15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939

jueves, 5 de marzo de 2009

El golpe de Casado y el final de la guerra

Un grupo de anarquistas y socialistas se rebeló el 5 de marzo de 1939 contra el Gobierno de Negrín. Querían negociar la inminente derrota republicana. No les sirvió de nada, Franco no tuvo piedad con los vencidos

ÁNGEL VIÑAS Y FERNANDO HERNÁNDEZ SÁNCHEZ 05/03/2009 Hace 70 años se levantó el telón sobre el último acto de la Guerra Civil: el 5 de marzo de 1939 el coronel Segismundo Casado se rebeló en Madrid contra el Gobierno Negrín y creó un Consejo Nacional de Defensa (CND). Poco antes, también se había sublevado la base naval de Cartagena. La Flota huyó y cortó toda posibilidad de evacuación masiva. Casado, que llevaba semanas en estrecho contacto con los agentes de Franco, se había asegurado el concurso de numerosos mandos militares y de una variada gama de fuerzas políticas que iban desde los anarcosindicalistas a la Agrupación Socialista Madrileña, pasando por afiliados de los partidos de la izquierda burguesa. Madrid padecía hambre y privaciones. La victoria franquista, tras la caída de Cataluña, parecía inevitable. La resistencia, utópica. La consigna casadista, paz sin represalias, resultó irresistible. El Gobierno Negrín y la dirección del PCE tomaron el camino del exilio. En las tres semanas siguientes las negociaciones del CND no condujeron a nada. En el ínterin, una corta resistencia comunista en Madrid fue ahogada en sangre. La guerra terminó como había empezado: con la escisión del Ejército y la traición.

Los acontecimientos de marzo de 1939 marcaron indeleblemente los debates del exilio. Dejaron en algunos una sensación de vergüenza, en otros, avivaron el rencor. Se generó una bibliografía testimonial de tono acusatorio o exculpatorio. Los constreñimientos ideológicos de la guerra fría aportaron lo suyo. Los mitos proliferaron. Sobresalieron cuatro, de los cuales tres los aprovechó al máximo la propaganda de los vencedores: Casado se había adelantado a un golpe comunista; éste contaba con la complicidad de Negrín para prolongar una resistencia estéril que sólo convenía a los dictados de una potencia extranjera (la Unión Soviética); fue una medida profiláctica y no una puñalada por la espalda. Habría que comprender, pues, a quienes se sacrificaron por la causa de la independencia de España: ante todo Casado, pero también el líder socialista moderado Julián Besteiro. Un cuarto mito pronto fue arrojado a la cuneta: el Gobierno Negrín no tenía respaldo constitucional tras la dimisión de Azaña de la Presidencia de la República y el reconocimiento del Gobierno de Franco, liderado por Francia y el Reino Unido. Esta construcción jurídico-política chocó en efecto con la creencia, muy enraizada entre los exiliados, de que las instituciones republicanas seguían subsistiendo....

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