15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939


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lunes, 18 de julio de 2016

Campaña Redes Sociales #18JYoCondeno


Estimados compañeros y compañeras:

Llevamos ya 2 años, coincidiendo en el 18 de Julio, realizando una campaña en las redes sociales, fundamentalmente en Twitter,  utilizando el Hashtag #18JYoCondeno. En 2015 conseguimos que fuese Trending Topic.

Este año pensamos repetir la actividad, combinándola con diversas iniciativas que se van a llevar a cabo por los diferentes foros de acuerdo con otras asociaciones y compañeros/as. Estamos trabajando en un vídeo o vídeos en el marco del Encuentro de Asociaciones Memorialistas. En cuanto esté acabado satisfactoriamente, os lo haremos llegar

Hay varias cuentas de twitter de foros federados, y bastantes compañeros/as tenemos cuentas particulares, con centenares de seguidores. Por tanto, concentrando los envíos con ese Hashtag en estas fechas, podríamos conseguir una gran repercusión. Hemos pensado que es conveniente que esté funcionando a lo largo de todo el fin de semana, culminando el mismo día 18, el lunes. Recordad que el horario de máxima repercusión en twitter parece ser de 12:00 a 14:00 horas y de 18:00 a 21:00.

Para facilitar el trabajo, hemos preparado un documento de Word (que os adjuntamos) con 30 modelos de Tweet. Sólo tenéis que copiar, pegar y enviarTened en cuenta que es preferible hacer tweets propios tal y como os indicamos, que retwitear los de otros. Por supuesto, podéis crear tweets de vuestra propia cosecha, siempre con el Hashtag#18JYoCondeno

Existe la posibilidad de programar el envío de mensajes, mediante una web de herramientas de redes sociales como es
https://hootsuite.com/es-es
Podéis crear todos los mensajes de una sentada, y programar su envío con el calendario adjunto, distribuyéndolos entre viernes y sábado en los horarios de más funcionamiento de twitter.

Por supuesto podéis reenviar esta convocatoria a todos los socios de los foros, además de simpatizantes y amigos; y por supuesto informar desde las páginas de facebook de la iniciativa para que se sumen más compañeros/as.

Un saludo.
FEDERACIÓN ESTATAL DE FOROS POR LA MEMORIA
G-85.243.020

domingo, 19 de julio de 2015

El cura de Los Jerónimos ensalza el golpe de estado en una misa por los caídos de 1936


En una misa celebrada en la parroquia de Los Jerónimos en Madrid el sacerdote ha pedido un hombre valiente “como los de antaño”
 
lamarea.com Antonio Maestre - 19 julio 2015 Madrid// 
En pleno centro de Madrid en la Parroquía de los Jerónimos se celebró como cada año la misa fascista en honor de los “caídos por dios y por España” durante el golpe de Estado de 1936. A la celebración han acudido un centenar depersonas entre las que se encontraba Jose Luís Corral, líder del Movimiento Católico Español y el Nudo patriota Español, uno de los partidos integrantes de la coalición de extrema derecha La España En Marcha. Los asistentes colocaron unos carteles en el recinto de la Iglesia alabando el golpe de Estado y al dictador Francisco Franco.

El sacerdote de la Parroquia de los Jerónimos en su homilía ha ensalzado el golpe de Estado que acabó con el comunismo, “una ideología del diablo”, pero se lamentó de que “el germen de la ideología comunista” no se erradicó y, tras la muerte de Franco, se instauró España y ahora está más vivo que nunca, en alusión a los movimientos independentistas y Podemos.

El cura comenzó su sermón alabando el golpe de Estado: “Un 18 de julio de 1936, las emisoras de radio anunciaban un levantamiento en África. Al frente de este alzamiento estaba un joven general, Francisco Franco Bahamonde. El alzamiento fue necesario, España estaba en peligro, una ideología procedente del infierno quería estrangular a la patria. El comunismo”. Tras una introducción revisionista y golpista de la historía se lamentó de que el franquismo no pudiera erradicar de raíz esta ideología: “El comunismo fue vencido, fue aplastado. Pero fue inevitable que el germen que dio origen a ese odio a España y la fe católica siguiera vivo. Ese germen nunca fue destruido y como serpiente que se arrastra por el suelo permaneció esperando poder terminar su labor y sólo lo pudo hacer cuando falleció el ultimo gran estadista católico español. El caudillo Franco”.

El sacerdote continuó la homilía lamentándose de la malentendida libertad que trajo la democracia, ya que en opinión se dedicó a atacar a la fe católica y a los valores de la religión. Asimismo lamentó que en la actualidad no haya ningún “hombre valiente” como los de antaño que dé un paso adelante en la situación actual del estado español.

Tras la finalización de la misa, los asistentes al culto sacaron unas banderas del Movimiento Católico Español, de Falange, del Nudo patriótico Español y otra franquista y comenzaron a cantar el “Cara Al Sol” dentro del recinto de la Iglesia pero fuera del templo. Tras el canto lanzaron vivas a España, a Franco y a Primo de Rivera.

Audio de la homilía: Sermón a partir del minuto 00:09:15 

sábado, 18 de julio de 2015

lunes, 23 de febrero de 2015

23-F. El rey fue uno de los responsables

Carros de combate. Algunos de los 54 tanques ´M-47´ que Milans del Bosch
desplegó en Valencia el 23-F. Archivo Levante-EMV

Victor Arrogante - nuevatribuna.es | 23 Febrero 2015 
El 23 de febrero de 1981, hace treinta y cuatro años, las fuerzas antidemocráticas, altos mandos de las fuerzas armadas, fieles al «testamento» de Franco, con la ayuda de otros afines al régimen, también quienes querían reconducir la situación política del momento y fortalecer al rey y la monarquía, se confabularon y dieron un golpe de Estado; que fracasó, pero que tuvo consecuencias políticas, algunas de ellas siguen aquejándonos.
 
El golpe estaba previsto para marzo. La dimisión de Suárez y el pleno de investidura de Calvo-Sotelo lo aceleraron todo. Lo tengo grabado en mi memoria. Vi entrar al teniente coronel Tejero, que con tricornio y pistola en mano tomó el Congreso: «¡Quieto todo el mundo!», dio la orden de «¡todos al suelo!» y efectuó un disparo al aire, seguido por ráfagas de ametralladora de los guardias asaltantes. Todos presentimos lo peor. Todavía me estremezco. El gobierno y el parlamento quedaban secuestrados, produciéndose el «Supuesto Anticonstitucional Máximo», que permitiría otra acción antidemocrática, para volver a la normalidad democrática, que no hubiera podido serlo nunca.
 
Desde el mes de diciembre, distintos militares venían manteniendo reuniones, tiempo en el que suceden distintos acontecimientos políticos y militares. El diario El Alcázar publicó una serie de artículos firmados por el colectivo Almendros, bajo el que se ocultaban un grupo de civiles y militares de extrema derecha. El primero de los artículos (17 de diciembre), titulado «Análisis político del momento militar», hacía alusión a un «vino español» que anualmente ofrecía el director de la Escuela de Estado Mayor, acto que había permitido reunir a más de seiscientos generales, jefes y oficiales «Los más de seiscientos asistentes habituales menguaron hasta menos del centenar, y aun éstos, en su mayor parte, permanecieron poco tiempo. Tal vez el imprescindible para advertir las razones auténticas de la excepcionalidad y desangelada situación».
 
El día 22 de enero Almendros publica su segundo artículo bajo el título «la hora de las otras instituciones». El presidente Suárez, días después, presentó al rey su dimisión. El último de la serie se publicó el 1 de febrero con el título «La decisión del mando supremo», en el que se señalaba: «Estamos en el punto crítico, se inicia la cuenta atrás». Días más tarde, el general De Santiago, muy próximo a los golpistas, publicó en El Alcázar un artículo claramente provocador: Situación límite. UCD celebraba su Congreso en Mallorca. Durante todo este tiempo, el grupo de oficiales golpistas próximos a Milans del Bosch ultima los preparativos. La contraseña establecida era «Duque de Ahumada» (fundador de la Guardia Civil), y el día escogido el 23 de febrero; antes de que se eligiera un nuevo presidente del gobierno.
 
Franco en su testamento político, dejaba todo «atado y bien atado» en manos del rey, la banca, la alta burguesía, los altos mandos de la administración, el ejército y la Iglesia. Pedía perseverancia en la unidad y en «la paz», así como lealtad al futuro rey de España, que él mismo había elegido. Seis años después de su desaparición, su espíritu seguía vivo y el aparato de la dictadura intacto. Los fieles al «régimen» no podían consentir que se otorgase la soberanía al pueblo, se legalizaran los partidos políticos, especialmente el PCE, se desmontara el estado totalitario y se reconociese el derecho al autogobierno de nacionalidades y regiones. Había otros intereses de poder que pretendían reconducir la situación, ante la política de Suárez que llevaba al abismo.
 
