cara conocida, la del maestro zapatero", recuerda María Luisa, afincada en Ferrol.

Con la República, el Príncipe Alfonso pasó a llamarse Libertad. El 5 de marzo de 1939, José González puso rumbo al exilio a bordo del buque en el que había estado embarcado 12 años. Estuvo nueve meses en Meheri-Zebbeus, una antigua mina de fosfato de cal abandonada a orillas del desierto de Túnez. Del campo de concentración se fue al Arsenal de Ferryville.

Tras nueve años de conflictos, al ex combatiente republicano no tuvo más opción que la de quedarse en Túnez. Empezó como electricista, luego puso una zapatería y finalmente un taller de marroquinería y artesanía. No fue hasta el año 47 cuando su mujer y sus cuatro hijos se reunieron con él en Túnez. La familia ya había intentado el reencuentro en el año 46: "Vendimos todo lo que teníamos en el piso de Ferrol para irnos a Túnez. Pero al llegar a Melilla -recuerda María Luisa- no nos dejaron salir del país y vuelta para Ferrol". A los diez meses, el reencuentro se produjo. Con el paso del tiempo, los cuatro hijos regresaron a España o se trasladaron a Francia, pero José y su mujer permanecieron en Túnez. "El exilio le obligó a perderse muchas celebraciones. No pudo asistir a las comuniones ni a las bodas de sus hijos", lamenta María Luisa. El tan ansiado viaje a España llegó en 1957. En ese año, José hizo su primera salida de Túnez a Ferrol, donde residían sus hermanos. No fue hasta un año más tarde cuando el matrimonio decidió regresar definitivamente a Galicia. Aunque parte de su familia residía en Ferrol, el matrimonio se afincó en Vigo, donde José había pasado su infancia. Allí falleció en diciembre de 1987.

Ese mismo año murió otro ex combatiente del Libertad. El cabo de artillería apuntador Eugenio Porta Rico, uno de los miles de exiliados que rehicieron su vida fuera de su país, murió en la ciudad francesa de Périgueux, pero, tal y como era su voluntad, fue enterrado en Ferrol "por lo civil".

El marino ferrolano también estuvo en el campo de concentración de Meheri-Zebbeus. Salió de allí para trabajar en las minas de Cap Bon (Túnez). Junto con otros ex combatientes republicanos fue obligado a desenterrar, a pico y pala, una antigua presa medio derruida en el río Oled Derb, a unos cuatro kilómetros de Kasserine. Tras el desembarco de los aliados en el norte de África, Porta estuvo trabajando en el aeropuerto de Túnez y después ya libre en una taller de electricidad que montó con otro marino republicano en Túnez. Y de África se fue a Francia. "Aún estando en África fueron mi tío y su mujer a verlo. Eugenio mandó un abrazo para mi padre y para el resto de familiares que no habían podido ir y envió regalos para todos. A mí, una pluma. Fue muy emocionante escuchar a mi tío el relato del reencuentro", recuerda desde Ferrol su sobrino José Manuel Porta.

A mediados de los años 50, el ex marino republicano puso rumbo a Francia. "No fue hasta el año 63 cuando mi padre pudo reencontrarse con él", relata José Manuel , testigo del reencuentro. Como cientos de exiliados, Eugenio rehizo su vida lejos de su tierra. Lejos de Galicia murió, pero su última voluntad le trajo de nuevo a ella. Sus restos yacen en Ferrol, junto a un monolito con una placa que le dedicaron sus compañeros.

El retorno

Quien sí regresó a España tras décadas en el exilio fue David Fernández Dopico, natural de la localidad coruñesa de Fene. Su hijo David, nacido en Argelia, relata el periplo del ex marino republicano a bordo del Lepanto, destructor en el que huyó desde Cartagena el 5 de marzo de 1939. Dos días más tarde fue detenido en la ciudad tunecida de Bizerta, donde fue internado en el campo de concentración de Meheri-Zebbeus. De ahí, fue trasladado a los campos argelinos de Gabès, Boghari y Kenadsa, de donde fue liberado en mayo de 1943. Y fue en Argelia donde fijó su residencia, hasta que en el año 1972 decidió regresar a Galicia.

"Fue un horror. Este es un tema que se desconoce. Se sabe qué pasó en tierra, pero no lo que ocurrió con la Marina. Prácticamente toda la flota republicana huyó para no caer en manos de Franco. Fue una huida hacia lo desconocido", relata David Fernández Martínez desde Ferrol.

