15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939

jueves, 19 de marzo de 2009

Carles Rahola y la memoria histórica

18/3/09. JOSEP-MARIA Terricabras
El domingo 15 de marzo se cumplieron 70 años del asesinato de Carles Rahola por decisión de las autoridades y los tribunales franquistas. Justo un mes y 11 días después de tomar la ciudad, fusilaron a uno de los hombres más íntegros, uno de los intelectuales más honestos de la Girona contemporánea. Lo fusilaron solo --la costumbre era hacerlo en grupo--, a las cinco de la madrugada, en la tapia del cementerio, iluminada por los faros de los coches con los que se habían trasladado hasta allí desde la cárcel. En Girona, hemos recordado a Rahola y, con él, a los 582 gerundenses asesinados por el régimen franquista desde el 1936 hasta el 1944.Cuando hablamos de "memoria histórica", es obvio que debemos recordar a todos los vejados o asesinados en los dos bandos durante la guerra civil. Pero unos ya fueron elogiados, honrados, a menudo premiados e, incluso, utilizados por los ganadores. Los otros, los perdedores, no fueron olvidados, como a menudo se dice --ojalá hubiesen sido simplemente olvidados--, sino que siguieron siendo perseguidos una vez acabada la guerra. El peor crimen del régimen franquista fue instaurar un estado de terror y persecución de los que no eran "adictos". Los crímenes de la posguerra --oficiales, pretendidamente legales-- son los peores, porque son crímenes forjados en la venganza, en la burla del derecho, en el menosprecio por la vida, en la creación de un estado permanente de miedo y sumisión.

Rahola, escritor, hombre de letras, no de acción, fue asesinado porque en sus escritos defendía a la República y a Catalunya. Como otros tantos miles. Resulta incomprensible que no se quiera hacer memoria oficial y pública de él, que 70 años después no se hayan anulado aún los infames consejos de guerra que condenaron a tantos inocentes o que aún no se hayan podido recuperar los restos de los desaparecidos en fosas comunes, anónimas, no identificadas. Es una vergüenza que aquel régimen no haya sido completamente descalificado, sin paliativos de cualquier tipo. Es una vergüenza que el nuevo régimen acepte aún aquella herencia sin sentirse incómodo.

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++