15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939


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sábado, 11 de julio de 2015

¿Faltan 500 años para que la iglesia católica pida perdón?

twitter oficial del papa de Roma: @Pontifex_es

Papa Francisco pide perdón por crímenes contra indígenas durante la conquista de América /Julio 2015

lunes, 6 de julio de 2015

Grecia en 1953 condonó el 50% de la deuda a Alemania

 
El acuerdo de Londres de 1953. Cuando Europa le condonó el 62% de la deuda a Alemania
  
El Acuerdo sobre la deuda externa alemana de 1953 o Acuerdo de Londres de 1953 consistió en la quita o anulación de parte de la deuda externa alemana en un 62%; tanto las deudas contraídas en el período de entreguerras (Primera Guerra Mundial y Segunda Guerra Mundial) como las deudas resultantes de la postguerra -fin de la Segunda Guerra Mundial- por parte de 25 países acreedores.

Negociaciones - febrero/agosto de 1953
Las negociaciones, celebradas en Londres, duraron desde el 27 de febrero hasta el 8 de agosto de 1953. El acuerdo recogía una quita sobre las deudas privadas alemanas, contraídas tanto en el período anterior a la Segunda Guerra Mundial -que ascendían a 22.600 millones de marcos- como la deuda de la posguerra estimada en 16.200 millones.1

Acreedores de Alemania
Los acreedores, tanto los que poseían más deuda (Estados Unidos, Reino Unido y Francia) como otros muchos (Bélgica, Canadá, Ceilán, Dinamarca, Grecia, Irán, Irlanda, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Noruega, Pakistán, España, Suecia, Suiza, la Unión de Sudáfrica y Yugoslavia, entre otros) acordaron la anulación de la deuda en un 62,6% quedando pendiente de pago 14.500 millones de marcos (7.500 millones correspondienes a las deudas privadas contraídas antes de la guerra y 7.000 correspondientes a la postguerra).

Consecuencias
La reducción de la deuda de la República Federal Alemana (RFA) fue clave para su rápida reconstrucción después de la segunda guerra mundial; el crecimiento supuso el resurgimiento de Alemania como potencia mundial. El cumplimiento de las condiciones impuestas permitió a Alemania entrar en las instituciones económicas internacionales, como el Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y Organización Mundial del Comercio.

Finalización del pago de la deuda
El 3 de octubre de 2010 Alemania terminó de pagar la deuda pendiente según el acuerdo de Londres de 1953.

lunes, 1 de junio de 2015

Criminales de dictaduras juzgados


sábado, 21 de febrero de 2015

El fascismo que sobrevivió a Hitler

 
El historiador Julián Casanova coordina a un grupo de expertos en un libro sobre las cuatro décadas de dictadura en España
 
El País Madrid 1 FEB 2015
Cuando acabó la Guerra Civil española, más de la mitad de los 28 estados europeos estaban dominados por dictaduras con poderes absolutos, que no dependían de mandatos constitucionales ni de elecciones democráticas. Excepto en el caso de la Unión Soviética de Stalin, todas esas dictaduras procedían del firmamento político de la ultraderecha y tenían como uno de sus principales objetivos la destrucción del comunismo.

El general Francisco Franco y su dictadura no eran, por lo tanto, una excepción en aquella Europa de sistemas políticos autoritarios, totalitarios o fascistas. Pero al margen de las categorías que se utilicen para definirlos, la mayoría de esos despotismos modernos eran hijos de la Primera Guerra Mundial, la auténtica línea divisoria de la historia europea del siglo XX, la ruptura traumática con las políticas del orden autocrático imperial hasta entonces dominantes.

Como España no participó en esa contienda, el ascenso al poder de Franco se pareció poco, de entrada, al de esos nobles, políticos y militares que, tras convertirse en héroes nacionales por su lucha contra el enemigo exterior, encabezaron el movimiento contrarrevolucionario, antiliberal y antisocialista en sus países desde los años veinte. Jósef Pilsudski en Polonia y Miklós Horthy en Hungría son los mejores ejemplos (…)
Esas dictaduras que surgieron en Europa en los años veinte recuperaron algunas de las estructuras tradicionales de la autoridad presentes en su historia antes de 1914, pero tuvieron que hacer frente también a la búsqueda de nuevas formas de organizar la sociedad, la industria y la política. En eso consistió el fascismo en Italia, el primero en germinar como producto de la Primera Guerra Mundial, y a esa solución se engancharon en los años treinta algunos partidos y fuerzas de la derecha española. Una solución al problema de cómo controlar el cambio social y frenar la revolución en el momento de la aparición de la política de masas.

El fascismo apareció más tarde en España que en la mayoría de los países europeos, sobre todo si la referencia es Italia y Alemania, y se mantuvo muy débil como movimiento político hasta la primavera de 1936. Durante los primeros años de la Segunda República, apenas pudo abrirse camino en un escenario ocupado por la extrema derecha monárquica y por la derechización del catolicismo político. El triunfo de Adolf Hitler en Alemania, sin embargo, atrajo el interés de muchos ultraderechistas que, sin saber todavía mucho de fascismo, vieron en el ejemplo de los nazis un buen modelo para acabar con la República. El que iba a ser el principal partido fascista, Falange Española, fue fundado en octubre de 1933, cuando el fascismo era ya un movimiento de masas consolidado en varios países europeos.

Poco tuvo que ver Franco, por lo tanto, si lo que seguimos considerando es la conquista del poder, con la forma en que lo consiguieron los dos líderes fascistas más importantes, Benito Mussolini y Hitler, a través de la movilización de las masas con partidos que ellos mismos habían creado.
 
Mussolini subió al poder con una combinación de violencia paramilitar y maniobras políticas, sin necesidad de tomarlo militarmente —pese al mito forjado después de la marcha sobre Roma por el fascismo victorioso— o ganar unas elecciones. Y el nombramiento de Hitler como canciller del Reich el 30 de enero de 1933, porque Paul von Hindenburg, presidente de la República, así lo decidió, fue el resultado del pacto entre el movimiento de masas nazi y los grupos políticos conservadores, con los militares y los intereses de los terratenientes a la cabeza, que querían la destrucción del sistema republicano de Weimar y de la democracia.

Unos años después, Franco comenzó el asalto al poder con una sublevación militar y lo consolidó tras la victoria en una guerra civil (…) Mientras Franco consolidaba su dictadura tras el triunfo en esa guerra, los que los españoles llamamos posguerra, la Segunda Guerra Mundial ponía patas arriba el mapa de Europa que había salido de la de 1914-1918. Entre 1939 y 1941, siete dictaduras derechistas de Europa del este cayeron bajo el dominio directo de Alemania o Italia: Polonia, Albania, Yugoslavia, Grecia, Lituania, Letonia y Estonia. En el mismo período, siete democracias fueron desmanteladas: Checoslovaquia, Noruega, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Francia.

Casi todo el continente europeo quedó bajo el orden nazi, gobernado por dirigentes nombrados por Hitler o dictadores “títeres”, que solían ser líderes de los movimientos fascistas que no habían podido tomar el poder antes de 1939, pero que aprovechaban el nuevo escenario creado por la invasión militar alemana (…).

El destino de todos esos regímenes quedó vinculado al de la Alemania nazi. Y entre los últimos meses de 1944 y los primeros de 1945, todos esos países fueron invadidos por los ejércitos de la Unión Soviética o de los aliados occidentales. Las dictaduras derechistas, que habían sido dominantes desde los años veinte, desaparecieron de Europa, salvo en Portugal y España. Francisco Franco y Antonio Oliveira de Salazar fueron, por lo tanto, los únicos dictadores que, como no intervinieron oficialmente en la Segunda Guerra Mundial, pudieron seguir en el poder tras ella. Esa es una gran diferencia entre las dictaduras de Europa del este, destruidas por la guerra, y las de la Península Ibérica; y entre Franco y Salazar y todos esos dictadores, fascistas o no, que fueron ejecutados o acabaron en el exilio tras 1945.