Cuando David se despidió de su mujer al poco de casarse nada le hacía presagiar que su futuro y el de miles de amigos y compañeros se vería alterado por el estallido de la Guerra Civil. "Se marchó pensando en volver, pero estalló el movimiento y no volvió. La familia estuvo cinco años sin tener noticias de él. No fue hasta el 43 cuando mi madre recibió la gran noticia", relata David. Su padre estaba vivo. Así lo atestiguaba una foto que había mandado desde un campo de concentración en Argelia.

Ocho años más tarde, en octubre de 1949, su mujer y su hija hicieron las maletas y pusieron rumbo a Orán. A los dos años, nació el pequeño de la familia, David. "Los años que estuve en Argelia -recuerda- fueron estupendos". Pero a su padre sólo le rondaba una cosa por su cabeza: regresar a España.

Aunque en el verano del 63, su mujer, sus dos hijos y su yerno pasaron sus primeras vacaciones de verano en Galicia, David no fue hasta el año siguiente cuando pisó por primera vez la tierra de la que había huido hacía ya 25 años. Pero era un billete de ida y vuelta. En 1972 volvió a hacer las maletas. En esta ocasión para poner fin a décadas de destierro.

viernes, 12 de febrero de 2010

Homenaje a Miguel Hernández en la XIX Feria Internacional del Libro Cuba 2010

viernes, 12 de febrero de 2010 Cubainformación noticias

Homenaje al gran poeta comunista español que murió en las carceles de la dictadura


Vivian Núñez - LaJiribilla.- Homenajear a Miguel Hernández en el centenario de su nacimiento será la clave del programa que desarrollará en la próxima Feria Internacional del Libro el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau y que incluye un coloquio con especialistas cubanos y españoles sobre la trascendencia de la vida y la obra del poeta de Orihuela.

El Coloquio de la II Jornada Hernandiana en Cuba tendrá lugar los días 15 y 16 de febrero en la sala José Antonio Portuondo del Complejo Morro-Cabaña, sede de la Feria, y contará con la participación, entre otros, del Premio Nacional de Literatura Roberto Fernández Retamar, de los directores del Centro Pablo y de la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela, Víctor Casaus y Juan José Sánchez Balaguer, respectivamente; y de los escritores y especialistas José Luis Ferris, Denia García Ronda, Ricardo Hernández Otero, Aitor L. Larrabide, Concepción Allende, Víctor Fowler, Alexis Díaz Pimienta, Guillermo Rodríguez Rivera, Jesús David Curbelo Fernando G. Lucini y Alberto Faya.

Entre los temas que se debatirán se encuentran “Miguel Hernández como corresponsal de guerra” y “Miguel Hernández como poeta rimador y sus relaciones con los metros clásicos y la saga popular”. Además se presentarán los libros Presencia de Miguel Hernández en Cuba y Miguel Hernández. ¡Dejadme la esperanza! —La poesía cantada de Miguel Hernández.

Antes, el día 13, en la sala José Lezama Lima, se presentarán varios títulos preparados por editoriales cubanas en ocasión del centenario del poeta. Así, la editorial Arte y Literatura llevará Poesía, de Miguel Hernández, con poema-presentación de Roberto Fernández Retamar y epílogo de María de Gracia Ifach; Sino sangriento y otros poemas, de Miguel Hernández. Edición facsimilar con prólogo de César Moreno; y Miguel Hernández: pasiones, cárcel y muerte de un poeta, de José Luis Ferris, con prólogo de Amado del Pino. En tanto, la editorial José Martí mostrará Crónicas de la guerra, de Miguel Hernández, con prólogo de Víctor Casaus.

También, como parte de este homenaje se estrenará el 12 de febrero la obra teatral Reino dividido, de Amado del Pino, a cargo del grupo Argos Teatro y bajo la dirección de Carlos Celdrán. Como ha declarado del Pino, se trata de una especie de doble biografía de Miguel Hernández y de Pablo de la Torriente Brau, en la que “entrarán las disyuntivas fundamentales de la época y el entorno afectivo de cada uno”.

Tanto para el coloquio y el montaje de la obra, como para otros proyectos hernandianos, aportaron su ayuda la Delegación de Juventud y Deportes del Ayuntamiento de Sevilla, la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela, la Embajada de España/AECID, el Fondo Ojalá y el Consejo de las Artes Escénicas, de Cuba.