Las elecciones generales de 1979, dieron la mayoría a la UCD de Suárez. Sus políticas, agravadas por la situación internacional, provocaron una gravísima crisis social, económica y política; la inflación se disparó, se elevaron los precios y el desempleo aumentó vertiginosamente. Junto a esto, el terrorismo más cruento. Con cada atentado, la democracia se debilitaba, el Sistema perdía credibilidad y cundió el «desencanto». La democracia tan anhelada, había dejado de ser la panacea de toda solución política, económica y social. Para el rey, Suárez había dejado de ser útil. Un mes antes de aquel 23-F, El Alcázar anunciaba que «los almendros florecen en primavera», clave de alerta a las fuerzas golpistas que estaban en el conocimiento.
 
El 17 de marzo de 1981, el Congreso de los Diputados celebró un pleno monográfico sobre el 23-F a puerta cerrada —algo sin precedentes—, sin cámaras de televisión, fotógrafos ni invitados. El ministro de Defensa, Alberto Oliart, presentó la primera explicación oficial. El informe Oliart, según la revista Tiempo, precisaba que el golpe, sufrió un adelanto forzado, ante la inesperada dimisión de Adolfo Suárez y cogió a los golpistas con el pie cambiado. Como los autores del golpe primaron la seguridad, la conjura «no fue detectada a tiempo por los servicios de información». No obstante se percibieron indicios de una conspiración, «por los artículos publicados en el diario ultraderechista El Alcázar bajo el nombre en clave de Almendros». Blanco y en botella.
 
El ministro de Defensa hizo hincapié, según la revista, en que los responsables de la sublevación «partieron de la convicción gratuita» de que se produciría una «reacción en cadena» en las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad del Estado. En la tesis del ministro estaba presente la defensa del rey, cuando dice que los golpistas no contaron con la «enérgica e inequívoca» actitud del rey, quien «destruyó» el efecto causado en un primer momento por los golpistas por la utilización del nombre del monarca. Hay otras tesis más actuales que implican al rey directamente, como conocedor de los sucesos. Iñaqui Anasagasti recuerda una conversación con Sabino Fernández Campo —entonces secretario general de la Casa del Rey—, sobre los primeros momentos transcurridos en la Zarzuela y lo que el secretario escuchó decir al rey, en su conversación con el general Armada, después del tiroteo en el hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo: «¡Qué coño es eso de intimidación! ¡Eso no estaba previsto! ¡Quiero saber urgentemente lo que está pasando ahora mismo allí».
 
Según Iñaqui Anasagasti, Sabino Fernández Campo le contó: «Al quedarme sólo me di cuenta que mi cabeza era un volcán y cien preguntas me surgieron como centellas. ¿Qué significaba lo de «no estaba previsto»? ¿Por qué el Rey aparentaba estar tranquilo conmigo y no con Armada?», se preguntaba Fernández Campo, Secretario General de la Casa del Rey (Iñaki Anasagasti id.). «¿Era la acción individual del loco Tejero? ¿Era un golpe de Estado? ¿Era la cabeza de puente de otra cosa mucho más seria? ¡Y las dudas inundaron mi cabeza! Así que cogí el teléfono y llamé a mi hombre de confianza destacado en el Congreso y me confirmó que Tejero había dicho que aquello lo hacía ¡¡en nombre del Rey!! Eso me nubló hasta la vista y hasta mi corazón empezó a latir peligrosamente. ¿En nombre del Rey? ¿Qué está pasando aquí? Entonces llamé a mi amigo Lacaci, el Capitán General de Madrid, y comprobé que estaba tan desorientado y desconcertado como yo, intentando saber con exactitud lo que estaba pasando en la Brunete, era fundamental saber lo que iba a hacer la Acorazada».
 
Sabino volvió al despacho del rey, que hablaba por teléfono con el general Armada:
«Alfonso, si es verdad que ese loco ha entrado en el Congreso en nombre del Rey hay que desmentirlo urgentemente y quiero saber con urgencia por qué ha dicho Tejero semejante cosa. Y sin más colgó el teléfono. Yo me acerqué y sin sentarme, de pie (allí sentada seguía la Reina) le dije: Señor, veo que ya lo sabe. Eso es muy grave.
 
—Sí, Sabino, la cosa es grave. Creo que debemos autorizar a Armada a que venga a la Zarzuela y nos explique detalladamente lo que está pasando, porque creo que aquí están pasando cosas que no estaban previstas— ¿Cosas que no estaban previstas? ¿A qué se refiere Su Majestad? —Bueno, es un decir (pero, por primera vez noté cierto nerviosismo en el Rey, como si quisiera ocultarme algo)».
 
El rey apareció en televisión, después de conocer que todos los capitanes generales cumplirían la orden de interrumpir la operación, y anunció la continuidad democrática. Javier Cercas en Anatomía de un instante, dice que todo implica al rey, en una operación para fortalecer a la monarquía, restaurar el prestigio de España, consolidar la democracia y retirar a Suárez de la presidencia del gobierno, con el apoyo de ciertos renombres de la política en el gobierno y la oposición. La conducta del rey antes del golpe no fue en absoluto ejemplar, cometió errores, frivolidades e irresponsabilidades.
 
El rey, dice la periodista Pilar Urbano, no nos salvó del golpe; «el rey nos salvó in extremis de un golpe que él mismo había puesto en marcha», que el había alentado. 
 
Armada, segundo jefe del Estado Mayor del Ejército, secretario general de la Casa del Rey durante 17 años, estuvo en el Congreso, pero Tejero no le permitió dirigirse a los diputados, para proponer un gobierno de salvación dirigido por él y con representantes de todos los partidos políticos. Tejero, que quería una junta militar presidida por Milans, se sintió traicionado e impidió que Armada asumiera la presidencia del gobierno a las «órdenes del rey». El suyo era un golpe duro, de involución, y desmanteló el golpe blando de Armada. «El Rey nos ha engañado; nosotros hemos avanzado y él se ha echado atrás» clamaba Milans (Iñaki Anasagasti. Una monarquía protegida).
 
Mientras los diputados y el gobierno legítimo permanecían secuestrados por las armas, el «gobierno de salvación nacional» que el general Armada presentó a Tejero, lo formaban: Presidente, general Alfonso Armada; Vicepresidente Asuntos Políticos, Felipe González Márquez; Vicepresidente Asuntos Económicos, J. M. López de Letona (Banca). Ministros UCD: Hacienda, Pío Cabanillas; Obras Públicas, José Luis Álvarez; Educación y Ciencia, Miguel Herrero de Miñón; Industria, Agustín Rodríguez Sahagún. Ministros PSOE: Justicia, Gregorio Peces-Barba; Transportes y Comunicaciones, Javier Solana; y Sanidad, Enrique Múgica. Ministros PCE: Trabajo, Jordi Solé Tura; y Economía, Ramón Tamames. Otros partidos e instancias: Asuntos Exteriores, José María de Areilza (Coalición Democrática); Defensa, Manuel Fraga (Alianza Popular); Comercio, Carlos Ferrer Salat (presidente CEOE); Cultura, Antonio Garrigues Walker (empresario); Información, Luis María Anson (presidente agencia Efe). Militares: Interior, general Manuel Saavedra; y Autonomías y Regiones, general José A. Sáenz de Santamaría. ¿Eran conocedores de lo que se proponía?
 
Cuando Armada llega al hotel Palace, conoció el contenido del mensaje del monarca y se pone irremediablemente del lado de los golpistas: «el Rey se ha equivocado» y con su alocución «ha comprometido a la Corona, divorciándose de las Fuerzas Armadas». En otras palabras, venía a decir, que el rey había traicionado a sus compañeros de armas y a la operación que conocía desde el principio y sobre la que estaba de acuerdo. El ministro Oliart informó de la investigación que se estaba siguiendo, veintiún días después del golpe: «114 personas aparecían citadas en conversaciones grabadas por Francisco Laína, a las que se sumaban 127 miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y 23 civiles». En el posterior juicio de Campamento solo se enjuició a 33 responsables. Fue una «verdadera farsa de la Transición», dice Anasagasti en su nuevo libro Una monarquía nada ejemplar; «por lo pronto no se investigó la trama civil».
 
En otro momento de la conversación de Anasagasti con Fernández Campo, cuenta que después de hablar con el general Juste, que preguntaba por Armada, al que le respondió «ni está ni se le espera», con la intuición a flor de piel, «con todas las moscas detrás de la oreja», se dirigió de nuevo al despacho del rey: «Cuando entré me llevé la sorpresa de mi vida. Allí se estaba brindando. Y eso me nubló la mente y me enfureció. Así que, ya sin protocolos, me dirigí a su majestad y sin pensarlo le dije mirándole de frente: ¡señor! ¿Está usted loco? Estamos al borde del precipicio y usted brindando con champán. Y casi grité ¿no se da cuenta de que la monarquía está en peligro? ¿Qué puede ser el final de su reinado? ¡Recuerde lo que le pasó a su abuelo! Entonces la cara del rey cambió de color y vi como sus manos le empezaron a temblar y en voz casi inaudible mandó salir a los allí presentes. Todos salieron menos la reina, que tenía cara de póquer. Su majestad se vino hacia mí y tembloroso, casi llorando, me tomó de las manos y en tono suplicante me dijo: ¡Sabino, por favor sálvame! ¡Salva a la monarquía, ahora mismo no sé lo que hago ni qué decir!». Se había dado cuenta de las consecuencias de su borboneo.
 