Franco se libró, obviamente, de ese final, aunque la intervención italiana y alemana había sido decisiva para su triunfo en la guerra y conquista del poder y aunque el fervor del sector más fascista de su dictadura por la causa nazi se había manifestado, pese a la no beligerancia oficial española, en la creación en 1941 de la División Azul, por la que pasaron cerca de 47.000 hombres que lucharon contra el comunismo en el frente ruso.

Muertos Hitler y Mussolini, Franco siguió treinta años más. Vista desde esta perspectiva comparada, el rasgo distintivo de la historia de España en el siglo XX fue la larga duración de la dictadura de Franco después de la Segunda Guerra Mundial. No fue un paréntesis, sino el elemento central que dominó el escenario de forma absoluta durante esas tres décadas (…).

Más de una generación de españoles creció y vivió bajo el dominio de Franco, sin ninguna experiencia directa de derechos o procesos democráticos. Ese gobierno autoritario tan prolongado tuvo efectos profundos en las estructuras políticas, en la sociedad civil, en los valores individuales y en los comportamientos de los diferentes grupos sociales. En 1945, Europa occidental dejó atrás treinta años de guerras, revoluciones, fascismos y violencia. Pero España se perdió durante otras tres décadas ese tren de la ciudadanía, de los derechos civiles y sociales y del Estado de bienestar (…).

Han pasado cuatro décadas desde la muerte de Franco y esa dictadura forma parte de la historia, un tema de estudio consolidado en los proyectos de investigación universitarios, en congresos y publicaciones científicas y en los programas que se imparten en la mayoría de los centros escolares. Pero es también objeto de controversia política y de debate público. Con memorias divididas, esos trágicos sucesos del pasado han proyectado su larga sombra sobre el presente y, frente a ella, necesitamos miradas libres y rigurosas. 

sábado, 27 de diciembre de 2014

viernes, 28 de noviembre de 2014

España se abstiene en una condena de la apología del nazismo

 
Resolución de la ONU
 
El Gobierno del PP se alinea con la UE y otros países aliados de EE UU para sabotear una resolución contra la apología del nazismo y la xenofobia
 
Diagonal 27/11/14
Tres votos negativos: Canadá, Ucrania y Estados Unidos. 115 votos positivos. Y 55 abstenciones. Entre ellas la del Gobierno español y la mayoría de los países de la UE. La votación en la Tercera Comisión de la Asamblea General sobre una resolución que pretendía condenar la glorificación del nazismo, la ideología neonazi y otras formas de intolerancia racial y xenofobia ha dejado en evidencia a muchos gobiernos occidentales.
 
No es la primera vez que el Gobierno del Partido Popular actúa en esa dirección. Además de su constante negativa a condenar el franquismo, en octubre de 2013 el PP utilizó su mayoría absoluta para rechazar una propuesta de CIU para acabar con la simbología totalitaria y nazi que "incita a la violencia y al odio".
 
En esta ocasión, la propuesta provenía de Rusia y un largo número de países entre los que destacan Brasil, Venezuela, India, Nigeria, Pakistán, Vietnam o Cuba. En el texto se justifica la oportunidad de la resolución, votada el pasado 17 de noviembre, por la “proliferación en muchas partes del mundo de diversos partidos políticos, movimientos y grupos, entre ellos neonazis y skinheads, y los movimientos racistas e ideologías extremistas”.
 
Sin embargo, aunque no se menciona en todo el texto de la resolución, ha sido el tema de Ucrania y las acusaciones de albergar en su gobierno a grupos neonazis, el telón de fondo de esta votación, convertida en un enfrentamiento de bloques.

sábado, 7 de junio de 2014

Manifestaciones en todo el Estado el 7 de junio en favor de un referéndum por el derecho del pueblo a decidir la jefatura del Estado.

Mapa Democrático

La manifestación del sábado 7 de junio se celebra a las 19hs de Cibeles a Sol. Miles de otras manifestaciones en el resto del Estado
  • La propuesta central de esta iniciativa consiste en un llamamiento a la recuperación de la democracia, en la que toda la ciudadanía decida la próxima jefatura de Estado y en la que el Partido Popular y el Partido Socialista tengan que verificar si el pueblo aprueba su propuesta de que el próximo jefe de Estado sea Felipe de Borbón.
  • La asamblea general constituida tras la manifestación se celebrará al finalizar la marcha en la misma Puerta del Sol. En dicha asamblea se pondrán en común las propuestas de todos los colectivos y ciudadanos que asistan.
  • Se ha realizado un llamamiento a la constitución de asambleas ciudadanas en todas las localidades del Estado, para que acuerden la fecha de realización de un referendum ciudadano auto-organizado por los propios ciudadanos y ciudadanas. Todas las asambleas del Estado se están coordinando a través de www.referendumya.org
Ha sido convocada una gran manifestación estatal y manifestaciones paralelas por todo el país por las asambleas ciudadanas constituidas en las concentraciones por el derecho a decidir la jefatura del Estado el pasado lunes tras la noticia de la abdicación del Rey. En Madrid, tras la marcha se celebrará una gran asamblea ciudadana en la Puerta del Sol. Se están constituyendo asambleas paralelas por todo el país para que entre ellas se decida la fecha de realización de ese posible referéndum.

Estas convocatorias comienzan el lunes 2 de junio cuándo, tras la sorpresiva abdicación del Juan Carlos I, las plazas de todo el estado se llenaron de banderas repúblicanas en señal de la creciente exigencia social de una democracia real. Ese mismo lunes se formó la asamblea ciudadana de sol y asambleas en mas puntos del país. Ayer, jueves, tuvo lugar una asamblea conjunta (plataformas, asambleas, fuerzas sindicales y políticas y ciudadanos) en la que mostró el apoyo unánime a seguir movilizando en torno a las fechas del 7 y el 11 de junio, bajo el lema “Referéndum Ya! Por un proceso constituyente”.

Ya están en funcionamiento y continuan convocándose asambleas ciudadanas en todo el país, coordinadas a través de la pagina web www.referendumya.org surgida tras la concentración de sol del pasado lunes. Actualmente esta pagina web está teniendo problemas de acceso por el elevadísimo número de visitas. Los ciudadanos pueden consultar también su página en facebook: https://www.facebook.com/ReferendumYA14 y twitter: @ReferendumYA14

El movimiento exige del gobierno del Partido Popular, del Partido Socialista y del resto de fuerzas políticas que apoyan la próxima ley orgánica de abdicación que reconozcan que el previsible 90% de votos a favor en el congreso de los diputados no representa a un 90% de la ciudadanía del país. La actual mayoría parlamentaria no es representativa de la nueva composición de la sociedad tras estos últimos años de crisis y recortes. Esto demuestra una creciente distancia ente el parlamento y los ciudadanos al tiempo que un mayor acercamiento del parlamento a las grandes fortunas del país. Se requiere un nuevo proceso constituyente protagonizado por la propia ciudadanía para decidir el futuro del país.

viernes, 30 de mayo de 2014

Relator ONU: Pedimos a España más justicia universal y responde anulándola

Ariel Dulitzky
Rafael Martínez - Madrid, 25 may (EFE).- 
Ariel Dulitzky saltó a la fama en España cuando reclamó al Gobierno más compromiso con las víctimas de la Guerra Civil y el Franquismo. En su informe preliminar, el relato de la ONU pidió también más justicia universal, lo que no esperaba era la respuesta del Gobierno: "Ahora es prácticamente nula"

En entrevista con Efe, el presidente-relator del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias se sorprende cuando habla de lo que ha pasado con la justicia universal en España ya que fue "un país pionero en aplicar este principio".