En la Feria, además, el Centro Pablo dará a conocer el CD Una canción para Miguel, con los trovadores finalistas y ganadores del concurso de igual nombre convocado por la institución, quienes interpretarán algunas de las piezas premiadas.Asimismo, se presentarán los CD de la Colección Palabra viva dedicados a Miguel Hernández y Juan José Arrom, así como las reediciones de los títulos Testimonios y reportajes y ¡Arriba muchachos!, de Pablo de la Torriente Brau, y los libros La luz, bróder, la luz, de Joaquín Borges-Triana, y La primera piedra, de Ariel Díaz, todos de Ediciones La Memoria, sello editorial del Centro.

Además, en el espacio Lecturas en la red, organizado este año por la Feria, el Centro Pablo estará presente con el DVD dedicado a los Salones de Arte Digital, cuya décima edición se realizó en noviembre pasado.

Toda la información sobre la participación del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau en la próxima 190 edición de la Feria Internacional del Libro estará disponible en los sitios web

sábado, 6 de febrero de 2010

Universo Lípiz: último matancero defensor de la República Española






Foto de la izq. Lipiz (a la derecha) a sus 17 años, ya teniente


• A principios de 1940, el joven combatiente cubano Universo Lipiz estaba todavía en Dachau. Tenía 21 anos. Fue un reconocido luchador antifascista en la Guerra Civil Española

Por Michel Porcheron (La Habana).


Por primera vez desde 1943, la familia Lipiz de Matanzas hizo el paso hacia el año nuevo sin su Patriarca, Universo. Nunca más la vida en la casa modesta del barrio de Pueblo Nuevo, en las afueras de la ciudad, será la misma. En el pequeño balcón, nunca más aparecerá ese humilde héroe de seis anos de la Historia mundial del siglo XX, la que se escribe con mayúscula.


Muchas familias cubanas tienen patriarcas en su seno, abuelos de 90 años y más. Universo Lipiz Rodríguez falleció en 2009 a sus 91 anos. Pero pocas familias pueden vanagloriarse hoy en día de haber vivido una vida de cada día con uno de los últimos combatientes antifascistas cubanos de la generación de Universo. Los de los años 30. Era Universo el último de Matanzas, donde nació el 6 de noviembre de 1918.
Desde los 17 años de edad enrolado en guerras contra el fascismo – la guerra civil española y la II Guerra mundial en Europa— este cubano puede contarse entre los muy pocos hombres que logró escapar del campo de concentración y exterminio nazi de Dachau, durante la II Guerra Mundial. Huyó a Francia ocupada por los nazis y volvió a cruzar la frontera de vuelta a España, desde donde Universo partió definitivamente a Cuba a finales de 1942.
“Justo a las tres de esa madrugada del 14 de agosto (2009) —el intenso calor de La Habana ponía los nervios de punta- sonó el teléfono, cuenta Idania Trujillo. “Llamada de distancia a estas horas, qué será? Del otro lado de la línea una voz entrecortada y triste nos trae la noticia: “¡El viejo ha muerto...!”.


sábado, 14 de noviembre de 2009

Presentem el “Mapa interactiu sobre la premsa de l’exili de 1939″!

Com bé sabeu, durant aquest any, la Biblioteca del Pavelló de la República ha elaborat diversos recursos amb motiu de la Commemoració del 70è aniversari de la diàspora republicana.

Avui us presentem el darrer, el Mapa interactiu sobre la premsa de l’exili de 1939, que dóna accés a la col·lecció de publicacions periòdiques que els exiliats catalans i espanyols van editar arreu del món. Aquest recurs facilita la localització de gairebé un miler de diaris i revistes, editats a 15 països diferents. Aquestes publicacions van ser generades per institucions polítiques, partits polítics i sindicats, casals, centres i d’altres col·lectivitats a l’exili. El recurs compta també amb algunes revistes fetes a mà pels mateixos exiliats als camps de refugiats que, avui en dia, es poden considerar veritables peces de museu.

Es tracta d’un mapa sensible que permet al visitant accedir a la col·lecció de la premsa de l’exili de cada país relacionat a la llegenda. A partir d’un sol clic al país seleccionat, l’usuari accedeix a una pantalla on hi troba un enllaç a les revistes de l’exili català (indicat amb una bandera catalana) i a les revistes de l’exili espanyol (indicat amb una bandera republicana). Un cop s’accedeix a un dels dos llistats, l’usuari pot enllaçar els títols seleccionats directament al catàleg de la UB i conèixer la disponibilitat de la col·lecció.

