15 de enero de 2014

Estimada Mª José ... recuerda que aunque a veces hay malas experiencias, nunca debes retroceder ni rendirte, quien persevera alcanza.
Joan Busquets i Verges. Exmaqui libertario del Berguedá 28/12/2013
"Muero contento, porque equivocado o no, muero por una idea" Manuel Barreiro dos días antes de ser fusilado 12/3/1939

sábado, 18 de octubre de 2014

Casi 90 años después: al rector Alas lo fusiló Franco

Asturias 24 - Felix Población 15 de octubre de 2014
Recientemente tuve oportunidad de hacer la fotografía que ilustra este comentario y que en texto muy académico y latino honra la memoria de quien fuera rector de la Universidad de Oviedo, Leopoldo Alas García-Argüelles, hijo de uno de los más sobresalientes escritores de la literatura española, Leopoldo Alas "Clarín", autor de La Regenta. La placa se encuentra a la entrada del edificio histórico de la citada universidad, sita en el corazón de la capital asturiana, y fue inaugurada con motivo de quincuagésimo aniversario del fusilamiento del rector por parte del ejército golpista del general Franco. Esto es, las autoridades académicas tributaron este homenaje con suma diligencia, doce años después del fallecimiento del dictador.
 
Cuenta el excatedrático de Historia Contemporánea David Ruiz, con quien tuve el gusto de hablar el mismo día en que hice la foto, que a Leopoldo Alas García-Argüelles, personalidad de indudable prestigio intelectual a la que debe Oviedo uno de los capítulos más brillantes de su historia universitaria, lo asesinaron más por la memoria nociva de La Regenta que tenía el alto clero que por las acusaciones que pesaran sobre él. Medio siglo después de la publicación de la extraordinaria novela, en opinión de Ruiz, la jerarquía católica no había digerido el supuesto contenido subversivo de la obra de Clarín. Por eso se dijo que en la figura de Alas y García-Argüelles habían pretendido matar la memoria de su padre.
 
La ejecución tuvo lugar a la seis de la tarde del 20 de febrero de 1937 en el patio de la cárcel modelo de Oviedo. Según dejó escrito el excelente periodista Juan Antonio Cabezas en su libro ‘Asturias: catorce meses de guerra civil’, que tuve el gusto de leer recientemente, el pelotón de fusileros falló en la primera descarga. El hijo de Clarín fue rematado con un tiro de gracia: “Pared por medio del patio, en una dependencia carcelaria dedicada a las mujeres, que denominaban las Escuelas, se encontraban detenidas entre otras las esposas del periodista y director del diario Avance Javier Bueno [María Brasero, su segunda mujer viuda de Bueno tras el fusilamiento de éste en 1939]], de Amador Fernández, de Vallina [administrador del periódico y compañero de Bueno respectivamente], de Belarmino Tomás, de Mulero, de Oliveira y una maestra de Tineo llamada Teresa Vázquez".
 
"Estaban atentas -prosigue Cabezas en el libro aludido- porque se sabía que iban a fusilar al rector y le oyeron decir ante el pelotón con una voz nerviosa, pero muy enérgica: ¡Mujeres que me escucháis al otro lado de esta tapia. Que ésta sea la última sangre vertida. Que sirva para aplacar los odios y las venganzas! ¡Viva la libertad!. Unos segundos después oyeron las descargas. Algunas gritaron sin poder contenerse ¡Asesinos! Otras cayeron al suelo desmayadas”.
 
Tras esa metafórica y fría fraseología latina inscrita en la placa que preside la entrada al edificio histórico de la Universidad de Oviedo, se evidencia un afán manifiestamente encubridor por parte de las autoridades competentes de no revelar a las claras -doce años después de la muerte del dictador entonces y casi cuarenta ahora- en qué consistió el acerbo fato raptum que dejó a Oviedo sin una de sus más esclarecidos vecinos. ¿Sería idea también del alto clero contarlo en latín en 1987 para seguir matando o diluyendo memorias?

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++