Al término de su visita de trabajo a España el pasado septiembre, el Grupo de Trabajo de la ONU pidió al Gobierno que regresara a la aplicación de este principio. "En cambio, unos meses después la jurisdicción universal en España es prácticamente nula", señala Dulitzky, que esta semana ha participado en Madrid en el "I Congreso de Jurisdicción Universal en el Siglo XXI".

"Pedimos que no se produjeran nuevas modificaciones legislativas que restringieran aun más la justicia universal", explica al recordar la reforma de 2009 impulsada por el anterior ejecutivo socialista. "Pero no ha sido así", dice.

Dulitzky se resiste a especular sobre los motivos del Gobierno para impulsar la reforma pero sí sobre sus resultados. "La reforma no ha frenado a los jueces y las instrucciones sigue adelante", explica, lo que demuestra que las instituciones del Estado "están respondiendo de forma diferente" sobre este asunto.

El relator no comparte "en absoluto" los argumentos del Ejecutivo a la hora de justificar la reforma. "La justicia universal sí produce resultados muy positivos y los tribunales españoles han sido testigos de ello", asegura.

Y las enumera. Permite a las víctimas que no tienen otro sistema judicial donde acudir un ámbito donde los jueces las escuchen, es decir, "son tratados como seres humanos con derechos", comenta. También se han producido condenas y detenciones como la del dictador chileno Augusto Pinochet, recuerda.

Continúa, pero ahora alabando el rol de los tribunales españoles. "Hay evidencias que se produjeron aquí que hoy están siendo utilizadas en tribunales de otros países", asevera Dulitzky. Y además, agrega, la apertura misma de casos de justicia universal en España "ha facilitado que los procesos se reactiven en los países donde se cometieron".

En su opinión, "hay una correlación muy directa entre la justicia universal ejercida en España y el desarrollo que se vio en Chile, Argentina y Guatemala".

Pese a todo, pronostica que el debate y la polémica sobre la justicia universal no ha hecho más que comenzar. "Tendremos muchas idas y vueltas, hay que esperar".

En cambio, el tiempo apremia cuando reflexiona sobre los más de 114.000 desaparecidos y 30.960 niños secuestrados o robados en la Guerra Civil y el Franquismo, el tema sobre el que pivota la investigación que dirige en Naciones Unidas.

Un número "extremadamente alto", asegura, si bien recuerda que son cifras del Juzgado de Instrucción Penal número 5 de la Audiencia Nacional. "No es un dato definitivo porque nunca ha existido una investigación oficial del Estado ni un registro oficial", lamenta.

A la espera de su informe final, que será presentado el próximo septiembre en Ginebra ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el experto fija su atención en el Tribunal Constitucional, al pedir que se pronuncie sobre la prescripción de los crímenes y la Ley de Amnistía: "No puede estar al margen".

Explica que una doctrina constitucional sobre estos asuntos ofrecería la oportunidad de modificar la jurisprudencia del Tribunal Supremo.

"Habría que permitir al Constitucional que se pueda pronunciar sobre la prescripción, la aplicación de la ley de amnistía y la comisión de verdad de las víctimas", propone el jurista argentino.

Con todo, Dulitzky defiende que los crímenes cometidos en la Guerra Civil y el Franquismo constituyen crímenes internacionales que ya existían con esa tipificación cuando se cometieron. "Por lo tanto son imprescriptibles", añade.

Pero en su objeto de análisis, es aun más rotundo. "Con las desapariciones forzadas el crimen es continuado hasta que no se establece el paradero de la persona". Por ello, explica, "lo que está haciendo España es claramente contrario a sus obligaciones internacionales".

jueves, 5 de septiembre de 2013

Asociaciones judiciales creen que el CGPJ también debería pedir perdón por la Dictadura

Después de que los jueces chilenos hayan pedido perdón oficialmente por sus "acciones y omisiones" durante la dictadura de Augusto Pinochet 

SER- Alberto Pozas 05-09-2013
Asociaciones de jueces y fiscales de España acogen con optimismo la decisión de la judicatura chilena de pedir perdón por su actuación durante la Dictadura de Augusto Pinochet, y consideran que algo similar debería producirse en España. Los presidentes de Jueces para la Democracia y de la Asociación Progresista de Fiscales creen que en España también se produjeron "acciones y omisiones" por parte de la judicatura y creen que "nuestro país le debe una disculpa a sus ciudadanos".

La Asociación de Magistrados del Poder Judicial de Chile ha pedido perdón de forma oficial por sus "acciones y omisiones" durante la Dictadura de Augusto Pinochet, y en España varias asociaciones judiciales y fiscales creen que el Consejo General del Poder Judicial español debería hacer lo mismo con respecto al franquismo. Indican que el órgano de gobierno de los jueces españoles sería el más indicado para disculparse por la actuación de la judicatura durante la Dictadura franquista, pero matizan que en la actualidad son pocos los jueces de aquel periodo que sigan ejerciendo, y que los pocos que siguen en activo "lucharon activamente contra el franquismo". 

Es una opinión que comparten los presidentes de Jueces para la Democracia y la Asociación Progresista de Fiscales. Desde la primera, su portavoz y presidente Joaquim Bosch cree que en España tendría que ser el Consejo General del Poder Judicial quien, como máxima autoridad jurídica, debería pedir perdón por "las acciones y omisiones" de los magistrados durante la Dictadura franquista. Añade que: "En España se consintieron y convalidaron hechos y leyes que atacaban los derechos humanos, se permitió la tortura y otras circunstancias represivas censurables".

"Nuestro país le debe una disculpa a los ciudadanos"
En este mismo sentido, y con las mismas cautelas, se pronuncia Álvaro García, presidente de la Asociación Progresista de Fiscales. Indica que España "se lo debe a sus ciudadanos", tanto a nivel jurídico como a nivel general de las instituciones. Acoge esta iniciativa de los jueces chilenos como algo "muy positivo" y subraya que, en España, "está claro que algo habría que hacer".

"El Poder Judicial debió hacer mucho más"
La Asociación de Magistrados del Poder Judicial de Chile pidió perdón el pasado miércoles con motivo del 40º aniversario de la caída del Gobierno de Salvador Allende, señalando que "ha llegado la hora de pedir perdón a las víctimas de la dictadura militar, a sus deudos y a la sociedad chilena". El Poder Judicial chileno reconoce que "incurrió en acciones y omisiones impropias de su función al haberse negado a prestar protección a quienes lo reclamaron, salvo aisladas pero valiosas excepciones". "El Poder Judicial pudo y debió haber mucho más". Es un documento firmado, entre siete altos cargos, por su presidente Rodrigo Cerda y su vicepresidenta María Francisca Zapata.

miércoles, 10 de julio de 2013

Franquismo o fascismo

Vicenç Navarro - Público.es - 9/7/13
La dictadura que el golpe militar de 1936 estableció en España, que la gobernó desde 1939 hasta 1978, se define fuera de España como una dictadura fascista. Cuando el Sr. Juan Antonio Samaranch, delegado de deportes durante aquella dictadura, y más tarde Presidente del Comité Olímpico, visitó Atlanta en EEUU para inaugurar los Juegos Olímpicos que tomaron lugar en aquella ciudad, la nota biográfica que el The New York Times publicó de él lo presentó como Director General de Deportes del régimen fascista liderado por el General Franco. Y así en Gran Bretaña y Suecia (entre otros muchos países) donde también viví y trabajé por largos periodos de mi vida. Solo en España se conoce aquel régimen como la dictadura franquista, término ampliamente utilizado no solo por las derechas sino incluso también (sorprendentemente) por las izquierdas. La causa de definir aquel régimen de esta manera se debe a un proyecto conservador altamente exitoso que tenía por objeto presentarlo como un régimen caudillista, autoritario, liderado por un general, que limitaba la expresión de libertades sin intentar, sin embargo, cambiar la sociedad e imponer una ideología totalizante a la población. Los que intentaban hacer esto último eran los regímenes totalitarios, tales como los regímenes comunistas. Estos eran no solo autoritarios sino también totalitarios pues promovían el comunismo, que es una ideología totalizante que quería establecer una nueva cultura, ideología y manera de pensar diferente y opuesta a la de un sistema democrático, laico y republicano. 
 