Esperem que trobeu útil aquest recurs i que, gràcies al seu disseny amigable, pugueu conèixer més i millor la història de la premsa d’aquest període!

martes, 27 de octubre de 2009

El álbum definitivo del exilio español en Cuba

El hijo de un combatiente republicano traza, a través de 500 fichas, el mapa humano de la diáspora en la isla

NATALIA JUNQUERA - Madrid - 27/10/2009 Una cantante lírica con el complicado nombre artístico de Dorini de Diso que perdió la voz en La Habana después de haber sido abandonada por su marido y haber perdido a su hija en un accidente. Un ex combatiente republicano que organizó, probablemente, las únicas partidas de dominó del mundo en las que podían sentarse juntos franquistas y 'rojos'. O un arquitecto que ayudó a diseñar el edificio más alto de la isla. Son algunas de las historias recogidas en El exilio republicano español en Cuba (Editorial Siglo XXI), un volumen de 619 páginas que incluye 500 biografías de españoles anónimos que dejaron huella en la isla.

El autor, Jorge Domingo Cuadriello (La Habana, 1954) empezó a confeccionar ese complejo mapa humano de exiliados españoles en Cuba hace 15 años, cuando fueron a verle dos musas: la que atrapa a los investigadores cuando descubren una parcela de la historia sin explorar, y la sentimental. "Mi padre, asturiano, había combatido contra Franco. En La Habana trabajó como jardinero en el cementerio de Cristóbal Colón y organizaba partidas de dominó con franquistas. Quería escribir sobre eso", cuenta. "A la vez, me di cuenta de que, al margen de las grandes figuras (María Zambrano, Manuel Altolaguirre...) el exilio cubano estaba apenas sin estudiar porque no fue un exilio organizado, que contara con el apoyo del Gobierno cubano, a diferencia del chileno, por ejemplo. Los españoles que estaban en campos de concentración en Francia, se acordaban, a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial, de que tenían una madre, un primo, en Cuba... Y así fueron llegando, poco a poco".

El exilio cubano no tiene foto, quizá por eso es menos conocido. No existen en este caso, las expresivas imágenes de barcos abarrotados en los que miles de españoles con la derrota en el rostro partían con lo puesto hacia México o Chile en barcos que se llamaban Sinaia o Winnipeg. "Pero fueron muchos", defiende Cuadriellos "y aportaron muchísimo a la medicina, la literatura o el periodismo en Cuba. De hecho, muchos habían nacido en la isla, emigrado a España y tras la guerra, regresado como exiliados al país donde habían nacido. Esta es una característica exclusiva del exilio cubano. También habían nacido en Cuba el general Mola y José Giral".
En 1939, además de los españoles, también empezaban a regresar a la isla cubanos que habían salido del país a la espera de tiempos mejores, y exiliados judíos, por lo que las autoridades pusieron restricciones. "Para entrar en la isla, en 1939, había que pagar 500 dólares", explica Cuadriello. El problema, en muchos casos, se solucionó no con dinero, sino con picaresca. "El académico que ya estaba en Cuba invitaba a otro a dar una conferencia y una vez dentro...", afirma Cuadriello.

Muchos falsificaron su documentación y casi todos llegaron a la isla sin ni siquiera una partida de nacimiento, por eso, confiesa el autor, este libro es "una investigación más detectivesca, que histórica". Exprimidos los archivos, repasó cientos de esquelas, llamó a las puertas de viudas e hijos de exiliados y en algún caso, los localizó a golpe de intuición usando la guía telefónica. Murieron en Cuba, pero como españoles, añade el autor, porque no hubo entre los exiliados otro tema de conversación que no fuera España. El ex vicepresidente Alfonso Guerra, que prologa el libro, cita la Divina Comedia en la que Dante le habla al exiliado: "Abandonarás todas las cosas que más has amado: esa es la primera flecha que dispara el arco del exilio. Experimentarás cuán amargo es el pan del prójimo y cuán duro es ascender y descender por la escalera de los demás".

jueves, 22 de octubre de 2009

Cuba y la guerra civil española

María Sánchez 20/10/09. Después de más de 70 años de los acontecimientos de la Guerra Civil Española, es inexplicable que la presencia en esa guerra de más de mil 200 cubanos siga siendo para una buena parte de la humanidad un hecho desconocido o poco estudiado, si tenemos en cuenta que fue Cuba la que envió la mayor cantidad de combatientes, de acuerdo a su tamaño y a su número de población.