La atmósfera en los meses anteriores al golpe era de desestabilización: atentados, crisis económica, agitación social, intoxicación desde los medios de la ultra derecha, división interna en la UCD y dura confrontación política. El ex director de Seguridad del Estado, Francisco Laina, jefe de la Comisión Permanente de secretarios de Estado y de subsecretarios —un gobierno de facto que asumió las funciones del ejecutivo secuestrado en las Cortes—, guarda en su memoria dos escenas relevantes. La primera transcurre en el funeral por una de las víctimas de ETA, en el que también estaba el teniente coronel Antonio Tejero —que ya había sido condenado a siete meses de cárcel por la Operación Galaxia—, sin mando y en situación de disponible, «Me quedé pensando que aunque no tuviera mando, disponía de 24 horas al día para conspirar. Dejarle en Madrid libre de vigilancia fue un error de los servicios de información».
 
La segunda escena que recuerda, fue cuando entregó al presidente Adolfo Suárez un informe confidencial elaborado por los servicios de información policiales, que indicaba que el rey no se recataba en criticar duramente al presidente Suárez en conversaciones con personas y ambientes muy diversos. Se añadía que el monarca expresaba abiertamente su disconformidad con decisiones adoptadas por Suárez y planteaba la conveniencia de un posible relevo del presidente. También se informaba de una comida que el general Alfonso Armada —entonces gobernador militar de Lleida—, había mantenido con el responsable de asuntos de defensa del PSOE Enrique Múgica, en la casa del alcalde Antoni Siurana. Suárez, después de leer el citado informe, «guardó un momento de silencio y luego me dijo: No me cuentas nada nuevo».
 
Los golpistas querían establecer un gobierno «militar por supuesto», recuperar los principios del «movimiento nacional» y el espíritu del 18 de julio. Si nos atenemos a las palabras que el rey dedicó al embajador alemán Lothar Lahn en marzo de1981, los sublevados sólo «habían querido lo mejor para España». Para el rey «los cabecillas sólo pretendían lo que todos deseábamos: el restablecimiento de la disciplina, el orden, la seguridad y la tranquilidad»; la defensa de la unidad de España, la bandera y la corona. El monarca entendía que el responsable último del pronunciamiento era Adolfo Suárez, por no tener «en cuenta las peticiones de los militares». El rey estaba al corriente de la trama golpista y conforme, antes, durante y después del golpe que traicionó.
 
Fue un golpe de estado en toda regla: perpetrado por mandos militares, guardias civiles y una trama ideológica de la derecha reaccionaria sin identificar y que no fue investigada. Fue un golpe de estado promovido desde las instancias del poder para reconducir la «situación política a la deriva». Al menos dos conspiraciones coincidieron en el tiempo. La violenta de Tejero, que con sus disparos, asustó al rey y el de Armada, en el que estaba el CESID que recondujo acciones e indujo otras para llevarle a la presidencia del gobierno, con la connivencia de algunos políticos y partidos en la oposición que jugaron un papel determinante. El general Armada, no fue el mayor traidor, sino el traicionado. Había sido el hombre leal y disciplinado, muy valorado por todas las fuerzas políticas, que estuvo en todo momento a las órdenes del rey, quien «ayudó a crear un ambiente golpista previo al 23-F» e hizo todo lo posible para que Suárez dimitiera. La irrupción de Tejero estropea el plan a Armada, «y el rey, con quien había conspirado, se hizo el loco». Armada era el «elefante blanco» que se iba a hacer con el poder en nombre del rey» (Anasagasti).
 
Se hizo todo en nombre del rey, aunque insistió «¡A mi dádmelo hecho!» (El Rey y su secreto, Jesús Palacios). Estaba previsto que a la llegada de Armada, varios diputados lo avalaran, entre ellos Fraga, Sánchez Terán, Herrero de Miñón, Enrique Múgica, Peces Barba y José Luis Álvarez. En la historia de España, la monarquía siempre se ha restaurado o instaurado mediante golpe de Estado; la actual, por el de Franco. Ahora sin triunfar, se consiguió lo que pretendía: el rey y la monarquía se consolidaron; la democracia se fortaleció, aun sometida al miedo de la involución; el desarrollo del estado autonómico se paralizó y ahí sigue; y la grave situación política e institucional, achacada a la política de Suárez, se recondujo hasta hoy. Cayo Lara ha exigido que se desclasifiquen todos los documentos del 23-F y a la Casa Real «que desmienta, si se puede, con explicaciones claras y concretas», el papel del rey en el golpe. Quedan pendientes algunas respuestas de otras tantas preguntas posibles.. El tiempo las responderá o no.

El 23-F fue un episodio vergonzante, que se cerró con rapidez, sin investigar y con desaparición de pruebas. Quienes participaron, ocultaron y desvirtuaron la realidad; quienes algo conocían lo taparon por su seguridad y lealtades mal entendidas. Demasiadas instituciones y representantes públicos estuvieron implicados de espaldas al pueblo. Unos se han llevado su secreto a la tumba, otros todavía viven de sus réditos. Termino con León Felipe en Sé todos los cuentos: «Yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto...», lo que he oído, lo que he vivido y lo que pienso.

jueves, 17 de julio de 2014

Curso impartido por Julia Casanova: Todo lo que debes saber sobre la guerra civil española


 
16/7/2014
Todo lo que debes saber sobre la guerra civil española
El historiador Julián Casanova nos cuenta en 7 lecciones todo lo que necesitamos saber sobre la guerra civil española.

Más información: http//www.ed-critica.es

sábado, 5 de julio de 2014

Pacto soterrado de PP y PSOE para no desclasificar documentos secretos del 23-F hasta 2031

Instantánea de los militares muy sonrientes implicados en el frustrado golpe de Estado
durante el transcurso del juicio
Los dos principales partidos mantienen un acuerdo tácito que supone respetar los tiempos marcados por la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Cinco de los 13 cabecillas de la intentona golpista todavía están vivos. Ofensiva de IU en el Parlamento para desenmascar al 'elefante blanco'. Zarzuela ya negó en 2012 que el Rey simpatizara con los militares sublevados, según un telegrama del embajador alemán en España en 1981
 
Vozpópuli 2/4/14
La alternancia en el poder de PSOE y PP incluye como acuerdo tácito no despertar viejos fantasmas sobre el episodio menos conocido de la historia reciente de España: la intentona golpista del 23-F. Entre los dos grandes partidos existe un pacto soterrado para evitar cualquier desclasificación de documentos secretos que puedan comprometer los hechos probados y juzgados en la sentencia que dictó en su día el Tribunal Supremo.
 
Según ha podido saber Vozpópuli, esta postura consensuada en la trastienda de Moncloa y respetada desde entonces por cada gobierno, de distinto signo, sigue vigente y cobra estos días más fuerza que nunca, justo cuando se vuelve a poner al Rey Juan Carlos en el punto de mira sobre la autoría intelectual de la sublevación militar de 1981.
 
Fuentes gubernamentales consultadas por este diario sostienen que "ya hubo una investigación política, que acreditó la figura del Rey como máximo garante de la democracia. En cuanto a la investigación judicial, añaden, "el Supremo dictó sentencia condenatoria contra treinta individuos y acordó el secreto de sumario hasta 25 años desde la muerte de los procesados o 50 desde la fecha del golpe". Ello, enfatizan las mismas fuentes, "no puede verse violentado con la publicación de informes confidenciales de la Administración".
 
De esta forma, dado que todavía permanecen vivos cinco de los treces cabecillas del golpe (fueron procesados 33), la desclasificación de documentos secretos por parte del Alto Tribunal no llegará antes de 2031. De esa camarilla que gestó el asalto al Congreso, al menos dos integrantes, el exteniente coronel Antonio Tejero y el excapitán Jesús Muñecas, participaron el pasado 23 de febrero en la paella del 33 aniversario organizada en un cuartel de la Guardia Civil.
 
Los escritos confidenciales bajo custodia del Supremo --también el CNI, antiguo Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), guarda informes secretos-- no tendrían un carácter accesorio, sino que recogerían relevantes cuestiones de fondo de aquel episodio. Las fuentes antes citadas recuerdan que en los últimos años sólo en el 30 aniversario de la intentona golpista el expresidente del Congreso José Bono hizo públicas las actas oficiales de la Cámara Baja del 23-F, redactadas por los cuatro parlamentarios que eran secretarios de la Mesa aquel día, entre ellos el propio exministro de Defensa. Sin embargo, esta revelación por iniciativa de Bono, explican las fuentes, no entrañaba ninguna cuestión espinosa. No se veía afectado, por tanto, ese pacto tácito.
 