Esta distinción entre regímenes autoritarios y totalitarios la había establecido el politólogo español Juan Linz, profesor de Yale, EEUU, y había sido adoptada por el Departamento de Estado de aquel país para justificar su apoyo a gran número de regímenes caudillistas latinoamericanos, indicando que no eran totalitarios y que, por lo tanto, tenían el potencial transformador en regímenes democráticos, cosa que no ocurría con los regímenes totalitarios tales como los regímenes comunistas, que no eran reformables y, por lo tanto, eran dignos de todo tipo de oposición.

Y el mismo Sr. Linz (español procedente de una familia militante de la Falange, el partido fascista español) negaba que el régimen español fuera totalitario y todavía menos fascista. Según él, el régimen liderado por el general Franco era autoritario pero con el tiempo fue cambiando, dando origen a un régimen democrático. Según este autor, aquel régimen liderado por el General Franco tuvo muy poco de fascista, pues la Falange (el partido fascista) fue una fuerza política con poco peso sobre el aparato del estado. Debido a la enorme influencia del Sr. Linz en las ciencias políticas españolas, esta visión fue ampliamente aceptada no solo por la comunidad académica sino por la cultura mediática y política dominante, de manera que incluso las izquierdas la aceptaron. Pocos líderes de izquierda se refieren a aquel régimen como fascista. A lo único a lo que se llega es a aceptar que puede que el régimen fuera fascista al principio, pero luego, con la llegada de los tecnócratas del Opus Dei a la gobernanza del país, el régimen cambió.

¿Qué es fascismo?
Veamos ahora los datos. El profesor Malefakis, Catedrático de la Universidad de Columbia en Nueva York, y uno de los mayores expertos sobre el fascismo europeo, ha definido las características del fascismo (según él, ocho) de manera tal que si un régimen político las tiene entonces es –según él- un régimen fascista. Veamos cuáles son y si el régimen que existió en España tuvo cada una de ellas, señalando la evidencia que lo avala.

Conforme al Profesor Malekafis, un régimen era fascista si:
1. estaba dirigido por un hombre presentado por el régimen como superhumano. Evidencia: el régimen dictatorial español presentaba a Franco como “Caudillo por la Gracia de Dios”. Yo no soy creyente, pero entiendo que es difícil alcanzar un nivel superior para un ser humano que el ser nombrado a dedo por Dios, dotándolo de características superhumanas. El hecho de que Franco fuera, en realidad, un personaje de gran mediocridad es irrelevante. El régimen lo presentó como superhumano;

2. este caudillo superhumano utilizó a un partido, creado antes del régimen, que le ayudó a tomar el poder y establecer su liderazgo en los distintos aparatos del Estado. Evidencia: dicho partido se llamó la Falange, partido creado e inspirado por el Partido Fascista Italiano, tal como reconoció su propio fundador, José Antonio Primo de Rivera;

3. este partido tiene que tener una ideología nacionalista extrema, con deseos imperialistas, con un canto a la fuerza militar y a la fuerza y masculinidad en general. Evidencia: esta fue la ideología que transmitía el régimen a través del partido;

4. tiene que tener pleno control de todas las instituciones mediáticas creadoras de opinión con fines propagandísticos, desde la radio, la prensa, las escuelas, las universidades. Evidencia: el dictador nombraba a dedo a todos los directores de todos los canales radiofónicos o de televisión, diarios y cualquier institución transmisora de información y persuasión;

5. este control tiene que tener como objetivo el de transmitir la ideología del régimen con el fin de crear una nueva mentalidad y un nuevo tipo de sociedad. Evidencia: esa ideología era un nacionalismo españolista extremo y un catolicismo profundamente reaccionario. Tanto el nacionalismo como el catolicismo son ideologías totalizantes que invaden todas las esferas del ser humano, desde la lengua hasta el sexo. En realidad, es difícil encontrar una ideología menos totalizante que el nacionalcatolicismo, que fue la ideología propia e impuesta por el régimen en todos sus medios de información. Desde la lengua que la población debía hablar hasta como realizar el sexo (dos esferas de máxima intimidad) estaban normatizados en aquel régimen, con sanciones (torturas, cárcel, asesinato y/o exilio) en caso de no cumplimiento;

6. el régimen debe intentar romper con un orden anterior para crear uno nuevo. Evidencia: el régimen dictatorial intentó no solo romper sino eliminar cualquier institución republicana, a la cual consideró como anti-española. Su objetivo era crear una sociedad opuesta a la sociedad democrática, laica y republicana, a la que intentó erradicar;

7. el régimen debe presentarse como creador de una sociedad nueva. Evidencia: el objetivo explícito de aquel régimen fue alcanzar este objetivo de desarrollar una sociedad nueva, opuesta a la anterior republicana, con un imperialismo extremo, regida por una cultura religiosa liderada por la jerarquía católica profundamente reaccionaria, subordinando todas las instituciones económicas, sociales y políticas a este objetivo;

8. el régimen debe basarse en tener una alianza con grupos de poder económico y otros, subordinados al estado, que sirvan al poder totalizante. Evidencia: en España, todos los poderes y grupos fácticos, desde la Iglesia y el ejército hasta las grandes empresas y bancos y los grandes terratenientes, apoyaron al régimen, beneficiándose enormemente por ello;

Estas son, pues, las ocho categorías que Malefakis considera necesarias y suficientes para que un régimen fuera definido como fascista. Ahora bien, yo creo que estas categorías son incluso insuficientes (para expandir en este punto ver mi libro El subdesarrollo social de España, 2006, pp. 127-145). 

Hay que añadir tres que se encontraron en el nazismo alemán y en el fascismo italiano:

1. el régimen debe ser racista. Evidencia: el régimen dictatorial español justificó la conquista de América Latina y el imperio que se estableció en una supuesta superioridad de la raza española. De ahí que el Día Nacional (día que celebraba el imperio) se conocía como el día de la raza;

2. el régimen debe negar que el mundo empresarial y el mundo del trabajo tengan intereses contrapuestos. Evidencia: el régimen dictatorial negó la existencia de la lucha de clases, de donde deriva el establecimiento de los sindicatos verticales, en los que se incluía al empresariado y a los trabajadores;

3. el régimen debe ser profundamente anticomunista. Evidencia: el régimen se caracterizaba por su anticomunismo.