En nuestro país, después de 1940 y hasta 1959, resultaba muy difícil hablar del movimiento antifascista y de los voluntarios cubanos que participaron en la Guerra Civil Española.

Al triunfo de la Revolución, este tema fue tratado por los periodistas Alberto Alfonso Bello y Juan Pérez Díaz en el libro Cuba en España, editado en 1989; y anterior a este, en un libro titulado Cuba y la defensa de la República Española: 1936-1939 , trabajo colectivo dirigido por Ramón Nicolau y publicado en 1981.
En la presencia de los cubanos en la Guerra Civil Española también estuvo profundamente interesado el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, quien consideraba de suma importancia el estudio totalizador de estos acontecimientos que formaron y forman parte de la historia de Cuba y del movimiento revolucionario.
Con este fin, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana me solicitó que me trasladara a Moscú y visitara el Archivo Estatal de Historia Política y Social de Rusia, antiguo archivo del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), y conociera de la magnitud de los documentos existentes allí sobre la participación cubana en la Guerra Civil Española.

En el archivo, en el Departamento KOMINTERN, pude comprobar que existían, como parte del Fondo 545 y organizado por orden alfabético, todos los expedientes de los combatientes cubanos que se repatriaron de España después de concluida la Guerra.

Estos expedientes aparecen registrados en la Serie No 6. Desgraciadamente, no todos los combatientes cubanos se repatriaron inmediatamente después de finalizada la guerra. De los caídos en combate no encontramos expedientes. Ni siquiera actas de defunción, solamente pequeños listados que nos remitían a archivos que no hemos encontrado todavía y que no están en Rusia.

Expertos internacionales rescatarán del olvido a exiliados culturales de 1939

20/10/09Expertos internacionales se reunirán desde mañana y hasta el próximo sábado en la Universidad de Salamanca para rescatar del olvido a muchos de los representantes de la cultura española de 1939 que se vieron obligados a exiliarse.

"Memoria Histórica. 70 años del exilio cultural español de 1939" es el título de un congreso en el que se abordará el papel en el exilio de nombres como Luis Cernuda, Francisco Ayala, Rosa Chacel, María Zambrano, Luis Buñuel y otros intelectuales de la época como Federico García Lorca, Miguel Hernández o Picasso.

El objetivo, tal y como ha descrito en rueda de prensa el secretario general de la Asociación Colegial de Escritores, Andrés Sorel, es "dar voz a los que no la tuvieron, y dar esta voz nos parece un hecho de justicia".

Además, el encuentro pretende ahondar en la herencia cultural que han dejado los exiliados españoles en los países de acogida, así como reivindicar la memoria histórica de aquella época.

Para el decano de la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca, Román Álvarez, se trata de unas jornadas "muy enriquecedoras e intensas en las que convivirán personajes de la intelectualidad internacional".

Durante el encuentro, los expertos se detendrán en primer lugar en "La literatura en el exilio", abordando la poesía, la novela y el periodismo, junto con una lectura comentada de poetas exiliados.

Sorel ha destacado la importancia de los periodistas españoles que tuvieron que abandonar el país y que han sido "en gran parte de los casos" el germen de importantes medios de comunicación en los países en los que se asentaron, principalmente en Iberoamérica.

Por otro lado, se hablará del exilio republicano en Francia y del papel de las mujeres intelectuales y de las esposas en aquellos años.

El investigador de La Habana Jorge Domingo Cuadrillero abordará el próximo viernes el exilio de los sacerdotes republicanos en Cuba, en una jornada en la que también se profundizará en autores como Max Aub.
El congreso será clausurado el próximo sábado por el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco, y por la directora del Centro Documental de la Memoria Histórica, María José Turrión.

lunes, 2 de marzo de 2009

Aluvión de peticiones de los emigrantes por la 'Ley de nietos'. Las cartas de los abuelos




La necesidad de acreditar la descendencia canaria para acogerse a la ley de nietos ha causado un aluvión de cartas y emails, sobre todo de Cuba, que tiene desbordado al Archivo Diocesano de La Laguna. La misión: lograr las partidas de bautismo de los abuelos para optar al pasaporte español.