Tanto PP como PSOE dejaron entrever ayer que no respaldarán a la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) en su ofensiva parlamentaria para esclarecer lo sucedido en la intentona golpista del 23-F y desenmascarar al elefante blanco. Desde IU reclamaron la apertura de una comisión de investigación y registraron, además de una batería de preguntas, una proposición no de ley en la que se insta al Gobierno a desclasificar todos los documentos y grabaciones telefónicas, incluidos los de los servicios de inteligencia, sobre lo ocurrido el día del fallido golpe de estado.
 
Además, este grupo pide también que se conozca la información que circuló a la mañana siguiente por el Congreso y por La Zarzuela, así como de las actas de las reuniones entre el Rey y el entonces presidente del Ejecutivo, Adolfo Suárez.
 
"Simpatía" hacia los golpistas
El portavoz de la Izquierda Plural, José Luis Centella, señaló que estas iniciativas no llegan a raíz el avance del libro de Pilar Urbano (la periodista sostiene que "el Rey nos salvó in extremis de un golpe que él mismo había puesto en marcha", sino que se enmarcan en la estrategia de su grupo para que la transparencia alcance todos los rincones de la instituciones.
 
De hecho, IU, a través del diputado Gaspar Llamazares, ya se interesó por contrastar una versión similar, la que publicó en 2012 el semanario alemán Der Spiegel. Esta cabecera reprodujo un cable desclasificado por las autoridades germanas en el que el embajador alemán en España en 1981, Lothar Lahn, decía que el monarca mostró "comprensión" y "simpatía" hacia los autores del intento de golpe de Estado.
 
Llamazares remitió una carta a Zarzuela sobre este telegrama, tras ser vetadas sus preguntas en el Congreso, y obtuvo respuesta de la Casa del Rey. El jefe de esta institución, Rafael Spottorno, le replicó con otra misiva en la que decía que "ni su Majestad ni la Casa Real acostumbran a valorar escritos u opiniones de terceros, que es una responsabilidad exclusiva de sus autores y que, en este caso, no se compadecen con la realidad de unos hechos, cuyo desarrollo y corolario final son de público conocimiento". De momento, respecto al último relato de Urbano, todavía no se conoce respuesta de Zarzuela.

domingo, 18 de mayo de 2014

La Fundación Francisco Franco amenaza a través de Twitter pidiendo un golpe de Estado

La fundación francisco franco está toda ella fuera de la ley desde la aprobación de la ley de Memoria Histórica
Dice en Twitter que el Ejército «no puede continuar callado ante la deriva de España, en manos de mafiosos y traidores»

sábado, 17 de mayo de 2014

Sobre la exposición del "América 66" 250 años; menos 3 años de guerra y 40 de represión"

Entrega de firmas, en la actualidad van por 25.000
 Firma la petición para frenar la exposición

Texto cedido por la autora
Maru Mangado* 17/5/14
Hay una serie de motivos por los que estamos totalmente en contra de ésta exposición, algunos de ellos son los que paso a relatar.

Vemos claramente que las leyes de la memoria histórica se las están saltando.

El nombre de dicha exposición no se adecua a una realidad sangrante que todavía tiene muchas heridas abiertas. Referirse a la historia del Regimiento America66 con la frase “HISTORIA DE 250 AÑOS DE SERVICIO A ESPAÑA”, supone  avalar una participación activa en el golpe de estado de 1936, un destacado papel durante la guerra civil española y un sostenimiento de una dictadura militar considerándolos como un “servicio a España”, cuando lo que ocurrió realmente fue un acto forzoso hacia una población empujada al enfrentamiento y produciendo más de 3.500 asesinados en Navarra, donde no hubo frente de guerra.

Creemos que tanto el nombre como el sitio y el contenido de la exposición están violando las diferentes leyes vigentes de memoria histórica y símbolos ya que éstas instan expresamente a las instituciones a retirar cualquier simbología franquista como insignias, placas, nombramientos, títulos, honores, etcétera...

No olvidemos que dicho regimiento luce en su escudo 2 cruces laureadas y 8 medallas militares colectivas obtenidas durante una guerra precisamente causada por las unidades militares sublevadas contra un régimen democrático que obtuvo el poder el 14 de abril de 1931 hasta su derrota el 1 de abril de 1939.

Se ha hablado mucho sobre los sucesos de Valdediós, sin embargo éste es sólo uno de los motivos por los que estamos en contra de esta exposición. Se ha escrito en la Gaceta que esos testimonios son de terceras personas, siendo un hijo de una de las trabajadoras el que cuenta la historia porque estuvo allí.

Se nos está acusando de mentirosas, entre otras cosas, cuando los sucesos de Valdediós están documentados y una de las fosas exhumada. Hay listas de los trabajadores, de los desaparecidos y de los identificados exhumados de la fosa que allí apareció.

Decir también que hay un testimonio de un sobrino nieto de un trabajador que estuvo en Valdediós el día de los asesinatos y que por llevar una medalla de la Virgen de la Cueva, que le había regalado su mujer para que le protegiese, al vérsela uno de los militares le “perdono” la vida. No murió aquella madrugada terrible del 27 de octubre de 1937 en Valdediós, pero presenció, con otros supervivientes, todo el horror de la masacre: la borrachera y la fiesta siniestra de la soldadesca bailando con las enfermeras, antes de violarlas y hacerles cavar su propia fosa, con sus compañeros de infortunio.

El hombre que se había librado de la muerte se convirtió en un muerto en vida. Era una persona aterrorizada... y así murió, mandando callar a los suyos si hablaban de Franco o de cualquier otra cosa comprometida y temiendo por su vida por si a última hora aún llegaba una contraorden que anulase la decisión del oficial que había condonado su pena en Valdediós.

Éste testimonio intentamos hacérselo llegar a José Javier Corpas Mauleón, porque es él quien ha iniciado una campaña en favor de la exposición, cosa que no sé si habrá llegado a leer.

También están los sucesos de la plaza de toros de Quintuelles, que encerraron allí a muchos civiles y militares, cuando les venía en gana entraban con palos a pegarles, todos estos sucesos después de que el ejército nacional venciese en Asturias.

Como se ve no solo pedimos la retirada de la exposición por los sucesos de Valdediós, que, insistimos, solo es uno de los motivos.

Decir que las que hemos iniciado esta campaña de firmas somos dos personas civiles y de a pie, que no pertenecemos a ningún partido político.

Sí que es verdad que hay partidos políticos, I.E, BILDU, PSNE, que nos están apoyando y se han hecho eco de nuestra campaña, al igual que asociaciones de memoria histórica de distintas provincias, actores, escritores, músicos y muchos personajes públicos.

Y que quede claro que esto es una campaña ciudadana que está demostrando como miles de personas se pueden unir para luchar contra lo que consideran una injusticia.

Por lo tanto, seguimos diciendo NO a la citada exposición.

Maru Mangado
*Una de las impulsoras de las firmas en contra de la exposicion del América 66

lunes, 24 de febrero de 2014

Lo que ha hecho Jordi Évole

 
Miguel G. Macho - 24/2/14 - El futuro del capitalismo es totalmente utópico – Blog de autopublicación
Lo que ha hecho Jordi Évole esta noche en el programa "Operación Palace" ha sido una manera muy bufónica de no dar ningún argumento para ridiculizar el secreto a voces que fue el 23F: un golpe orquestado para reforzar la imagen del Rey. Ha ...intentando tirar por tierra todos los hechos sobre el asunto con una reducción al absurdo nada original y bastante cobarde, porque sirve de paso para aupar la imagen de la monarquía en un momento donde por fin anda de capa caida. Ha reforzado de manera secundaria a todos esos hijos de perra con corona y sangre azul, que fueron escogidos por Dios y Franco como la jefatura del Estado del Reino de España.

En general ha sido muy hostiable Évole, porque van a ser legión los que ahora se burlarán con suficiencia de la consolidación que supuso el 23F para la transacción, que no transición, calificándolo todo de "conspiranoia". No ha dado ni un solo argumento, pero al sentirse los televidentes tan idiotas por haberse tragado esta tontería, esto será algo que no perdonarán a todo aquel que les venga con argumentos sobre el tema. Así funciona la comunicación de masas, no se proyecta para un público crítico precisamente, aunque busques la reflexión con la sátira.

El asunto en cuestión, y usando siempre la navaja de Ockham, fue mucho más simple que la paranoia que ha copiado Évole a Orson Wells y su invasión alienígena donde se terminó tirando gente por la ventana asustada. El 23F obedeció a la última orden de Francisco Franco hacia sus militares: "Sentid la misma lealtad hacia el Rey que habéis sentido hacia mi, pues es garante de que todo quede atado y bien atado". No es algo que diga yo, sino el General de División Alfonso Armada que orquestó todo el golpe junto con el CESID para, citándole, defender al Rey que andaba en peligro por las pretensiones que existían de reclamar aquí una República burguesa, con toda la inestabilidad que hubiera supuesto para la oligarquía franquista el no tener a alguien educado por Franco en la jefatura del Estado. Tejero al salir de la cárcel también lo confirma, siendo el primer lugar que visita la misma Zarzuela para cobrar por sus servicios y su dramático paso por una cárcel de lujo. García Carrés, Pedro Mas y otros tipejos tradicionales del régimen fascista pues más de lo mismo, todos refuerzan esta órden y sus intereses con el golpe.