Argumentos en contra de la definición de aquel régimen como fascista: sí que lo fue pero solo al principio
Presentados con la evidencia de que el régimen dictatorial reunía estas once características, han aparecido toda una serie de contraargumentos (a los que contesto en el libro citado anteriormente) entre los cuales el que se repite más frecuentemente es que, aun admitiendo que el régimen pudo reunir estas características al principio, dejó de tenerlas pronto. La Falange, por ejemplo, excepto en la primera etapa de gran represión, fue perdiendo poder, cambiando la naturaleza del estado, dominado en su última etapa por los tecnócratas del Opus Dei. Este argumento ignora varios hechos. Uno, la complicidad del Opus Dei con la Falange y su reproducción del nacionalcatolicismo. Es más, la simbología fascista y su parafernalia continuaron hasta el último día de la dictadura. En la entrada de cada pueblo de España aparecía el símbolo fascista, junto con el nombre del pueblo. Y ello hasta 1978. También hasta esta fecha se requería juramento de lealtad al Movimiento Nacional (que tenía desde el uniforme hasta el saludo, el fascista) a todos los funcionarios públicos. Y así una larga lista de hechos.

El hecho de que en las últimas etapas la nomenclatura que controlaba el estado no fuera o no creyera en el fascismo es irrelevante. Tampoco la nomenclatura que controlaba el aparato burocrático en la URSS creía en el comunismo y en cambio se le llamó hasta el último día régimen comunista. En ambos casos, la nomenclatura eran personalidades que no se adherían a ninguna ideología, defendiendo solo y exclusivamente sus intereses personales (desde el Rey hasta Suárez, jefe del Movimiento Nacional). Pero ello  no previene que se debiera definir a aquel Estado como fascista, pues todos sus símbolos así lo fueron.
Otro argumento que se ha utilizado en contra de definir aquel régimen como un régimen fascista fue la existencia de otros grupos y fuerzas políticas que competían con la Falange en su influencia sobre el Estado. En realidad, varios autores han considerado la Falange como un partido con escasa influencia. La evidencia muestra, sin embargo, lo contrario. La ideología dominante de aquel régimen reunía cada una de las once características definidas en este artículo. En cuanto a la pequeñez de la Falange, ignora que un partido o fuerza política puede ser de escaso tamaño y en cambio, su ideología, puede ser la hegemónica en el país. Los partidos liberales hoy en Europa son minoritarios y, en cambio, el neoliberalismo es hegemónico en Europa.

Por qué se quiere negar el carácter totalizante de aquel régimen
Una última observación. El lenguaje no es inocente. La narrativa oficial es siempre la que es promovida por la estructura del poder de un país, y lo mismo ocurre en España. Negar el carácter totalizante del régimen dictatorial, su nacionalcatolicismo, el ingrediente central del fascismo español, tiene una función política de enorme importancia, como podemos ver hoy. Las contrarreformas que está llevando el gobierno del Partido Popular y la ideología que lo sustenta tienen sus raíces históricas en el fascismo español. La obvia falta de cultura democrática del PP, su intento de recuperar un nacionalismo extremo, su negación de la plurinacionalidad de España, su represión de la clase trabajadora con pérdida de derechos laborales, sociales y políticos, su estrecho ligamen con los grupos fácticos y poderes económicos, sus contrarreformas educativas para generar “élites superiores” que gobiernen el país, su profundo nacionalcatolicismo, son todo ello reliquias del fascismo que caracterizó aquel Estado. No estoy, naturalmente, indicando que el PP o su cultura sean fascistas, pero sí que estoy subrayando que partes de esta cultura son heredadas del régimen fascista. Y soy consciente de que cuando lo defino como fascismo en lugar de franquismo, se generará una respuesta de hostilidad, no solo por parte de las fuerzas conservadoras españolas sino también incluso por parte de algunas izquierdas que ven el término fascismo como “excesivamente fuerte”. Y ahí está el problema. Viendo a aquel Estado como meramente autoritario no se dan cuenta de la continuidad de la ideología que todavía hoy rige el establishment conservador con la existente en aquel régimen dictatorial que científicamente puede demostrarse que fue de una ideología totalizante fascista.

domingo, 19 de mayo de 2013

Wikileaks: EEUU estimó que Puig Antich fue ejecutado con un "método medieval"

El embajador norteamericano en Madrid era consciente de que, ante la repulsa internacional por las últimas ejecuciones del franquismo, la dictadura iba a "intentar establecer que el progreso en las negociaciones de las bases [militares en España] demuestra el apoyo de EEUU al régimen de Franco en un momento de represión"

Público - Carlos Enrique Bayo - Madrid 19/05/2013
Pese a las protestas de toda Europa y las infructuosas intercesiones del papa PabloVI, Washington asistió impertérrito, en septiembre de 1975, al fusilamiento de tres militantes del FRAP y dos de ETA, igual que no movió un dedo para impedir la ejecución del miembro del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) Salvador Puig Antich en marzo de 1974. Eso sí, en el último año de vida de Franco, el embajador de EEUU ante la dictadura se permitió hacer una comparación siniestra entre los métodos que los verdugos aplicaron en cada caso:
"El Gobierno de España ha ejecutado a los cinco terroristas condenados, dos de ETA (separatistas vascos) y tres del FRAP (marxistas-leninistas a su manera). Fueron ejecutados por un pelotón de fusilamiento en lugar de haber sido sometidos al garrote [vil], en un cambio presumiblemente concebido para evitar la repulsa internacional contra el método de ejecución medieval que ha sido la norma aquí (por ejemplo, la ejecución de Puig Antich en 1974)", escribió el embajador estadounidense en Madrid, Wells Stabler, el 27 de septiembre.

Stabler todavía no era embajador en España cuando el régimen ejecutó a Puig Antich, pero su antecesor, Horacio Rivero, tampoco supo calcular mucho mejor las consecuencias que tendrían para España las últimas ejecuciones de su régimen. 

El 4 de marzo de 1974 Rivero redactó un informe confidencial para el Departamento de Estado que dirigía Henry Kissinger en el que subrayó que, tras el atentado de dio muerte a Carrero Blanco,  "el nuevo Gobierno de Arias Navarro ha decidido demostrar su voluntad de preservar la ley y el orden. Pese a estar sometido a presiones internas, y algunas externas en forma de intervenciones por parte de los holandeses, belgas, italianosy el Mercado Común, así como peticiones de los socialistas españoles al canciller federal alemán para que intercediese, el Gobierno decidió proceder con las ejecuciones tal como lo reclamaban los tribunales militares".

"El nuevo ministro del Interior García Hernández no piensa comprometer sus relaciones con la Guardia Civil mostrando clemencia"
El embajador Rivero hizo hincapié en que "el mismo día de la ejecución, el ministro del Interior y vicepresidente, García Hernández, en una ceremonia de homenaje al policía que murió en el magnicidio del presidente Carrero Blanco, prometió que el martirio en defensa del orden público no sería en vano y que el Gobierno de España garantizaría la paz interior 'a cualquier precio'". El legado también destacó, al final de su informe, que "el nuevo ministro del Interior, obviamente, no piensa arriesgarse a comprometer las relaciones del nuevo Gobierno con la Guardia Civil mostrándose clemente en los casos que impliquen asesinatos de guardias civiles".

En ese primer informe sobre la ejecución de Puig Antich, el embajador se mostró frío y distante, aduciendo en sus conclusiones que el régimen no había recalcado su pertenencia al Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) en las comparecencias públicas porque pretendía, con el ajusticiamiento,"prevenir los atracos de bancos por grupos políticos como el MIL y el movimiento de liberación vasco (ETA). Muchos atracos de bancos en el año pasado han sido cometidos con el propósito de obtener fondos para financiar esos grupos extremistas".

Sólo dos días después, Rivero enviaba otro cable al secretario de Estado constatando los "significativos disturbios estudiantiles y diversas batallas campales con la Policía en diferentes universidades, tras la ejecución del anarquista Puig Antich". Y comentaba al final: "La dureza con la que la Policía ya las Fuerzas de Seguridad están actuando frente a los disturbios en los campuses hacen un flaco favor a la imagen liberal del nuevo ministro de Educación, Martínez Esteruelas".