DANIEL MILLET. LA LAGUNA. Al Obispado de Tenerife de Buenavista del Norte. Su excelencia. Le he escrito a más de 277 iglesias y parroquias y a los 53 registros civiles de las dos provincias canarias tratando de localizar el lugar de nacimiento de mi abuelo. Le suplico que me ayude porque esto es indispensable para mi familia. Somos personas de pocos recursos". "Ante todo quiero disculparme por ocuparle parte de su precioso tiempo, pero necesito de su valiosa ayuda para que me proporcione una partida de bautismo de mi abuelo José. Confiando plenamente en su bondad. Estefanía". "Paz y bien en el señor. Soy nieto de españoles y deseo acogerme a la nueva ley y solicitar la ciudadanía española. Mi abuelo Camilo es de Hermigua, La Gomera...".

Los textos se parecen, incluso errores como el del Obispado de Buenavista del Norte, pero lo que más se repite es la petición: el certificado de bautismo de los abuelos. La entrada en vigor el 31 de diciembre de la conocida como ley de nietos, una disposición de la Ley de la Memoria Histórica que por un plazo de dos años -prorrogable a uno más- permitirá adquirir la ciudadanía española a más de 100.000 descendientes de exiliados canarios, ha producido un aluvión de cartas que se acumulan en el Archivo Histórico Diocesano de La Laguna. Las partidas son esenciales para acreditar la descendencia canaria y lograr el codiciado pasaporte. La mayoría, a las que corresponden los extractos del principio, proceden de Cuba y muchas denotan la desesperación por dejar el paraíso de Fidel. Todavía no hay datos precisos pues la medida acaba de arrancar, pero misivas y correos electrónicos se han multiplicado y son ya más de 400 los que aguardan en las estanterías.

"Mira esta. Pone en el encabezado en el 50 aniversario de la revolución cubana", comenta en la sede del Archivo Diocesano, en la lagunera calle Anchieta, su director Miguel Ángel Navarro, rodeado de cartas. Para él lo hacen por si las autoridades cubanas abren el sobre. Otro elige uno con dibujos del Che, aunque lo habitual son las palabras grandilocuentes hacia las autoridades eclesiásticas de la Diócesis Nivariense. Al propio Navarro, cuando era párroco de San Sebastián de La Gomera, lo llegaron a llamar arzobispo en una de ellas. Detrás de él están los dos técnicos que coordinan el proceso, Vilehaldo Arzola y Victoria Ramos. Ambos detallan que hay descendientes de emigrantes, como uno de los ejemplos superiores, que mandan la misma carta a todas las parroquias; que éstas las reenvían al Archivo, porque es aquí donde se centraliza el proceso, y que las solicitudes no sólo llegan de Cuba, sino también de Venezuela, Argentina, otros países de Sudamérica a donde emigraron los canarios, Estados Unidos y muchas desde el propio territorio nacional. Ahora más que nunca se pregunta por los abuelos, si bien siguen presentándose en el Archivo personas que se dedican al lucrativo negocio de localizar propiedades de emigrantes. La comisión es jugosa y hay grandes expertos, detalla Navarro.

Las cartas esperan turno en Canarias, mientras los descendientes de españoles se ven abocados a soportar larguísimas colas en el Consulado de España próximo al Malecón de La Habana. Allá están acostumbrados, aunque la nueva opción que les permite la Ley de la Memoria Histórica ha roto la paciencia de muchos. Lo dice en conversación telefónica desde la capital de Cuba Carmelo González Acosta, de 75 años y natural de Las Palmas. Él, presidente de la Asociación Canaria Leonor Pérez, conoce muy bien el proceso. "No sé cuántos canarios hay aguardando, pero le puedo asegurar que aquí serían más de 50.000 los que podrán acogerse a esta medida", explica, para añadir: "Mire, ya se han pedido 65.000 solicitudes cuando no ha pasado mucho más de un mes y se están dando números para finales de 2010, cuando termina el plazo. El Consulado está desbordado".