Ni los periodistas, ni los políticos, ni los suboficiales que participaron en el golpe sabían nada; y puede que el Rey tampoco hasta el mismo momento del "alzamiento", porque el personaje real es bastante idiota debido a la endogamia tan tradicional entre los Borbones. El golpe no tenía desde el principio interés alguno en tomar el poder sino precisamente reforzarlo, porque ya lo tenían desde 1939, evitando de este modo que aquí hubiese la más mínima posibilidad de que no quedase todo atado y bien atado.

El Rey terminó con el golpe -solo apoyado por Tejero y el idiota de del Bosch en Valencia- soltando por televisión el esperadísimo discursito. Un texto simplón escrito desde el CESID que le mandaron leer sin que se equivocase en lo más mínimo, con el lógico resultado de ser declarado entre la asustada opinión pública (el silencio del Rey no fue casual) como el gran y valiente salvador de la Democracia. Desde entonces la continuidad del régimen franquista quedó garantizada hasta hoy, concediendo durante estos años migajas a un pueblo que pagó su precio regando con sangre las calles durante la transacción (más de 900 muertos, transición pacífica por mis cojones). Estas migajas como la libertad de prensa burguesa, de reunión, manifestación, servicios sociales mediocres y demás; pues solo cabrearon al sector más tradicional del fascismo español, porque la oligarquía se conforma con tener el dinero y el poder real, sudándoles los genitales que tengamos un pollo o un escudito en la bandera si no peligran sus puestos de poder económico.

El resultado fue lo que vemos hoy en esta triste España. El tribunal de orden público convertido en la Audiencia nacional, el poder judicial sigue en las mismas manos, los partidos políticos mayoritarios están compuestos por gentuza tradicional del régimen fascista, el dinero conseguido durante la dictadura sigue en las mismas familias fascistas que ahora se declaran demócratas de toda la vida, las leyes siguen siendo iguales o hasta más represivas (que esto si que suena a coña) y en general toda mejora real de nuestras condiciones de vida ha tenido el coste que ya he citado: la sangre de los nuestros en la calle peleando por cada una de ellas.

Pero todo esto da igual, porque Évole ha sacado una chorrada en donde se burla de todo el genocidio franquista que se consolidó sobre esas cunetas donde aún descansan nuestros abuelos. Se burla de nuestra historia y encima habrá todavía algunos que le tachen de "genio" por copiar una idea tan trillada como que "los medios engañan y pueden crear alarma social". Por lo visto algo así de mezquino y simplón tiene que hacernos mucha gracia o invitar a la reflexión sobre lo que se burla, ninguneando la verdad sobre un día vital para este presente tan infame que muchos no pueden soportar ya más.

Salud y al carajo estos bufones con sus chorradas camufladas como reflexiones.
 

martes, 19 de noviembre de 2013

TVE tiene sin emitir un filme de la conspiración contra la II República

La Conspiración', que relata el golpe militar del general Mola, inauguró el 18 Festival de Cine Internacional de Ourense

El País - Pablo Taboada  - Ourense - 17 NOV 2013
En el golpe militar de 1936 que desencadenó la Guerra Civil, unos cardaron la lana pero otros se llevaron la fama. La Conspiración pone en su sitio al general Mola. Desde Pamplona dirigió una sigilosa conspiración maquinada contra la II República. La victoria y posterior dictadura fascista que ocupó el poder, puso a Franco en los altares y olvidó a Mola tras su muerte en un accidente aéreo supuestamente accidental. “Todo el mundo piensa que el artífice fue Franco, pero no hizo prácticamente nada. Es Mola el que tiene el copyright de un millón de muertos” asegura el director del filme. Pedro Olea ha querido reflejar esa trama en este thriller político que ayer abrió el Festival Internacional de Cine de Ourense.

Pero TVE, que pagó gran parte del millón de euros que ha costado, no la emite “por motivos económicos”. Gestada durante el gobierno socialista, la película lleva año y medio esperando a que la actual dirección de la cadena pública impuesta por PP emita este filme histórico con guión de Elías Querejeta. “Insisto y nos dicen que les gusta pero que no la ponen por motivos económicos. Eso no se entiende porque Televisión Española fue el principal patrocinador económico de la película” explica Olea. “Como no se ponga en 2014 la armo” asegura. “Es parte de la nueva censura bajo la justificación del ahorro” insiste Manuel Morón, el actor protagonista en el papel del militar golpista.

La Conspiración también incomoda a la Iglesia Católica. Durante la maquinación del golpe fascista, Mola se reunió con dirigentes carlistas dentro de la Catedral de Pamplona. Cuando el equipo técnico pidió permiso para rodar esa escena en el interior del templo, además de un sonoro no se llevó de propina más trabas de los responsables eclesiásticos. "No solamente no nos dejaron rodar dentro de la catedral, sino que cubrieron la verja exterior que la rodea con posters y carteles para evitar que rodáramos una escena de Mola llegando al edificio en plena calle" explicó Olea. “¿Por qué queréis mezclar a la Iglesia en esto?” preguntaron los dirigentes de la diócesis pamplonesa según relatan los responsables del filme. “Es que la Iglesia se metió sola” responde el director.

“Cada año es como si fuese el primero” aseguran fuentes del Festival Internacional de Cine de Ourense. El certámen ourensano cumple su mayoría de edad en esta décimo octava edición tras salvar trabas políticas y económicas de todo tipo desde su nacimiento. Al intermitente apoyo económico de algunas instituciones, las zancadillas desde otros certámenes gallegos molestos por el despegue de este proyecto o las dudas surgidas incluso desde dentro de la organización encabezada por el Ayuntamiento de Ourense, se ha sumado en los últimos años la crisis económico-financiera que pone en la cuerda floja (y a la sombra de la tijera de los recortes) todo aquello que huela a cultura. Incluso ayer se pudo ver una gala de inauguración casi huérfana de apoyos presenciales del mundo audiovisual gallego.

El 18 OUFF presenta diez largometrajes de distintos países (Alemania, Estados Unidos, Argentina, Francia, Bélgica, Singapur, Kosovo o Letonia) con temáticas que recorren casi todos los registros. Además hay otros 25 títulos que se proyectarán fuera de competición articulados en cinco categorías: inédito, documentales, panorama Galicia y cine y vino, una de las novedades de esta edición. También habrá un apartado reservado para filmes que no pudieron optar a la sección competitiva (sesiones especiales) pero que el departamento de programación consideró como una oportunidad.

La programación incluye actividades paralelas y gratuitas. Ángel de la Cruz impartirá una masterclass el martes 19 de acceso libre. Además habrá conciertos en El Tragaluz de la cantautora Najla Shami el domingo 18, Habelas Hainas el miércoles 20 y el cantautor Fred Mártins el jueves 21. Las entradas están a la venta a través del portal novagaliciabanco.es y en el propio Auditorio ourensano a un precio de tres euros por sesión, excepto los bonos de cinco películas a 12 euros. Renfe ha habilitado un bono descuento de un 30% en todos sus servicios con destino Ourense que se puede descargar en la web del festival.

lunes, 29 de julio de 2013

domingo, 16 de septiembre de 2012

39 años del asesinato de Victor Jara

 
Santiago de Chile. CNT Puerto Real 
Hace 39 años, el cuerpo del cantautor y folclorista chileno Víctor Jara fue arrojado en una calle de Santiago. Era el 16 de septiembre de 1973 y la capital chilena, como todo el país, vivía bajo estado de sitio. Cinco días antes, las Fuerzas Armadas bajo el mando del fallecido general Augusto Pinochet habían derrocado el gobierno socialista de Salvador Allende. La dictadura que comenzó con el ocaso del invierno de 1973 duró 17 años y han transcurrido otros 18 años de democracia, pero el crimen del autor de «Plegaria de un labrador» y «El derecho a vivir en paz» sigue en la nebulosa, sin responsables; sus autores materiales viven en la impunidad.
La causa judicial por el asesinato de Víctor Jara permanece abierta desde hace casi tres meses, después de que la Corte de Apelaciones de Santiago revocara la decisión de cerrarla sin determinar culpables directos del crimen. El juez Juan Eduardo Fuentes deberá realizar unas 40 diligencias solicitadas por el abogado querellante de la familia de Jara. Todas apuntan a identificar a un oficial militar que los prisioneros apodaron «El Príncipe» y que estaba a cargo del equipo de torturadores en el estadio donde fue asesinado el autor de «Te recuerdo Amanda».
El juez hasta ahora ha procesado sólo a un ex militar, el coronel retirado Mario Manríquez Bravo, que estaba cargo del recinto que cobijó a casi cinco mil prisioneros y donde fueron ejecutadas siete personas en los días en que fue asesinado Víctor Jara. Manríquez Bravo se ha negado a identificar al cuerpo de oficiales que lo acompañó en la custodia de prisioneros y el Ejército ha dicho que no conserva archivos de su personal destinado a la represión durante las primeras semanas del golpe de Estado.
Jara, autor en poco más de diez años de una decena de discos con su obra más conocida, llegó temprano la mañana del 11 de septiembre de 1973 a la Universidad Técnica de Santiago, en la zona poniente de Santiago. Allí trabajaba él; pero ese día era especial pues el propio presidente Allende hablaría al mediodía para anunciar un plebiscito que pusiera fin a la crisis política que vivía Chile. Pero los militares se adelantaron y dieron su golpe.
En eso estaba el 11 de septiembre de 1973. Víctor Jara fue llevado junto a centenares de prisioneros a un estadio que ahora lleva su nombre. Durante las primeras horas, los militares no sabían que estaba entre los detenidos. Pero cuando lo descubrieron se ensañaron. Una comisión oficial dijo que a Víctor Jara lo torturaron con brutalidad extrema, que sus manos quedaron convertidas en «una sola llaga» y su cuerpo quemado con cigarrillos.
Poco antes de ser sacado la noche del 15 de septiembre hacia un pasillo del estadio entregó unas hojas a un prisionero que más tarde las sacaría del lugar entre sus ropas. Era su último poema. De mano en mano llegó la hoja arrugada a su esposa, la bailarina británica Joan Jara: «¡Canto que mal me sales/cuando tengo que cantar espanto!/ Espanto como el que vivo/como el que muero, espanto».
 