Otros dos días más tarde, el 8 de marzo, el embajador enviaba un nuevo informe confidencial en el que se mostraba ya alarmado por "la ola de manifestaciones e intentos de protestas en varias universidades españolas" que, "según un profesor de la Universidad de Madrid, constituyen un nivel de fermento contestatario muy superior a cualquier cosa que él haya visto en los últimos siete años".

El embajador habla de "tensiones en el Gabinete de Arias Navarro" y de "confrontación con la Iglesia"
Ese análisis mucho más completo de la situación habla de los "rumores de tensiones dentro del Gabinete de Arias Navarro sobre la decisión de ejecutar a Puig y [el polaco Heinz] Chez, complicadas por la tensión adicional de la actual confrontación con la Iglesia" (a causa de las ejecuciones, ya que Pablo VI se dirigió personalmente a Franco en tres ocasiones para pedirle clemencia). "El nuevo ministro de Información y Turismo, Pío Cabanillas, que al principio de su mandato fue conocido como un importante aperturista, al parecer estaba pensando en dimitir, igual que el ministro de Justicia, Ruiz Jarabo (...) quien está en una posición vulnerable y puede ser convertido por el Gobierno en chivo expiatorio llegado el momento".

"La aparentemente fría y clínica decisión del Gobierno de ejecutar sin vacilación dos de las tres penas de muertes pendientes ha ofendido a muchos en los sectores moderados y liberales, que tienden a verlo como un acto brutal y sin sentido de represalia, incongruente con la política de moderación y tolerancia sugerida por el discurso de Arias del 12 de febrero", continúa el cable del embajador. "Este resentimiento se ha agudizado aún más por el sentimiento generalizado de que la pena de muerte en sí misma y el método de imponerla (garrote) suponen un paso atrás al periodo menos humano que muchos españoles quieren creer que ha sido dejado atrás en la progresiva asimilación de los valores de Europa occidental; por el malestar de los grupos de la abogacía, políticamente influyentes, ante el persistente intervencionismo de los militares en el sistema judicial, y por la sospecha --por irracional que sea-- entre muchos catalanes de que la ejecución de Puig fue una salvajada política dirigida contra su región y sus pretensiones separatistas".

Rivero examina después las "indicaciones de que el Gobierno, al optar por una rápida ejecución [de los reos], estuvo profundamente influido por lo que consideraba una lección de los juicios de Burgos en 1970, en concreto que la vacilación del Gobierno y la muestra final de clemencia en ese momento había perturbado gravemente al Ejército, la Policía y sus aliados conservadores, sin lograr apaciguar a la oposición o incluso le dio mayores oportunidades para la agitación interna y en el extranjero".

La dictadura "estaba poco preocupada sobre una posible reacción dura en Estados Unidos"
La conclusión final del embajador es reveladora: "...el nuevo Gobierno [franquista] estaba poco preocupado sobre una posible reacción dura en Estados Unidos, del que creen que comparte su grave preocupación ante el terrorismo y está cada vez más inclinado a reanudar la práctica de la pena de muerte para hacerle frente".

Año y medio más tarde, su sucesor Stabler explicaría en el cable citado que la forma de presentar por TVE las noticias sobre las cinco ejecuciones de 1975, y la construcción informativa del Telediario, evidenciaban un claro intento del régimen franquista por "intentar establecer que el progreso en las negociaciones de las bases [militares en España] demuestra el apoyo de EEUU al régimen de Franco en un momento de represión".

El 29 de septiembre, dos días después de ese cable, el embajador Stabler admitía en otra misiva que "la predecible reacción negativa en el extranjero [a las ejecuciones] quizá ha excedido hasta las expectativas más sombrías. Al ignorar las peticiones del Vaticano, del Parlamento Europeo de Estrasburgo, de la Comisión Europea en Bruselas y de los países y los líderes europeos individualmente, el Gobierno español ha dañado inconmensurablemente la campaña de Arias en busca de una mayor aceptación" internacional.

Sin embargo, el embajador también reconoció a Kissinger que los "analistas locales están ya sugiriendo que el punto de vista del régimen es que mientras cuente con el respaldo de Estados Unidos no tiene que preocuparse por todo lo demás".
Y así era.

El Gobierno dice a la ONU que solo informará sobre los desaparecidos forzosos a partir de diciembre de 2010

España obvia la búsqueda de víctimas del franquismo ante el Comité contra la desaparición forzada de personas de Naciones Unidas 

El Ejército español no rinde homenaje a los republicanos muertos en Mauthausen

Ni el Gobierno español ni el catalán enviaron a nadie para el 68º aniversario de la liberación del campo nazi.

e-noticies 16 de Mayo de 2013.
El pasado fin de semana se celebró en Mauthausen (Austria) la conmemoración del 68 aniversario de la liberación de este antiguo campo de concentración nazi donde murieron 7.000 republicanos españoles, de los cuales más de un millar catalanes.

La delegación de la Amical de Mauthausen contó con la presencia de profesores y estudiantes de los institutos Ramon Berenguer IV de Santa Coloma de Gramenet, y de los Pius Font Quer y Lluís de Peguera de Manresa, coincidiendo con el centenario del nacimiento del escritor manresano Joaquim Amat-Piniella.Pero la única representación institucional fue la concejala de Santa Coloma, Laia Tordera, y el concejal de Manresa, Joan Calmet, "sin que hubiera ninguna representación, ni del gobierno de España, con la excepción del consejero de la embajada de España en Austria, ni de ninguna Comunidad Autónoma; como ha venido siendo habitual desde el año 2005 ", según ha recordado la Amical en un comunicado. 


La ausencia de representantes del Gobierno español y catalán sorprendió incluso al embajador francés que hizo la ofrenda al monumento español cuando no había ninguna autoridad.Además, es habitual que todas las delegaciones asistan con representantes de sus respectivas fuerzas armadas como muestran las fotos. La delegación española es la única sin ningún miembro del Ejército.

Los republicanos, en cambio, recibieron el homenaje de checos, polacos, judíos, franceses, austriacos, húngaros en el monumento erigido a su memoria, depositando ofrendas y rindiendo honores militares. La entidad recordó precisamente que "una vez más, como ya ocurrió hace unas semanas en Buchenwald, los participantes en los homenajes internacionales han constatado el contraste que significa la ausencia de nuestros gobiernos, ante la participación de autoridades de todos los países europeos ".

La Amical de Mauthausen se ha comprometido también a "seguir desfilando junto a todos los países en la Appellplatz -la plaza central del campo- para no faltar al deber de memoria y compromiso, sin dejar de lamentar actitudes políticas que muestran , una vez más, la singularidad de nuestro país "."Quizá -concluye el comunicado- los republicanos deportados a los campos nazis todavía no merecen en su país el reconocimiento como primeros luchadores antifascistas, mientras que para las otras naciones europeas merecen el reconocimiento de héroes".

miércoles, 15 de mayo de 2013

"Las víctimas del franquismo deben tener el mismo estatuto jurídico que tienen las del terrorismo"

Carlos Castresana, fiscal del Tribunal Supremo y exdirector de la Comisión contra la Impunidad en Guatemala, analiza la sentencia de 80 años de cárcel para el dictador Ríos Montt y la confronta con el caso español de las víctimas del franquismo
 
Público - Patricia Campelo Madrid 13/05/2013
Hace 14 años, Rigoberta Menchú, premio Nobel de la paz en 1992, denunció ante la Audiencia Nacional a ocho personas -entre ellas a Efraín Ríos Montt- por delitos de genocidio, terrorismo y torturas cometidos durante las dictaduras militares en Guatemala. Fue una llamada de atención para que la comunidad internacional posara sus ojos en un conflicto ignorado. Ahora, el país centro americano está haciendo justicia desde sus propias instituciones y gracias a la ayuda que llegó del exterior. El pasado viernes, un tribunal penal guatemalteco condenó a 80 años de prisión al ex militar golpista cuyo nombre llevó Menchú a una instancia judicial española en 1999.  Ríos Montt ha sido juzgado y condenado por genocidio y crímenes de guerra cometidos por el ejército del que él era responsable contra población ixil entre 1982 y 1983. Bajo su mando, fueron asesinados 1.771 indígenas.