Impregnado totalmente ya de esa característica cadencia tropical, Carmelo aclara que no todos, "ni mucho menos", se quieren ir a Canarias. "Aquí hay gente que simplemente quiere tener el pasaporte español y otros que quieren marcharse a España u otros puntos del mundo y no necesariamente a las Islas. Hay de todo". De hecho, recuerda que un pasaporte español en Cuba
implica muchas cosas, entre ellas la posibilidad de entrar a Estados Unidos, como ha podido hacer uno de sus hijos previo paso por España. Uno de los grandes inconvenientes, aparte de las colas, es el acceso a interne. Por eso Carmelo entiende que son tantas las cartas que llegan desde Cuba. Además, cumplir con las condiciones legales no garantiza la obtención del pasaporte. Los requisitos son muchos y exigentes. "Hay que resolver mucho papeleo y eso aquí es tremendamente complicado si no tienes contactos en España".

Diplomáticos españoles calculan que podrán solicitar la nacionalidad hasta 400.000 cubanos, más del tres por ciento de los 11,3 millones de habitantes de esta isla sumida en una profunda depresión económica desde hace décadas. Un importante número -algunas estimaciones creen que más de los 50.000 que apunta Carmelo González- procede de Canarias. No es de extrañar que el primero que logró el pasaporte gracias a esta vía legal fuera descendiente de isleños: Norberto Luis Díaz Reyes, de 38 años, que ha escogido emprender una nueva vida en Valencia y cuyo abuelo paterno huyó del Archipiélago en 1926.

El otro país por excelencia de la diáspora canaria es Venezuela. Desde Caracas, en conversación telefónica con este diario aprovechando uno de los interminables atascos, Jacinto Pérez, delegado del Gobierno canario en Venezuela, dice que allí la situación es diferente. "Aquí no ha habido grandes colas. El Consulado se ha reforzado y tampoco ha habido un aluvión de solicitudes. En Venezuela no hay una desesperación generalizada por abandonar el país. Muchos descendientes de canarios tienen aquí su vida y a lo mejor intentan acogerse a la ley, pero por tener el pasaporte". Jacinto admite que la oportunidad generó expectación cuando se conoció pocos meses antes de diciembre, pero matiza que Venezuela "no es como Cuba".

Algunas de las cartas que aguardan a que el Archivo de la Diócesis lagunera encuentre las partidas de bautismo, guardadas con mimo por Vilehaldo y Victoria, vienen sin sobre, simplemente con un humilde folio grapado como protección. "Se nota en muchas de ellas cierta desesperación. Ha habido incluso casos en los que nos han pedido medicinas o ayudas de diferente clase. Uno se conmueve", asegura el sacerdote encargado de este lugar que conserva entre sus paredes la salvación para tantos emigrantes. Se nota, asimismo, que muchas vienen del interior de la isla caribeña, de Matanzas y Villa Clara, donde los canarios más abundan.

"Confiando en el señor y en la magnanimidad de Su Excelencia, espero que esta solicitud pueda ser encaminada a su destinatario y espero que pueda tener noticias de lo que solicito con toda fe. Que la Virgen María y el Señor Jesús lo colme de todas sus bendiciones", escribe desde Pinar del Río Pedro Enrique. Entonces, de repente, el responsable del Archivo Diocesano llama la atención sobre un fleje de cartas. "Mira, encima que el Gobierno de Canarias apenas nos ayuda en este proceso, nos reenvía esta cantidad de solicitudes. Eso sí, con membrete oficial".
Melchor Gaspar Baltasar

Ahora más que nunca, con el estrés que ha traído la Ley de la Memoria Histórica, los archivos diocesanos necesitan más medios para hallar entre los viejos legajos escritos a mano certificados de bautismo y demás documentos de los que dependen tantas personas. Conscientes de ello y con la única colaboración del Servicio Canario de Empleo (SCE), el Archivo de la Diócesis Nivariense se ha puesto manos a la obra y concluye la indexación de los registros bautismales de la provincia tinerfeña. Son miles y miles de partidas desde el siglo XIX que en el caso de las 38 parroquias de Tenerife están ya completamente localizados en la base de datos. Sólo faltan por concluir varias parroquias de La Palma, La Gomera y El Hierro.