miércoles, 18 de julio de 2012

La Iglesia se volcó con los golpistas


Las autoridades eclesiásticas envolvieron de legitimidad religiosa el levantamiento militar

El País - Julián Casanova 18 JUL 2006
El 20 de julio de 1936 el general Emilio Mola, principal organizador de la sublevación militar, llegó a Burgos, una ciudad que desde el domingo 18 vivía horas de fervor patriótico y religioso. Las campanas de la catedral volteaban anunciando a la población la llegada del general. "Escuadras tradicionalistas y fascistas", según contaba el Diario de Burgos del día siguiente, escoltaron a la comitiva hasta la sede de la Sexta División, en la plaza de Alonso Martínez. Instantes después acudió allí, a "cumplimentar" al general, el arzobispo de la diócesis, Manuel de Castro, acompañado de su secretario particular, el canónigo Alonso Hernández. El público, al darse cuenta de la presencia del prelado, "le aplaudió entusiásticamente".

La escena se repitió en todas las ciudades donde triunfó desde el principio la sublevación militar. España ardía en una guerra civil causada por un golpe de Estado que la partió en dos y la Iglesia católica no lo dudó. Estaba donde tenía que estar, frente a la anarquía, el socialismo y la República laica. Y todos sus representantes, excepto unos pocos que no compartían ese ardor guerrero, ofrecieron sus manos y su bendición a los golpistas.

Como han confirmado las principales investigaciones, la sublevación no se hizo en nombre de la religión. Los militares golpistas no incluyeron a la religión en los bandos de declaración del estado de guerra y mostraron más preocupación por otras cuestiones: por salvar el orden, la Patria, decían ellos, por arrojar a los infiernos al liberalismo, al republicanismo y a las ideologías socialistas que servían de norte y guía a amplios sectores de trabajadores. Pero la Iglesia y la mayoría de los católicos pusieron desde el principio todos sus medios, que no eran pocos, al servicio de esa causa. Y lo hicieron, además de para defender al mismo orden y a la misma Patria que los militares, porque no soportaban a la República, ese régimen de representación parlamentaria y de legislación anticlerical en el que los valores católicos ya no eran los dominantes. Ni los militares tuvieron que pedir a la Iglesia su adhesión, que la ofreció gustosa, ni la Iglesia tuvo que dejar pasar el tiempo para decidirse. Unos porque querían el orden y otros porque decían defender la fe, todos se dieron cuenta de los beneficios de la entrada de lo sagrado en escena.

La autoridades eclesiásticas, desde sus refugios y palacios episcopales, captaron ese espíritu de rebelión contra la República y lo forraron de legitimidad religiosa. Ningún obispo se lanzó a la calle a reclutar fieles o a arengar a las masas católicas. Ésas no eran sus armas. Ellos estaban para otras cosas, para cumplimentar y abrir las iglesias a las autoridades militares, para unir la espada y la cruz en una misma empresa y para hablar y escribir sobre esa guerra santa y justa que otros ya estaban librando. Siempre quisieron demostrar, sin embargo, que sólo entraron en escena cuando la violencia anticlerical y revolucionaria que se extendió por la zona republicana no les dejó otra opción. Sabían que ése era el mejor planteamiento para justificar el derecho a la rebelión y la guerra de exterminio que le siguió.

Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Los Chilenos marcharán en rechazo al golpe de 1973 contra Allende

La tumba de Salvador Allende será visitado por miles de chilenos


Santiago, set. 11 (ANDINA). Bajo el lema "El pueblo marcha unido contra la impunidad y la represión", miles de chilenos marcharán hoy hasta el cementerio de Santiago, donde descansan los restos del ex presidente socialista Salvador Allende.

La conmemoración de un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1973 está marcada esta vez por la agitación social contra la educación heredada de la dictadura, según informa la agencia argentina Télam.

Desde anoche, la policía al mando de los carabineros estará presente en distintos sectores en prevención de incidentes dado que, según se presume, "este 11 de setiembre estará marcado por la efervescencia social, como el tema de los estudiantes", según adelantó el jefe policial de la Zona Metropolitana, José Luis Ortega.

A esto se suma la muerte del escolar Manuel Gutiérrez, quien falleció durante la jornada de paro del 25 de agosto pasado, por un disparo policial que motivó el relevo de varios oficiales de esa fuerza de seguridad.

La marcha en conmemoración del golpe militar y fecha de la muerte del ex presidente Allende comenzará a las 10.00 horas locales en la estación Los Héroes, y continuará hasta el Cementerio General donde se prevé la presencia de unas 10 mil personas.

A pesar de la guardia policial y los disturbios que suelen suceder cada año para esta fecha, la intendenta de Santiago, Cecilia Pérez, confió, al autorizar la movilización popular, que esta "se realizará con respeto y tranquilidad”.

La marcha fue convocada por la Asamblea de Derechos Humanos, que agrupa a la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), entre otras organizaciones que rendirán homenaje a las víctimas del terrorismo de estado.

jueves, 21 de julio de 2011

Las víctimas del franquismo ven "vergonzosa" la actitud de Bono

El presidente del Congreso elabora personalmente un texto en el 75 aniversario del 18 de julio en el que usa a Azaña para no condenar el golpe de Estado fascista
Público.es /JUANMA ROMERO/ Madrid 19/07/2011
Imposible. 75 años después de que un golpe de Estado truncara la corta historia de la Segunda República y desencadenara la Guerra Civil y la dictadura, el pleno del Congreso de los Diputados sigue sin condenar de forma expresa la sublevación militar. Hoy la oportunidad se volvió a escapar de las manos. Y todo por decisión del presidente de la Cámara, José Bono. Su actitud llenó enseguida de indignación a la izquierda parlamentaria, a parte del Grupo Socialista y sobre todo a las víctimas de la represión franquista y sus familiares.

Pasaban pocos minutos de las 19.30 horas. Bono llamó a votación. Ese era el momento elegido por él mismo para dar lectura a una declaración revestida con el apodo de institucional en la que teóricamente se iba a condenar la insurrección del 18 de julio y el franquismo, por primera vez en el pleno de la Cámara baja. Al menos, esa era la encomienda que le hicieron llegar el jueves pasado los diputados de IU-ICV, Gaspar Llamazares y Núria Buenaventura, que de hecho ya habían elaborado un documento. Bono, en aquella reunión extraordinaria de la Junta de Portavoces, recogió el guante y se comprometió a redactar él mismo un texto "equilibrado, ponderado", y no de partido, que leería en el primer pleno que sucediera al 75º aniversario del golpe de Estado. Y así lo hizo.

Bono no consultó con los portavoces parlamentarios hasta última hora, bien avanzada la sesión plenaria, como censuraron a la salida algunos de ellos. "¿No haces una condena del franquismo?", le preguntó Llamazares cuando vio el texto, según su propio relato. "No", le respondió el jefe de la Cámara. El diputado de IU se quedó perplejo.

El presidente procedió. Leyó la "declaración del Congreso al cumplirse 75 años del inicio de la Guerra Civil". Solapó ese aniversario con los 73 años que el lunes también cumplía el discurso que pronunció Manuel Azaña en el Ayuntamiento de Barcelona, en plena contienda. Bono reprodujo las últimas palabras del entonces presidente de la República.

"Si el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia y con el odio y con el apetito de destrucción -advertía Azaña-, que piensen en los muertos y escuchen su lección: la de esos hombres que han caído embravecidos en la batalla [...] y que ahora ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos envían el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: paz, piedad y perdón". Palabras que debían servir, según Bono, para "rendir homenaje a quienes murieron en defensa de sus ideales" y que "ojalá" puedan emplearse para "desterrar el odio y la intolerancia".