Para alcanzar la realidad que demandaban las víctimas, ha sido esencial el trabajo de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), dirigida por el fiscal del Tribunal Supremo español Carlos Castresana entre 2007 y 2010.  De su trabajo al frente de la CICG resultó la creación del Tribunal de Alto Impacto -la instancia que ha juzgado a Ríos Montt- y la detención de 150 altos cargos vinculados al dictador guatemalteco.

¿Cómo valora la sentencia que condena a 80 años de prisión al dictador Efraín Ríos Montt?
"La Comisión logró 150 capturas de personas de altísimos nivel en relación a Ríos Montt" 
Lo valoro positivamente porque aunque hay quien dice que pone en riesgo la estabilidad, y sí puede crear problemas, estaba previsto en los Acuerdos de Paz que los crímenes de carácter internacional, y el genocidio lo es, estaban excluidos de la amnistía, de modo que era una asignatura pendiente que las circunstancias de los años siguientes [a las dictaduras militares] no permitieron llevar adelante, pero que hoy en día sí que se puede y es necesario. El país tiene que hacer frente a su historia.

¿Por qué no se pudo procesar antes a los responsables del genocidio maya?
Porque la amenaza sigue presente, y las condiciones legales existen pero las políticas y sociales no lo permiten. Una cosa es la teoría de lo que se debe hacer y otra que se den las condiciones de hecho para poderlo hacer. El trabajo del equipo de 200 personas en los tres años que yo dirigí la CICIG fue imprescindible para que esta realidad haya sido posible. Primero, porque el Tribunal de Alto Impacto, el que ha juzgado a Ríos Montt, lo creamos nosotros, y a imagen y semejanza de la Audiencia Nacional española: un tribunal en la capital, con jurisdicción en todo el territorio, con jueces bien formados y con la debida protección para hacer frente a los casos más graves, peligrosos y complejos. Y segundo, porque nosotros conseguimos 150 capturas de personas de altísimos nivel en relación con Ríos Montt: su hijo -el general Enrique Ríos Sosa-, su antiguo yerno, Sergio Roberto López Villatoro -que era uno de los que tenía más influencia en cómo se seleccionaba ‘mal' el poder judicial- y el que fue presidente de su partido, Alfonso Portillo. La CICIG abrió el camino.

Los abogados de Ríos Montt anunciaron su intención de recurrir la sentencia, y el propio dictador calificó el juicio de ‘show político internacional'. ¿Qué posibilidades se le abren a partir de ahora?
"La inmensa mayoría de la población sigue discriminada"
Eso forma parte de la normalidad democrática en un estado de derecho; el que no esté conforme con una sentencia, que la recurra y que dejen a los tribunales trabajar. Esto último es la mayor dificultad. Más allá del caso concreto, lo importante para el futuro y para la viabilidad del país es que estos asuntos se puedan ventilar ante los tribunales, que es donde tienen que resolverse, y que dejen a los tribunales trabajar con independencia e imparcialidad.

Para las víctimas, ¿qué consecuencias directas conlleva la sentencia?
"Un cuarto de millón de personas fueron masacradas, la mayoría, mayas y civiles indefensos"
Muy importantes. Un cuarto de millón de personas fueron masacradas, la mayoría, mayas y civiles indefensos. En cualquier conflicto armado hay unas líneas rojas muy claras que no se pueden traspasar: los combatientes se pueden matar entre ellos pero no pueden matar civiles. Aquí estamos frente a uno de los genocidios a los que la comunidad internacional ignoró. Sí nos ocupamos del caso de Ruanda, del de Yugoslavia y otras situaciones análogas. Pero el genocidio de Guatemala no fue objeto de acción por parte de la comunidad internacional. Afortunadamente, desde fuera sí llegó un apoyo durante años al sistema de justicia guatemalteco, lográndose que, al final, las propias instituciones guatemaltecas hayan sido capaces de hacer el trabajo.

Y, ¿qué supone la condena a Ríos Montt para la sociedad guatemalteca en general?
Es un momento histórico. Hay un antes y un después. No hay manera de construir una sociedad desarrollada, libre, y un verdadero estado de derecho si no se hace frente a una realidad terrible que hasta ahora se estaba ignorando. La inmensa mayoría de la población sigue discriminada, sin tener igualdad de oportunidades ni acceso a los cargos públicos. Son víctimas de una cadena de crímenes terribles que la sociedad había preferido ignorar, pero están ahí. Las consecuencias para las víctimas son: reconocer la dignidad que les corresponde y la dignidad a la que tienen derecho.

Ríos Montt fue diputado en el Congreso de Guatemala hasta enero de 2012. Las víctimas denuncian que responsables del genocidio sigan ocupando puestos de poder. ¿Circunstancias de esta índole han podido dificultar el proceso judicial?
"Que el proceso contra Ríos Montt haya salido adelante no significa que el sistema esté saneado"
Mucho, ha habido un montón de entorpecimientos de tipo procesal, de presión política y de toda naturaleza. Que el proceso haya podido salir adelante no significa que el sistema esté saneado, esto va a seguir siendo extremadamente deficiente y no cumple con el deber de dar tutela a los ciudadanos, que es para lo que se supone que sirve un sistema judicial. El caso [de Ríos Montt] es una excepción esperanzadora; esperamos que se generalice, pero hay mucho trabajo que hacer. Es un buen punto de partida y ahora tienen que trabajar más en el medio y largo plazo con una política criminal que les permita tener un sistema eficiente donde la gente se sienta protegida, porque el triángulo norte de Centroamérica -Guatemala, El Salvador y Honduras´- sigue siendo el lugar más violento del mundo. Allí, la mayor parte de los conflictos de tipo familiares, de negocios o cualquier clase de controversia entre ciudadanos se resuelven muchas veces a balazos porque no hay una manera civilizada en la que un árbitro, que es un juez, se interponga y resuelva la controversia por métodos pacíficos.

Usted abandono la CICIG en 2010. ¿Se volvió insostenible el trabajo contra la impunidad?
La Comisión sigue, y no soy quien para valorar el trabajo que ha hecho después, pero yo, después de tres años, personalmente estaba exhausto, y había dejado de ser un interlocutor.  Cuando metes en la cárcel a una persona poderosa te enemistas con un cierto grupo. Y cuando has hecho eso 150 veces, pues prácticamente has dejado de ser interlocutor porque no hay ningún grupo con el que no tengas un contencioso.

¿Este proceso judicial puede servir de aviso a la corrupción existente en diferentes instituciones de Guatemala?
Debería serlo en el sentido de que, quienes estén realizando esas conductas a día de hoy, también están sujetos a responsabilidad. Ese es el desafío, lo que hoy es un caso excepcional, debería convertirse en rutina, pero eso es muy fácil decirlo y muy difícil hacerlo.

¿Sentencias condenatorias como la de Ríos Montt contribuyen a profundizar la democracia de un país?
Si, sin duda refuerzan el estado de derecho. Este caso tiene la desventaja de que es una excepción, pero ejemplarizante, que envía el mensaje correcto de que no hay nadie por encima de la ley.