En la sala de la sede del Archivo de La Laguna donde trabajan los voluntarios y el personal seleccionado por el SCE -cerca de una docena-, la encargada del proyecto, Carmen Luz Hernández, subraya la cantidad de tiempo que se ahorra. "Con la llamada ley de nietos, por ejemplo, este tipo de proyectos agilizan muchísimo la labor", indica. Y es que sólo con respecto a los descendientes de emigrantes canarios, esta medida puede afectar al menos a 100.000 personas. De cualquier manera, esto no significa que todos vayan a obtener el pasaporte ni que, aún lográndolo, vayan a regresar a Canarias. Primero porque hay muchos peros en la letra pequeña de la disposición de la Ley (para hijos o nietos de exiliados que perdieron la nacionalidad al emigrar por diversas circunstancias) y, segundo, porque muchos de esos descendientes de emigrantes ya tienen sus vidas hechas en sus países natales y no desean regresar a una tierra que no sienten como suya.

El silencio es casi sepulcral y un tímido rayo de sol se cuela por los amplios ventanales de esta sala donde la paciencia es la inevitable manera de sobre llevar el rutinario trabajo. Los volúmenes abiertos, la caligrafía antigua, las hojas agrietadas y manchadas, las faltas ortográficas que han variado tantos nombres... Para romper la monotonía se bromea con los raros. Ulpiano, Amerita, Comeslinda, Triflón, Hicio, Merencia, Erenia... Una de las recopiladoras apunta que una vez encontró unas gemelas que se llamaban Amada Andrea y Andrea Amada. Y una compañera recuerda que encontró a alguien que se llamaba Melchor Gaspar Baltasar. "¿Sabe cuál es el apellido con más versiones?", pregunta Carmen Luz. "Bethencourt. Lo hemos encontrado en las partidas escrito de trece formas diferentes".

domingo, 28 de diciembre de 2008

Los hijos y nietos de los exiliados pueden optar desde hoy a ser españoles

27/12/2008 EFE Alrededor de medio millón de descendientes del exilio tienen el derecho a partir de hoy de solicitar la nacionalidad española, de acuerdo con lo que establece la Ley de la Memoria Histórica en reconocimiento a los familiares de quienes tuvieron que huir por la Guerra Civil y el franquismo.

La medida beneficia a las personas cuyo padre o madre hubiera sido español y a los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad como consecuencia del exilio en el período que comprende desde el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955.

Según las estimaciones del Gobierno, en torno a medio millón de ciudadanos repartidos por todo el mundo reúnen los requisitos para solicitar la condición de español, en su mayoría, residentes en Argentina, Uruguay, Cuba, Chile, Venezuela, México y Francia. Argentina, con cerca de 300.000 personas, es el país donde hay un mayor número de beneficiarios.

El plazo para presentar las solicitudes es de dos años -hasta el 27 de diciembre de 2010-, aunque podría prorrogarse un año más, como fija la Ley de la Memoria Histórica, que entró en vigor hace justo un año. A efectos prácticos, las peticiones se podrán registrar a partir del próximo lunes, día 29, al ser el primer día hábil.

Los Ministerios de Asuntos Exteriores y Justicia son los encargados de coordinar esta tarea, para lo que se han reforzado los medios materiales y humanos ante el amplio número de solicitudes que se esperan. Exteriores cuenta con una partida de 3,9 millones de euros para aumentar en unos 150 empleados el personal de los consulados que más carga de trabajo soportarán.

Los interesados pueden obtener las solicitudes en las páginas web de Exteriores (www.maec.es) y de Justicia (www.mjusticia.es) y de forma presencial, en las embajadas y consulados españoles en el extranjero, así como en los Registros Civiles Municipales de España. Las instancias deberán ir acompañadas por certificaciones de nacimiento en el caso de los padres o madres que hubiesen sido españoles originariamente.

En lo que respecta a los nietos, tendrán que aportar algún escrito que atestigüe la condición de exiliado del abuelo o abuela. Para ello, podrán entregar documentos acreditativos de haber sido beneficiario de las pensiones otorgadas por la Administración española a los exiliados o certificados de la Oficina Internacional de Refugiados de Naciones Unidas. También valdrán informes expedidos por partidos políticos, sindicatos u otras entidades reconocidas por las autoridades españolas o del Estado de acogida que estén relacionadas con el exilio.

La medida que entra hoy en vigor permite a los interesados no renunciar a la nacionalidad anterior, puesto que la española es de origen.

Cabe la posibilidad de que los descendientes de las personas que opten a la nacionalidad con la nueva medida también puedan conseguirla. Es el caso de los hijos menores de 18 años de los beneficiarios, que podrán optar a la nacionalidad española no de origen, de acuerdo con el Código Civil, pero no el de los hijos mayores de edad.

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++