Y punto. Ninguna referencia al Gobierno legítimo de la República, ni al golpe de 1936, ni a Francisco Franco, ni a la dictadura, ni a la represión. Ni tan siquiera una diferencia entre los que defendieron al Estado republicano frente al ataque de los rebeldes. PSOE y PP respondieron con un aplauso. La izquierda minoritaria se negó a replicar el gesto.

Hasta la dimisión

Igual hicieron las víctimas. El presidente de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica, Emilio Silva, tachó de "vergonzosa" la intervención de Bono, porque tal tibieza no se reproduce ni con los que murieron en el Holocausto o por actos terroristas. "Me parece una vergüenza que diga eso ante el delito mas grande del Derecho Penal", el de genocidio. El portavoz de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria, Francisco Vigueras, también deploró que el Congreso aún no haya condenado el golpe. "Me parece bien que se recuerde a Azaña, pero la Cámara debería condenar de forma contundente a los militares golpistas, que no tuvieron ni piedad ni clemencia con el vencido", aseguró.

A Josep Cruanyes, portavoz de la Comissió de la Dignitat, las palabras de Azaña le dejaron "frío". "Este día me evoca a decir que esperamos que nunca más vuelva a pasar que las tropas reaccionarias utilizan la fuerza en contra de la libertad de expresión y de la democracia. El discurso de Azaña es de 1938, y pesimista, cuando ya se veía que perdía la guerra. No es el momento de hacer este discurso. Es hora de afrontar las cosas como son", dijo.

José María Pedreño, presidente de Foros por la Memoria, pidió directamente la dimisión de Bono: "Es el clásico heredero ideológico del fraquismo que se ha situado en un partido autoproclamado de izquierdas. Parece mentira que miembros del PSOE hagan tal ejercicio de neofranquismo cuando tienen miles de compañeros en fosas comunes". Pedreño lamentó, como Cruanyes, que el presidente de la Cámara descontextualizara el alegato de Azaña, pronunciado en plena guerra y para "negociar la paz".

Para Julián Rebollo, de la Plataforma contra la Impunidad del Franquismo, que el Estado aún no condene una sublevación que se cobró "cerca de 200.000 víctimas", prueba el sentido de las movilizaciones, "para que se sepa la verdad, que fue un genocidio".

Matías Alonso, coordinador del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica y exedil socialista, se fijó en las palabras finales de Azaña. Paz, piedad y perdón, las que no tuvieron "miles y miles de vencidos, y las que necesitarían las legiones de ancianos que no han recuperado los restos de sus familiares". Alonso achacó la imposibilidad de alumbrar un texto "más contundente" a la "correlación de fuerzas actual, con el PP y los nacionalismos de derechas". "Ojalá seamos capaces de votar un Congreso que condene el golpe. El problema es que media Cámara no siente de verdad esos valores", agregó.

"Agua bendita"

Al final, todo fue "agua bendita", según tuiteó al instante un decepcionado Llamazares. "Bono al final no ha sabido salir del jardín en el que él mismo se metió, ha utilizado a Azaña para no criticar el golpe, de una forma muy jesuítica", añadió, en declaraciones a Público. "Así estamos, entre la amnesia del PP y la debilidad del PSOE. Por eso seguiremos dando la batalla".

Buenaventura se hacía cruces. Recordaba que ella y el portavoz de IU, en su borrador de la pasada semana, tomaban como base la proposición no de ley que la Comisión Constitucional del Congreso aprobó por unanimidad -hasta con el PP, por tanto- el 20 de noviembre de 2002, con la que se condenó el franquismo y se reconocía a sus víctimas. Hilo del que tiró la Ley de Memoria Histórica, de 2007, fustigada por los conservadores. "Ahora no hemos llegado ni a eso. Es miedo, cobardía del PSOE y esa falsa equidistancia entre vencedores y vencidos".

El republicano Joan Ridao intentaba verle alguna arista positiva a la polémica: que Bono se apoyara en Azaña, y "no en una solución creativa de las suyas". Pero había que aprender del error: "Era un riesgo innecesario trasladarle este cometido al presidente. Habría sido mejor que todos los portavoces hubiéramos pactado un texto". Francisco Jorquera, del BNG, remarcaba el hecho "inaudito" e irrefutable: que 75 años después el golpe aún quede limpio de todo reproche del Parlamento. Y entre pasillos algunos diputados del PSOE no ocultaban, mientras, su malestar.

domingo, 17 de julio de 2011

Seis testigos del golpe contra la democracia

Gervasio Puerta

Los testigos del 18 de julio de 1936 relatan los recuerdos de aquel sábado veraniego en el que la derecha española consiguió el objetivo con el que trabajaba desde febrero, dar un golpe de Estado que reventara al Gobierno de izquierdas

PÚBLICO 17/07/2011 El 18 de julio de 1936 no fue un sábado más del verano de hace 75 años. Aquella jornada de verano congeló la esperanza modernizadora de los españoles para los siguientes 40 años. Lo peor fue la violencia que desde las primeras horas inundó los hogares de todos los que se opusieron a que España tirase por la borda su futuro.
Los golpistas irrumpieron a sangre y fuego eliminando a sus enemigos. Desde la misma madrugada del 18 de julio comenzó la represión. El capitán republicano Virgilio Leret, semidesnudo y herido, era fusilado por los sublevados en Melilla. El método sería repetido en miles de ocasiones hasta que el 27 de septiembre de 1975 un piquete de la Policía Armada fusilaba en un paredón al militante del FRAP José Luis Sánchez-Bravo. Fue la última de las víctimas por las que los franquistas nunca han sido preguntados en un juzgado democrático.
Los seis testimonios del golpe de Estado seleccionados por Público son el reflejo de la pesadilla violenta que ensombreció España de un día para otro. Recuerdos de un sábado de muerte de familiares, cambio de hogares, vidas truncadas, ilusiones perdidas, cárcel e injusticia. Público analiza en 15 páginas las causas y consecuencias del golpe de estado explicadas con la opinión de los especialistas.

"Las monjas se pusieron locas de contentas"

Francisco Rodríguez. Ebanista y tallista. 85 años. Escuchaba cada noche los gritos de los fusilados, junto a su casa

OLIVIA CARBALLAR
"¡Que me juzguen! ¡No he cometido ningún delito! ¡No quiero morir!". Los gritos de horror del 36 resuenan aún en sus oídos. Francisco Rodríguez Nodal, de Carmona (Sevilla), tenía sólo 10 años. Vivía junto al rellano de los fusilamientos, al lado del cementerio. "Sus lamentos me despertaban en el silencio de la noche. Yo vi las tres fosas", recuerda hoy con 85 años en su taller de muebles de ensueño. "Imagínate lo que supuso para mí hacer ese cuadro", dice señalando un Guernica tallado en madera... que ni Picasso. A él le mataron a cuatro familiares, entre ellos a su abuelo, concejal republicano.
El 18 de julio, Francisco estaba en Chipiona (Cádiz) de campamento. "Las monjas se pusieron locas de contentas. Nos llevaban a la playa muy temprano y nos leían el periódico. Los rojos eran los malos, los incultos, los culpables, los revolucionarios... Nos amedrentaban. Muchos niños salían llorando. Allí fuimos con los rojos y volvimos con los falangistas. Al recogernos, nos dijeron que tenían una ametralladora y que quien fuera comunista o republicano se lo quitaban del medio", cuenta este hombre lúcido, entrañable, con unas ganas de vivir inmensas a pesar de lo sufrido.
Todo ese dolor lo ha recogido en un libro. No olvida ni un detalle, no puede olvidar un "genocidio como ese", un "holocausto". "Se creían héroes y no siento que los esté ofendiendo llamándoles fascistas", insiste. Recuerda cómo paseaban a mujeres rapadas por el pueblo. "O una vez que llegó una señora vestida de negro al Ayuntamiento y alardeó uno de ellos: ¿veis a esa señora tan guapa? Pues es viuda. A su marido lo fusilamos a tal hora tal día". Ahora, sostiene, no se trata de hurgar en la herida, "como dice Rajoy", sino de cerrarla para siempre: "Hay que honrar a las víctimas y dejar claro que no eran delincuentes, sólo republicanos, nada más que eso". Y con los ojos llorosos, coge una vieja armónica y toca el himno de Riego, como hacía de muy niño. "Estuvo oculta 70 años, mi madre me la escondió para que no me pasara nada".