En Argentina se sigue un querella contra el franquismo interpuesta por víctimas que vieron cerradas las puertas de la justicia en España. ¿Por qué aquí no es posible juzgar la dictadura militar?
"Guatemala, El Salvador y Honduras siguen siendo los lugares más violentos del mundo"
Porque en la transición se dejaron de hacer muchas cosas que se debían haber hecho: restablecer la verdad, la justicia, haber ofrecido reparaciones. Se llevó a cabo una transición política superficial, que alcanzó el sufragio -que es muy importante- pero una democracia no es sólo sufragio, también el estado de derecho. No se logró que el poder judicial fuera verdaderamente  independiente; se escribió una constitución que en muchos aspectos importantes no se aplica y los organismo de control no han funcionado como deberían. Por ejemplo, el Tribunal de Cuentas tardó años en darse cuenta de que Jesús Gil saqueaba el ayuntamiento de Marbella, y ahora les reclama a sus herederos. Hicimos una transición ‘low cost' y lo que conseguimos es una democracia ‘de todo a cien'.

¿En España aún se podría configurar una comisión de la verdad como han hecho países que han superado las dictaduras militares de su pasado?
Es una tarea pendiente que en algún momento habrá que abordar. El precedente más remoto es el de Australia, donde tardaron 90 años en hacer una comisión de la verdad para investigar los crímenes de los que había sido víctima la población aborigen. En España, no sé cuándo habrá condiciones para ello, pero habrá que hacerlo porque hemos dejado en el tintero cosas muy importantes que hacen que este sistema funcione de manera tan deficiente como estamos viendo estos días. Si la nueva democracia española hubiera sido capaz de abordar con seriedad, con objetividad y contundencia los primeros casos  de corrupción que se presentaron en los años 80, pues no tendríamos la epidemia que estamos contemplando estos días.

Y, esa supuesta comisión, ¿debería fijar una verdad oficial de los hechos?
Absolutamente. Y las víctimas del franquismo tendrían que tener el mismo estatuto jurídico que tienen las víctimas del terrorismo, ni mejor ni peor, exactamente el mismo. Son víctimas de la violencia política, y si unas tienen derecho a la memoria y a la justicia y a la reparación, no veo por qué las otras no.

¿Hay víctimas de primera y de segunda clase en España?
"Cuando metes en la cárcel a una persona poderosa te enemistas con un cierto grupo"
Hay víctimas ignoradas y escondidas, lo mismo que estaba pasando en Guatemala hasta el viernes. Allí había una cantidad enorme de personas que habían sido violadas, asesinadas, saqueadas, y que no tenían un sitio en la sociedad. En España, afortunadamente la convivencia es más fácil porque los hechos son más antiguos, pero aun así sigue habiendo una enorme cantidad de personas que no han visto reconocidas en la democracia española los derechos que les reconoce el derecho internacional. Seguimos teniendo 130.000 desaparecidos.

 Salvando las diferencias, el caso de Guatemala y el español coinciden en la categoría de los delitos y en las demandas de las víctimas.
Claro, pero también en el mismo contexto de dificultad de hacer frente a esos procesos desde el mismo país donde los crímenes se han producido. Las condiciones son muy difíciles porque los responsables están todavía ahí y siguen teniendo capacidad de influir, de presionar y de amenaza. Es la comunidad internacional la que tiene que tender la mano para ayudar a esos países en conflicto a superarlo bien, no cerrando en falso las heridas, y construir un verdadero estado de derecho. En el caso de España, es evidente que las Naciones Unidas, el Consejo de Europa, el Tribunal europeo de Estrasburgo y la Unión Europea no han hecho lo que debían para que España se hubiera integrado como miembro de pleno derecho [en la UE] habiendo hecho sus deberes.

¿Cómo ha influido la sociedad civil en Guatemala a la hora de reparar su pasado?
"En España hicimos una transición ‘low cost’ y conseguimos una democracia de todo a cien"
Ha habido grupos e individualidades notables que han mantenido la lucha por la justicia durante todos estos años, en muchos casos con un coste personal terrible y con un riesgo permanente para su vida y seguridad. Y también, ha habido una ayuda generosa de la comunidad internacional que, aunque no ha hecho el trabajo desde fuera, sí ha permitido inyectar dinero, entrenamiento y capacitación en las instituciones guatemaltecas hasta que se ha producido el milagro de que esas propias instituciones han sido capaces de hacer un trabajo que, por ejemplo, en la ex Yugoslavia, hizo el tribunal internacional [específico] que se creó.

En Guatemala se han juzgado delitos cometidos en los años 80. En España, además de los impedimentos que dejó la transición, ¿es determinante la distancia temporal respecto a la comisión de los crímenes para que no se llegue al esclarecimiento de los mismos?
Nosotros tenemos que revisar nuestra historia, que tampoco es tan remota. Lo más lejano es la guerra civil y posguerra, y sus responsables están muertos, pero la dictadura llegó hasta 1975, se siguieron cometiendo delitos hasta entonces y muchos de esos responsables sí están vivos y las víctimas también.

¿Qué enseñanza extraemos del caso de la dictadura militar de Guatemala?
Que la lección para la sociedad de hacer frente a su pasado y de resolverlo, además, como dicta el derecho internacional, debe hacerse. Es una tarea pendiente.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Carlos Slepoy Abogado de la querella argentina


 
13/09/2012 por carlmelchor
Entrevista a Carlos Slepoy, uno de los abogados de la querella argentina en contra de los crímenes del franquismo.

Verdad Justicia Reparación ¡Basta ya de impunidad!
Ateneo de Madrid 12-09-2012

El 14 de abril se 2010 se interpuso una querella ante un juzgado de lo penal de Argentina por los delitos de genocidio y/o crímenes de lesa humanidad cometidos en España por la dictadura franquista entre el 17 de julio de 1936, comienzo del golpe cívico-militar, y el 15 de junio d 1977, fecha de la celebración de las primeras elecciones democráticas.
La querella fue presentada por víctimas, familiares de víctimas y asociaciones sociales y de derechos humanos argentinas y españolas. Los fundamentos jurídicos se asientan en el principio de jurisdicción o justicia universal, conforme al cual los tribunales de justicia de cualquier país pueden y deben actuar cuando se cometen crímenes que afectan y ofenden a la comunidad internacional

En 76 años, en España, no ha sido juzgado ni un solo caso de los centenares de miles de crímenes cometidos. En Alemania, en Francia, en Italia...se juzgaron de acuerdo con el derecho internacional los crímenes del nazismo y del fascismo. En España son los herederos del franquismo los que detentan el poder.
En Argentina, Chile, en la antigua Yugoslavia, en algunos países de África se siguen juzgando crímenes contra la humanidad, sentando en el banquillo de los acusados a los más altos responsables de las atrocidades.
Según reiteradas resoluciones de los organismos internacionales, y según la legislación del derecho penal internacional, en España deben ser juzgados los crímenes contra la paz, los crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos desde 1936, a lo que se niegan las autoridades del régimen de la monarquía.
Las querellas y denuncias de las víctimas han sido siempre archivadas.
El estado español oculta que las resoluciones de la ONU, adoptadas por unanimidad en la Asamblea General del nueve de febrero de 1946 y del doce de diciembre del mismo año, establecieron el carácter criminal, según las normas del derecho internacional, del régimen franquista, así como su naturaleza ilegal e ilegitima, que debe su poder al apoyo político-militar prestado por la Alemanisa nazi y la Italia fascista
Sin memoria no hay futuro
Red de apoyo a la querella argentina

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