"Fui comprar ‘La Hora’ para ver qué estaba pasando"

Gervasio Puerta. Fotógrafo. 90 años. El Golpe de Estado le sorprendió recién llegado a Madrid

DIEGO BARCALA
Para un muchacho de Milagros (Burgos) que acababa de llegar a Madrid con apenas 15 años, el 18 de julio de 1936 fue algo inolvidable. “Había llegado hacía dos meses y recuerdo que al desatarse todo mi jefe me mandó a un quiosco de la calle de General Ricardos a comprar el periódico La Hora, para enterarnos de los detalles”, rememora Gervasio Puerta, de 90 años. “Recuerdo cómo comenzaron a organizarse los milicianos y la violencia de los días posteriores. Se contaba que habían matado a un general que se había distinguido en los sucesos de Asturias”, relata Puerta. Con apenas 15 años tuvo que dejar su trabajo en la tienda de ultramarinos de Carabanchel donde había encontrado trabajo. Con 15 años se fue a vivir a casa de un tío republicano, que fue quien le inició en sus ideas republicanas.
“Yo era un imberbe, no tenía la más mínima formación ideológica, política o cultural. Después me alisté voluntario y estuve luchando los tres años de guerra. Para ello tuve que pedir permiso a mi padre y mentir, porque dije que tenía 17 años”. El golpe de Estado supone para Puerta “el recuerdo del dolor de la guerra”. “A mi padre le pilló segando en la sierra de Guadarrama y a mi madre en Burgos. Mi familia quedó separada y mi madre murió enferma intentando llegar a Madrid”.
Para Gervasio, en la posguerra un destacado luchador antifranquista que fue a prisión en dos épocas diferentes, “todas las guerras son malas. Repudio y aborrezco la violencia. La que hicieron cualquiera de los dos bandos, que yo no digo que no hubiera casos incontrolados de violencia en todas partes”. Como presidente de la Asociación de expresos antifranquistas, Puerta está volcado en que la historia recuerde lo que el vivió “tal y como pasó”. “Que se sepa quiénes fueron los culpables. Que se llame a Franco dictador y asesino y se cuente que era él el que firmaba las actas de muerte”, reivindica.

"Colocaron los cañones apuntando hacia la ciudad"

Alejandra Soler. Profesora. 97 años. Comunista desde 1937, sufrió el exilio durante más de tres décadas

BELÉN TOLEDO
Alejandra Soler tiene dos aniversarios negros que lamentar cada 18 de julio. Ese mismo día del año 1986 murió su marido, con el que compartió militancia comunista y exilio durante décadas. Antes, en 1936, el golpe de Estado de esa misma fecha echó por tierra “todas las ilusiones que había traído la República, y nos dejó completamente rotos”. En aquel momento, Alejandra tenía 23 años. “Me acababa de licenciar en Filosofía y Letras. Estaba muy al corriente del movimiento fascista en Europa. Y ataba muchos cabos”.
En Valencia, donde Alejandra vivía, hubo “prolegómenos” al golpe durante los días previos. De entre ellos, destaca la ocupación de la sede de Radio Valencia por parte de varios falangistas armados. “Radiaron amenazas, dijeron que esto se iba a acabar pronto”, en referencia a la República. A las puertas de la emisora, situada en el centro de la ciudad, comenzó a llegar gente de forma inmediata. Entre ellos, Alejandra, que estaba en ese momento en la sede del Partido Comunista, situado a pocos metros. “Íbamos desarmados, y les gritamos, les dijimos que no servían para otra cosa nada más que para eso”. Los ocupantes resolvieron marcharse. “Pero eso dejó el miedo”, recuerda.

Poco después llegó el golpe del 18 de julio. “El cuartel de artillería se sublevó. Dirigieron los cañones hacia la ciudad”, recuerda. El acontecimiento cambió la vida de Alejandra. Dejó de trabajar en su tesis de doctorado, que no llegó a ver la luz. La victoria de Franco en la guerra la obligó a exiliarse a Francia desde 1939. Estuvo en campos de concentración y vivió forzosamente alejada de su familia durante más de 30 años, en la antigua URSS. Después de relatar sus recuerdos, Alejandra hace un último apunte, “muy importante”: “Lo que quiero que quede claro es que, a pesar de toda la rabia y la desesperación, a mí no se me ocurre pensar en una revancha. Yo lo que quiero es que se sepa la verdad. Evitar que vuelva a suceder algo tan malo en la historia de nuestro país”.

"En el mercado se preguntaban qué era un falangista"

Manuel López. Trabajaba de electricista. 90 años. De la ‘quinta del biberón’, sólo disparó 15 veces antes de llegar al frente del Ebro

JOAO FRANÇA
Cuando Manuel López dejó los estudios para ponerse a trabajar, el maestro insistió en que no debía hacerlo, que era un chico muy interesado en la historia. De esa inclinación dice Manuel que le vino su simpatía por la República, aunque sentía más interés por el fútbol que por la política. Era curioso y aprovechaba su trabajo de electricista para pasear por toda Barcelona.
La mañana del sábado 18 de julio estuvo trabajando y cuando volvió a su casa del barrio de Gràcia su madre le pidió que la acompañara al mercado. Había rumores. Algunos se preguntaban qué era un falangista y otros respondían que eran hombres con camisa azul que llevaban pistola. Con 16 años, Manuel no le dio más importancia y se fue a jugar. Su padre, que trabajaba de noche, tardó en llegar a casa la mañana siguiente. Los milicianos lo habían parado tres veces, hasta que un guardia civil (en Barcelona siguieron leales a la República) le dio un pañuelo blanco para llevar en alto. Horas después recibían entre vítores a un vecino que era teniente de la Guardia Civil. La situación estaba controlada, explicó, poco antes de que oyeran por la radio la rendición del general Goded, llegado desde Mallorca para alentar la sublevación.

Al salir de casa, Manuel se topó con unos milicianos que montaban un cañón delante de una capilla. Había muchos coches circulando y otros estampados contra las farolas. Dos años después fue alistado en la quinta del biberón, pero antes de llegar al frente del Ebro recorrió toda Catalunya, en una experiencia que considera caótica. Hoy sonríe al explicar que guarda una bandera republicana. Y asegura que no tiene nada contra nadie.

"Mi padre tuvo que esconderse en el monte"

Esperanza Martínez. Exguerrillera. 84 años. El golpe obligó a su familia a refugiarse de la represión franquista

D.B.Esperanza Martínez, de 84 años, contaba con apenas 9 cuando el estallido de la guerra sorprendió a su aldea cercana a Villar del Saz (Cuenca). Sus escasos recuerdos del día concreto se entrelazan con los antecedentes y consecuencias del golpe de Estado que en su caso familiar supuso la frontera entre la esperanza y la desgracia. “Mis padres eran votantes del Frente Popular. Recuerdo la gran alegría que supuso la victoria electoral que en mi casa se celebró bastante y cómo la sublevación nos ponía en el punto de mira”, relata. “Mi madre había votado a la izquierda y, después de que mi padre se escondiera en el monte, mi casa se convirtió en un punto de apoyo de la guerrilla”, recuerda. “Me acuerdo de una gran tortilla que hizo mi madre para los guerrilleros que iban al exilio y que nos dejaron un caballo enfermo”, explica.
Antes de aquello, su padre, agricultor, tuvo que marcharse a otro pueblo por las exigencias laborales del terrateniente. “Nos tuvimos que cambiar porque mi padre no pudo cosechar lo suficiente para pagar la renta de la tierra. Nos tuvimos que ir a casa de unos tíos y después mi padre volvió a la tierra, donde le sorprendió la sublevación”, detalla.

Durante la guerra no hubo grandes movimientos en su pueblo, pero recuerda nítidamente cómo retumban los cristales con los bombardeos sobre Cuenca. “Se notaban los zumbidos”, rememora. Esperanza quedó marcada por el conflicto y en la posguerra desarrolló su activismo comunista, que le hizo ser la guerrillera Sole. Su labor en la Agrupación de Levante consistió en servir de enlace entre el Partido Comunista en Francia y los guerrilleros en España.

"Aquel día el fascismo demostró que era siniestro"

Marcos Ana. Poeta y político. 91 años. Dirigente juvenil comunista en la guerra, el poeta pasó luego 23 años en prisión

MAITE INIESTA
“Antes del 18 de julio solo teníamos un concepto de lo que era el fascismo, pero aquel día nos demostró que era una cosa real, material y absolutamente siniestra”. Así recuerda Marcos Ana, seudónimo de Fernando Macarro, el inicio de una dictadura que le arrebató 23 años de vida en lo que él denomina su “periodo de turismo penintenciario”. Con 15 años descubrió la política y al año siguiente ya era secretario de las Juventudes Socialistas Unificadas en Alcalá de Henares. “Sabíamos que había un complot contra la República, ya existía un precedente de algo parecido. Querían cerrar a sangre y fuego el proceso democrático porque veían peligrar sus intereses”, expone.
Días antes de la sublevación ya se sospechaba que algo iba a ocurrir, “llevábamos varias noches durmiendo por turnos en la calle, vigilando los cuarteles”, rememora. “De repente, un día, se abrieron las puertas del cuartel y apareció un comandante con sus tropas, pero con la bandera republicana. Nos sentimos aliviados, pero era una manera de escamotear la verdad”.

A partir de ese momento empezaron las delaciones y la brutal represión: “Uno de los hechos más significativos es que los maestros nacionales de cada pueblo fueron inmediatamente detenidos”, algo que demuestra, en opinión del poeta, que la cultura es incompatible con la doctrina fascista. “La cultura tiene vocación de libertad y eso era contrario al régimen”.Marcos Ana, detenido con 18 años, salió de prisión a los 41. “En los años que estuve condenado a muerte di el último abrazo a cientos de compañeros que fueron fusilados de madrugada”.

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